julio 01, 2011

Aula Magna: la medalla.

Aprovecho la madrugada -ya que me levanté tan temprano- para intentar escribir o describir la sensación que produce un evento como este. Tenía tres días trayéndoles fotos "viejas" de recuerdos buenos. Hoy quiero describir el "recuerdo" fresquito de ayer, de estar sentada en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela y de recibir mi medalla sobre sus tablas.

Lo primero que debo decir es que me dio una ladilla inmensa esperar que 302 alumnos recibieran la medalla antes que mi escuela... pero me consuela que más ladilla les debe dar a ellos recibirla primero y luego sentarse como pánfilos a vernos a nosotros en nuestro momento. Además, la gente maravillosa de mi escuela no se aburre y no pierde el ánimo: no sé si por la emoción o por el ron... creo que la primera. Lo digo, porque me estaba durmiendo después de 5-6 traguitos del "famoso té".

Segundo, debo darles un consejo: si quieren tomarse buenas fotos en los alrededores de su universidad, lleguen temprano; la gente nunca jamás llega temprano y todo está solo para uno. Yo tengo un millón de fotos en todos lados -prometo que hoy cambio la pose- y con mucha gente. Fue demasiado divertido el día de ayer. Por supuesto, no puede faltar la foto, y es que estaba temblando cuando la tomé:


Desde la fila, aún la veo y tiemblo de emoción. No puedo creer aún que este día haya pasado. Es indescriptible lo que se siente estar en ese lugar. Actuaba por inercia, todo lo que me dijeron sobre esas tablas lo recuerdo claramente, y a la vez no escuchaba absolutamente nada alrededor, fueron menos de dos minutos, pero para mi fue la eternidad más larga. Caminar por la alfombra roja que adorna el escenario del Aula Magna es lo mejor que le puede pasar a cualquier ser humano: no sólo de la UCV, de cualquier universidad existente. Vale la pena todo cuando te hallas caminando al estrado a recibir tu medalla. Se olvidan los malos ratos, los malos profesores, las malas notas, las reparaciones, los veranos, los intensivos... sólo piensas en que finalmente estás ahí, después de tanta lucha, de tanto estudio, de tanto sacrificio. Graduarse es uno de los MEJORES MOMENTOS DE LA VIDA.

Hoy pienso hacer el bailecito de Dayana en el Miss Universo con el diploma en la mano jajaja... aunque no creo que lo haga, estaré demasiado nerviosa. Y bueno, para que vean que estaba demasiado feliz, aquí les dejo la que para mí fue la mejor foto del día:


Acompañada, porque no puedo elegir una de mí misma... mis amigas, mi equipo de tesis... la mejor foto que nos pudieron tomar.

No creo que aparezca por estos lados el fin de semana, así que también les dejaré un par de links para que vean las demás fotos: http://on.fb.me/m6JuWChttp://on.fb.me/lxwsx6 . Espero leer sus comentarios y experiencias, quiero saber si fue tan o más maravillosa que la mía.

1 comentario:

  1. En cada tweet que leía en tu TL y cada cosa que sabía de tí me sorprendía lo emocionada que estabas con tu graduación. Yo me gradué hace unos meses y aunque amo mi carrera con locura, creo que solo me emocioné cuando iba en el carro camino al teatro(El aula magna de mi universidad). Creo que, apática a los momentos dulces y las celebraciones como siempre he sido, nunca consideré extremadamente importante el hecho de pasar por ahí. Debe ser porque siempre me ví haciendo esto que hago ahora o porque pisé el mundo laboral muuuucho ante se graduarme. No sé. El punto es que me emocioné solo cuando llegué al sitio y desde el escenario recibiendo mi diploma vi(más bien los divisé porque yo no veo de lejos) a mis papás abrazados lo más de orgullosos. Al bajar, después de la foto de rigor, cambié mi expresión por una incómoda de saber que años con el segundo mejor promedio de mi facultad no me sirvieron para una mención de honor. Pero me quedó algo mejor y fue un deseo cumplido: salir a la esquina del teatro, mirar hacia el mundo y saber donde es mi lugar, con un diploma debajo del brazo que prueba que logré ser buena estudiante y un carnet de trabajadora en mi bolso que demuestra que, efectivamente, aprendí alguito en todos esos años!

    Felicidades otra vez, te adoro!

    ResponderEliminar

Me siguen los buenos