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agosto 14, 2011

Fiesta de graduación

Debo comenzar diciendo que mi graduación -o más bien la celebración- fue un poco extraña. Me responsabilizo totalmente por eso, pero supongo que las cosas tenían que suceder así. Les cuento con los detalles que recuerde y ahí vamos viendo.

Viernes 01-07

La idea de este día era cumplir con una amiga y luego rumbear hasta morir en algún local nocturno de moda. Pues bien, los planes casi nunca se cumplen: fui a la fiesta de mi amiga y ahí bebí hasta morir... debo confesar que no recuerdo muchas cosas de ese día, pero sé que la pasé muy bien... las fotos lo confirman. Dos amigos "se colearon" con permiso de la dueña de la fiesta y pues básicamente gracias a ellos y a mis amigas-colegas es que tengo vagos recuerdos. La fiesta estuvo buena, hasta donde me acuerdo haberla disfrutado. En fin, la primera "pea" de graduación y sin canguros al día siguiente.

Sábado 02-07

Fue un día interesante. Mi fiesta. Fue gente que pensé que no iría y faltó gente que juré que estaría ahí. Como dije, los planes no siempre se cumplen. Lo cierto de mi fiesta es que fue excelente, recuerdo casi todo antes de la laberintitis y luego de ella, recuerdo casi todo. El hecho es que en mi fiesta me sentí literalmente la protagonista de una película dramática-cómica-romántica... fue raro. Nuevamente, fue responsabilidad total y únicamente mía, cometí errores, no importa. Sólo deben saber que para sus fiestas familiares no deben invitar niñ@(s) que anden pendientes con ustedes. Fin.

Consecuencias

Debido a que soy una niña muy ebria, tengo gastritis y no, no se me había curado como creía. Tengo un "amigo" menos, followers menos, gente que seguramente me odia... pero sinceramente, eso no es tan importante como el hecho de sentirme -dos días después de mi fiesta, cuando caí en cuenta de los hechos- miserable y merecedora de todo lo que me estaba pasando, que realmente no fue nada: unfollows, unfriend en facebook, contactos menos en BBMSN y así... me sentí peor por haber herido a una persona maravillosa que no se lo merecía. Además, soy de las personas que cree que en esta vida todo se paga, y pues yo estuve par de semanas "pagando" por la metida de pata. Y para ponerle la cereza -o el pirulín, hay para todos los gustos- al helado, el día después de la fiesta la pasé con fiebre, vómitos y migraña.

Pero no todo fue malo, viví momentos maravillosos con una persona equis y -ya hablé de los recuerdos en el post anterior- son momentos que, junto a los de la graduación, no voy a olvidar jamás... al diablo lo que la persona equis recuerde y/o sienta. El hecho de "tener" a la persona que quieres en tu casa, en tu cama y -ojo, no pasó nada- en tus brazos es algo que realmente no se olvida tan fácilmente, aunque quisieras hacerlo. En fin, mi graduación fue un evento de emociones, sentimientos y vivencias buenas y malas... las buenas para recordar y las malas para aprender y superar.

Finalmente, lo mejor de ese fin de semana fue mi título de Licenciada en Trabajo Social que no debe ser opacado por ningún evento bueno o malo, maravilloso o desastroso. Aunque desempleada, por ahora, soy egresada de una de las mejores universidades del país y lo celebré en grande... ese es el resumen de cuatro intensos días -incluyendo el de la "resaca"- que perdurarán en mi memoria hasta el último de mis días. Gracias infinitas a todos los que compartieron esos días conmigo, quizás no les di la importancia que debía, pero agradezco infinitamente su apoyo y su presencia.

Firmado y sellado.

PD: Blogger está mierda y no me dejó cargar ninguna foto. De nada.

julio 08, 2011

Aula Magna: entrega de títulos.

Like Dayana Mendoza... aunque usted no lo crea!


Creo que debí escribir más en este post, pero lo editaré mañana o algo. Lo cierto es que no tengo inspiración para describir ese momento, ni siquiera sé de dónde salió el baile, pero lo hice y no me acuerdo... y no estaba ebria. Todo el mundo tuvo algo que ver con mi baile y fue bien divertido! Falta el post de la celebración y luego volvemos a la programación habitual jajaja... 

