febrero 28, 2012

Conspiración


Bastó un tweet de @ErikaTipoWeb para quedar en shock... "#Aries Ya es hora de que dejes el drama y que sientas el equilibrio ideal entre ser fuerte y ser vulnerable" y mira que yo no creo en estas vainas, digamos que lo leo una vez al año -y exagero-, porque soy de las que piensan que jamás puedes acertar en la vida de cada una de las millones de personas que son de un mismo signo: es estadísticamente imposible que tanta gente esté pasando por lo mismo; pero vamos, que esto fue como poner "este párrafo -esta predicción, este signo, whatever- es sólo para Karla y Abbie". #MaricaQueSusto

"Qué bolas -pensarán algunos- que esta pana se dio cuenta que no puede seguir estancada porque leyó un tuit... mediocre influencia que se gasta"... bueno, no: lo he estado pensando desde hace días, de hecho he escrito varias cosas al respecto que obviamente no he publicado y que seguramente no publicaré. 

Para que quede constancia, lo digo de una vez: 

Entendí que no puedo seguir "protegiendo" a Abbie, que para volver a ser una tenemos que vivir las dos, que algún día me encontraré al amor de frente y estoy segura que sabré cómo actuar, porque sé que he aprendido -aunque no tenga la certeza de qué exactamente-, que debo hablar y escribir en primera persona, sin dobles personalidades, sin importar mi vulnerabilidad, sin tener que hacerme la fuerte, la desentendida, la que no le importa...

Entendí que la soledad también es sabia, que el silencio a solas perturba más que los ruidos de las grandes ciudades, que no se puede vivir para siempre sin sentir nada, que se puede aprender muchas cosas de un mismo error, que esconderse no es triunfar ni estar a salvo, que estar a salvo no es mantenerse en una zona de seguridad autoimpuesta sino enfrentar los propios miedos... entendí que el amor no es el enemigo,

...y que el universo siempre conspira a nuestro favor.

#OhGranPoderDeDecisiónApoderateDeMiHazmeTuyaGraciasAmén

PD: El enemigo son las cursilerías demostraciones públicas y exageradas de "amor".

febrero 22, 2012

Dudas

Karla se levantó el domingo con más náuseas que ganas de vivir. Yo, desde la noche anterior, hacía mis maletas para embarcar una nube con destino desconocido y acompañante con rostro... por primera vez desde hace mucho.

Ya en Valencia, las náuseas, como las dudas, se incrementaron un poco... pero pudimos controlarlas, al menos hasta esa noche. Mensajes iban y venían, llamadas cada 10 minutos... la factura del celular debe estar conmigo, en las nubes... pero al final del día, las dudas -igual que las náuseas- se fueron con el agua por el inodoro.

Claro que no se fueron todas
...pero sí una mayoría que da miedo.

PD: Beatriz describió exactamente lo que siento en ESTE post.

febrero 17, 2012

Había olvidado...

Había olvidado cómo se espera una respuesta...
La rabia de perder la señal durante una llamada...
Los saltitos del corazón queriendo gritar...
El susto de que suene el celular...

Había olvidado lo que se siente pensar bonito...
Las sonrisas espontáneas con nombre y apellido...
Los ojos inquietos esquivando sus ojos...
Las manos sudando buscando las suyas...

Había olvidado cómo se empieza a querer...
Cómo se siente...
Cómo se piensa...
Cómo se vive...

Había olvidado las famosas mariposas...
Quizás sea una fijación más...
Quizás porque no me gustan ellas...
Quizás porque hace mucho no las sentía...

...quizás las recuerdo ahora
...porque ahora me gustas tú.

febrero 14, 2012

Me niego

Qué cliché publicar esto hoy,
pero quería estar en sintonía con el mundo.

No se imaginan la angustia que puede llegar a sentir alguien que ha estado "en paz" consigo misma durante más de tres años y de repente le empieza a saltar el corazón cada vez que suena el celular; no se imaginan la preocupación cuando se dibuja una sonrisa en su nombre... no pueden ni pensar en el pre-infarto que creo que me dará cuando me hallo pensando en él... como si enamorarse fuese un error.

No, no es un error, pero da nervios, da miedo... porque una vez que lo asuma, no estaré más al mando de esto; una vez que lo admita, no tendré el control... una vez que él lo sepa, no seré mía... no será mi pensamiento, no será mi humanidad, no será mi vida... el miedo no es a enamorarme, el miedo es a que quizás él no quiera todo eso. [Eviten sus consejos, no los sigo]

La inevitable realidad es que al enamorarnos lo entregamos todo sin esperar nada a cambio. Eso está bien y está mal: bien porque el amor es una de esas cosas que, pase lo que pase, siempre vas a volver a querer y/o tener, no importa lo que haya pasado en tus relaciones anteriores; pero está mal porque, por sobre el amor, debe existir conciencia... no hay nada más liberador que amar sin límites, lo sé, igual que sé que la mejor manera de amar es evitar juzgarnos y no pensarlo, pero esas cosas son demasiado peligrosas...

Por eso, en el amor hay más riesgos y sacrificios que beneficios propiamente: empezando por el hecho de que amar no implica necesariamente que la persona que ames también te ame a ti; ese es el mayor riesgo -por no decir temor- que corremos. Leía en twitter "Lo mejor y lo peor de enamorarnos es ser correspondidos": yo diría que lo peor es que NO te correspondan, porque no puedes hacer nada al respecto.

Además -y en el supuesto de que el amor sea correspondido-, no siempre somos capaces de entender el amor del otro: siempre queremos más, necesitamos más y por ello nos quejamos más; esto va cambiando a medida que uno va creciendo -o que vas madurando, al menos eso espero- porque entendemos que no se puede amar a alguien como esa persona desea / quiere / necesita ser amada, cada quien ama a su manera y eso no se puede cambiar... y lo aceptamos así. [¡Qué felicidad!]

No todo es malo, de hecho confieso que estoy pensando en lo negativo del asunto -y ya pensar supone un paso gigantesco para la prevención porque generalmente uno se enamora sin pensar-: así como algunos tienden a ser positivos para darse ánimos y seguir adelante, yo me paso al otro bando para reforzar la barrera inmunda [inservible cuando tienes en frente a Cupido] que le pongo a los sentimientos: "analizo" los posibles escenarios -sobre todo negativos- para tener los pies sobre la tierra porque el amor tiende a hacernos volar.

Trabajo en ello, pero por lo pronto, dice Karla:

Me niego entonces a dejarme llevar por los vientos que soplan hoy, me niego total y rotundamente a declararme nuevamente esclava de las redes del amor -además porque el susodicho sólo me gusta- y mucho más a nadar en las aguas de la resignación temprana [hacer eso no sirve de nada, pero al menos hago el intento]... al menos hasta que no sepa qué piensa -siente- el susodicho:

Luchaos, compañeros, contra la causa opresora de la libertad de pensamiento: no viviréis bajo el régimen del amor mientras mantengáis el corazón consciente de los daños que éste os causaréis.
(Karla)

Luchaos, compañeros, contra la causa opresora de la libertad de sentimientos: no viviréis bajo el régimen de la conciencia luego de que conozcáis la felicidad infinita que podéis ofreceros el amor. 
(Me)
Estado civil: al borde de un ACV.

PD: Perdonen el español machucado.

febrero 13, 2012

La vida perfecta


Es mentira que hay un modelo estándar para la vida perfecta del ser humano: cada cabeza es un mundo -eso dicen- y por ello es imposible que podamos considerar "perfecto" algo universal. Para algunos sería ideal tener un "Manual para una vida perfecta", de hecho creo que existen -son libros de autoayuda cuyos autores seguramente saben menos de cómo vivir una vida perfecta que uno-.

Cualquier vaina. Al grano:

Anoche escuchaba a uno de mis jefes hablar de su "sueño dorado": tener una librería -me encantó la idea, pero me reservo los detalles-. Me quedé pensando en ello... ¿podemos llegar a tener una vida perfecta? Porque vamos, somos inconformes por naturaleza, siempre hay algo que queremos cambiar, mejorar, dejar atrás o llegar a obtener... siendo así, ¿se puede llegar al momento de la vida en que podamos decir "tengo todo lo que soñé"? ¿Alguien lo habrá dicho en algún momento, sin estar en su lecho de muerte?