La foto del día:


No exijan, la tomaron desde el balcón, con emoción...

julio 01, 2011

Aula Magna: la medalla.

Aprovecho la madrugada -ya que me levanté tan temprano- para intentar escribir o describir la sensación que produce un evento como este. Tenía tres días trayéndoles fotos "viejas" de recuerdos buenos. Hoy quiero describir el "recuerdo" fresquito de ayer, de estar sentada en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela y de recibir mi medalla sobre sus tablas.

Lo primero que debo decir es que me dio una ladilla inmensa esperar que 302 alumnos recibieran la medalla antes que mi escuela... pero me consuela que más ladilla les debe dar a ellos recibirla primero y luego sentarse como pánfilos a vernos a nosotros en nuestro momento. Además, la gente maravillosa de mi escuela no se aburre y no pierde el ánimo: no sé si por la emoción o por el ron... creo que la primera. Lo digo, porque me estaba durmiendo después de 5-6 traguitos del "famoso té".

Segundo, debo darles un consejo: si quieren tomarse buenas fotos en los alrededores de su universidad, lleguen temprano; la gente nunca jamás llega temprano y todo está solo para uno. Yo tengo un millón de fotos en todos lados -prometo que hoy cambio la pose- y con mucha gente. Fue demasiado divertido el día de ayer. Por supuesto, no puede faltar la foto, y es que estaba temblando cuando la tomé:


Desde la fila, aún la veo y tiemblo de emoción. No puedo creer aún que este día haya pasado. Es indescriptible lo que se siente estar en ese lugar. Actuaba por inercia, todo lo que me dijeron sobre esas tablas lo recuerdo claramente, y a la vez no escuchaba absolutamente nada alrededor, fueron menos de dos minutos, pero para mi fue la eternidad más larga. Caminar por la alfombra roja que adorna el escenario del Aula Magna es lo mejor que le puede pasar a cualquier ser humano: no sólo de la UCV, de cualquier universidad existente. Vale la pena todo cuando te hallas caminando al estrado a recibir tu medalla. Se olvidan los malos ratos, los malos profesores, las malas notas, las reparaciones, los veranos, los intensivos... sólo piensas en que finalmente estás ahí, después de tanta lucha, de tanto estudio, de tanto sacrificio. Graduarse es uno de los MEJORES MOMENTOS DE LA VIDA.

Hoy pienso hacer el bailecito de Dayana en el Miss Universo con el diploma en la mano jajaja... aunque no creo que lo haga, estaré demasiado nerviosa. Y bueno, para que vean que estaba demasiado feliz, aquí les dejo la que para mí fue la mejor foto del día:


Acompañada, porque no puedo elegir una de mí misma... mis amigas, mi equipo de tesis... la mejor foto que nos pudieron tomar.

No creo que aparezca por estos lados el fin de semana, así que también les dejaré un par de links para que vean las demás fotos: http://on.fb.me/m6JuWC y http://on.fb.me/lxwsx6 . Espero leer sus comentarios y experiencias, quiero saber si fue tan o más maravillosa que la mía.

junio 30, 2011

Día 1

Tarde pero seguro, hoy fue un día como pocos en la vida, de esos que perdurarán por siempre en mi memoria... pero de eso hablaré en otro post. Les traigo la foto del día 1 (y rapidito porque muero de sueño y mañana tengo que madrugar otra vez):


En esta foto tenía 17 años. Me entregaban mi diploma por "años de servicio" como le digo yo al hecho de estudiar siempre en el mismo colegio... sí, desde pre-escolar hasta el liceo, estudié y crecí con la misma gente, algunos se fueron a otros colegios, otros se incorporaron en el camino, pero básicamente siempre fuimos los mismos. Mi época del liceo fue extrañamente buena, los primeros tres años (básica) los viví entre manifestaciones (política del país), el paro, un yeso, el pato y la guacharaca... los últimos dos años fueron de aprendizaje, de muchas emociones, tristezas, nostalgias, experiencias que me cambiaron la vida... recuerdo ese día como si fuera ayer, cada paso, cada foto, cada lágrima la recuerdo con mucha felicidad. 