Leí hace varios días un artículo que habla de un nuevo libro escrito por una enfermera donde enumera los arrepentimientos comunes de la gente que está a punto de morir... supongo que todos nos arrepentimos -o lo haremos en su momento- de algo, pero me llamó la atención que la gente tiende a arrepentirse de cosas que no hizo... quedé casi en shock al leer que algunos dijeron "me hubiera gustado ser más feliz".

Me puse a pensar entonces que para ser más feliz hay que hacer lo que nos gusta hacer... so, ¿qué nos gustaría hacer en la vida? Creo que todos deberíamos plantearnos esa interrogante y tratar de responderla antes de que sea tarde... aunque tampoco entiendo cuándo ya es tarde para no hacer algo: si hay vida, salud y dinero, ¡a la carga! -bueno, siempre nos falta el dinero-, pero entiendo que el ser humano se ve limitado por las necesidades sociales y pospone las metas a largo plazo para cumplir los objetivos inmediatos, es decir, "pospone lo importante para hacer lo urgente".

El problema empieza cuando confundimos sueños con objetivos: es difícil diferenciar las cosas que podemos hacer posibles y las que no, entonces supongo que sería de gran ayuda hacer una especie de lista y escribir lo que queremos hacer para luego establecer prioridades. Típico que uno no sigue los consejos que da -aunque esto no es un consejo, es una reflexión-, y que el ser humano nunca tiene tiempo para cosas tan banales porque siempre andamos ocupados. -Ok omitan este párrafo-.

Sinceramente, no creo que exista la vida perfecta: creo que la perfección la vemos y la vivimos cada día de nuestras vidas sin darnos cuenta, como esos momentos cuando decimos "podría pasar el resto de mi vida haciendo esto" y no nos damos cuenta que es un instante mágico, feliz y trascendental, donde tomas una decisión inconsciente de que lo estás haciendo.

No quiero parecer libro de autoayuda, pero de verdad pónganse a pensar: ¿lo que hacen los llena? ¿son felices haciéndolo?
Yo sí, por ahora...

febrero 08, 2012

Cartas de amor


Me he negado rotundamente a participar en cualquier tipo de concurso que exista a nivel mundial… nunca gano, es verídico, entonces pienso “no invertiré mi tiempo en algo que no voy a ganar” y simplemente no lo hago.
Han habido excepciones:
-Me gané un centro de mesa: ¿no se supone que eso lo regalan? Además, tenía OCHO AÑOS.
-Me gané unas velas en un babyshower: bitch… REALLY? ¿VELAS EN UN BABYSHOWER? Ni siquiera un tetero, una compota… o un pañal.
-Me gané unas entradas para el monólogo de Laureano Márquez… fue el único premio que realmente me gustó, aunque mis papás se adueñaron de las entradas y tuve que pagar la mía [con plata de mi papá, obvio].
En fin, al punto:
Cartas de amor es un concurso de cartas de amor [GUAO!] que El Nacional y Mont Blanc realizan desde no sé cuál año y no sé en cuáles categorías… se nota que sigo qué jode el bendito concurso. Recordé que existía porque leí un post de Toto donde relata su experiencia dentro de un concurso de fotografía, pero por obvias razones no puedo inscribirme en el concurso: ya cerraron.
Las inscripciones para Cartas de amor están abiertas durante todo Febrero: no me he inscrito porque no puedo inscribirme sin tener una carta y obviamente no tengo una carta; aún no decido formalmente que me inscribiré, sólo tengo la idea rondándome en la cabeza porque sería muy interesante escribir una carta de amor… amor a cualquier cosa, pero amor al fin.
Hace tiempo no lo hago: escribo mucha graminácea [léase paja] pero nada tan serio como para ser considerado de relevancia, entonces sería fino expresar mi amor a algo / alguien, a ver si descubro si amo realmente algo / a alguien. Además, imagínense a Karla Suzet -en conjunto con Abbie, obviamente- escribiendo nuevamente una carta de amor… ¿de qué color la raya en el cielo?
La otra cara de la moneda
He leído que ese concurso no es muy creíble… no tengo seguridad de ello, nunca me he tomado la molestia de hacerle seguimiento al proceso, pero hay blogueros que sí: no tengo los post precisos, pero los he leído. Además, estemos claros en algo: para proponerse escribir una carta no es necesario inscribirse en un concurso…
El dilema está en que, si no lo hago, no sentiré la necesidad de escribir la carta y seguiré en las mismas; si lo hago, sentiré la presión de que es un concurso y debo dar lo mejor de mi -y es mentira que lo mejor de uno sale bajo presión- pero al menos escribiré la carta… no es una decisión de vida o muerte, pero es la decisión del cambio [como votar pues].
En realidad, antes de ponerme necia y fastidiosa con eso, lo que haré será redactar mi carta antes de las vacaciones carnavalescas… después decido si la pongo a participar o no,
…quizás escriba más de una.
PD: Si no concurso, prometo publicarla aquí.

febrero 07, 2012

Saludos

Hola gente! ¿A que no adivinan quién escribe? [Leer perfil]

No puedo iniciar aquí sin darme la bienvenida a mi misma. La primera información que debo dar es que nos mudamos: no del todo, es mentira que vamos a dejar Blogger por siempre, pero ambas (Karla y yo) tenemos blog en Wordpress. Sin embargo, éste será mío y aquél será de ella y ambas colaboraremos con ambas. ¿Se entendió?

El nuevo apartamento de Karla se llama "Ladospuntocero" y el apartamento de karlaenlaweb es Abbie en la web ambos están en proceso de parecer un hogar... ahorita son cualquiervaina, no se quejen. La cuestión es que ahora tenemos dos sitios para expresarnos: toda la información aquí expuesta trataré de publicarla también en Wordpress mientras encuentro la manera de publicar en los dos al mismo tiempo sin copy&paste.

Esto es un verdadero experimento, ya que en realidad siento que nos estamos fusionando, sólo que necesitamos dos espacios: uno para los sentimientos y uno para los pensamientos, cosas que confundíamos y no estaba bien. Entonces, decidimos usarme a mi para lo primero y a ella para lo segundo.

Contrario a lo que puedan estar pensando, tener dos -bueno, tres por ahora- espacios para expresarnos será beneficioso: no estamos retrocediendo, es un paso para volver a ser una sola y tener claro lo que podemos o no publicar y dónde hacerlo. Obviamente este espacio seguirá siendo un diario, pero "Ladospuntocero" ya será algo mejor elaborado, sin tantos sentimientos hechos públicos.

Es un experimento y como tal tiene sus riesgos... pero toda la vida he leído / escuchado "el que no arriesga, no gana ni pierde" así que ésta es mi apuesta y el tiempo me dará el resultado.

Qué raro es escribir una bienvenida / despedida... los espero por Wordpress y por aquí, si no nos volvemos locos todos en el intento.

Gracias a todos,
Abbie.

febrero 06, 2012

Titila

Hace un tiempito, no tan largo como para decir "hace meses" ni tan corto para decir "hace días", escribí en mi diario algo que titulé La luz al final del túnel. En ese escrito hablo de algo que deslumbró a Abbie y que, en teoría y eventualmente, podría ser considerado "la luz al final del túnel".

En estos días leí el mencionado escrito, reflexioné y pensé que no podíamos seguir en ese plan de creernos-inventarnos-soñar con un futuro al lado de cualquier nuevón* que apareciera en nuestra vida. No, no todos pueden optar al título de "imbécil de turno, posible amor de mi vida", no todos son futuros imbéciles, debemos tenerlo claro -tremenda reflexión, maduramos que jode-. 

Además, creo que debo dejar de pensarlos como "imbéciles" porque pobrecitos, no todos lo son -aunque lo disimulen muy bien- pero ese no es el punto. El punto es que he vuelto a pensar en el escrito como algo posiblemente cierto y eso no está bien; tampoco está mal, pero no está bien.

Supongo entonces que, haciendo un balance entre "no está mal pero no está bien" podría decir que es una luz que titila... para no ser radical en mi pensamiento, ni inventarme un futuro WTF... es una luz que titila: alumbra de vez en cuando este túnel llamado soledad -quizás no cuando lo necesito, o no cuando creo necesitarlo, pero como dicen "peor es nada"-, me da esperanzas de que es posible vivir,

...me regala un poco de realidad.

No tengo que decir más, 
ya veremos...

*Odio la palabra, pero era la mejor definición.

Me siguen los buenos