Hoy la historia es parecida, pero ya no me visto de azul, sino de negro... el negro de la seriedad que implica graduarse en una universidad tan magnífica como lo es la UCV y de iniciar una vida profesional plena y llena de éxitos, si Dios lo quiere así. Cuando pueda contaré mi anécdota de subir a las tablas del Aula Magna y bajo las nubes de Calder haber recibido mi medalla y mi diploma como Licenciada.

junio 29, 2011

Día 2

Hoy (ayer) tuvimos la misa de grado... llegué tarde, pero me consuela que hubo gente que llegó cuando la misa ya había empezado. Debo confesar que fue la primera vez que entré... cinco años en la universidad y nunca había entrado a la iglesia de la Parroquia, imperdonable... y así con muchos otros lugares, pero ese no es el punto. El Padre hablaba como en latín, no se le entendía nada... creo que es una de las pocas veces que me quedo "lela" viendo a alguien para entenderle. 

Por otro lado, soy demasiado hiperactiva y no podía mantenerme quieta... y no podía hacer un comentario serio =( entonces me mandaban a callar... fue muy cómico, además, sobre todo el momento de las ofrendas y de una que otra lectura... ah! Y el momento del padrenuestro fue inolvidable: todos abrazados "como la selección" rezando... fue cómico pero lindo y luego todos dando la misa con el Padre y yo NPI de lo que estaban diciendo, cómo nos va a hacer "dar la misa" con él si nosotros ni monaguillos fuimos (por lo menos yo no).

En fin, ayer fue el primero de muchos buenos recuerdos =) y como llegué tardísimo a la misa, también llegué tardísimo a mi casa y súper cansada, pero aquí les dejo la foto del día 2:


Tenía 12 años y me estaba graduando de 6to grado. Era la primera vez que usaba toga y birrete y estaba emocionada *.* jajaja... además, dejaba la camisa blanca para ponerme la azul "de los grandes". De ese día recuerdo que la fiesta fue literalmente un matiné con una rockola y recuerdo que mi promoción se llamaba "Las estrellas del futuro"; algunos de los que se graduaron conmigo ahí, lo hicieron también en el liceo y otros... bueno, otros quedaron estrellados, diría yo. Además, recuerdo que teníamos un lindo grupo en el salón, todos nos hablábamos y jodíamos juntos y eso... recuerdo que había una familia de casi puros niños (hermanos y primos) y eran BELLOS hasta que llegué al liceo y me desilusioné de los hermanos jajaja.. pero siempre SIEMPRE me gustó "el primo"... igual, hasta que entré al liceo. Ah! y recuerdo que yo hablaba sola... pero vamos, eso siempre lo he hecho. 

El colegio era la continuación del pre-escolar y tenía una crisis porque mi mamá no me inscribiría en el liceo con mis amigos "de siempre". En la foto del día 1 sabrán qué pasó =)

junio 28, 2011

Día 3

Ayer LUNES empezó la cuenta regresiva OFICIAL jajajaja... ok siempre ha sido oficial, pero quiero decir que ya estamos en la semana de la graduación y decidí poner una foto diaria toda esta semana, a propósito del nuevo logro que alcancé (o alcanzaré, ustedes entienden). Ya que el blog no se puede quedar atrás, aquí está la de ayer:


Resulta que ese día me estaba graduando de pre-escolar, tenía 6 años y estaba pasando a primer grado, dejaba la camisa roja rojita para ponerme la adeca (blanca). Mi mamá me cuenta que dormía con la medalla puesta y desde ese día más nunca me quité un reloj. Desde que tengo uso de razón no me hallo sin un reloj, así no sirva, necesito tener uno puesto. Además, acoto que de ese día recuerdo que estaba amargada -qué raro- porque los zapaticos me apretaban y las medias me daban calor... es en serio. Y recuerdo perfectamente mis berrinches cada vez que mi mamá me quería tomar una foto y yo con cara de mierda le decía "me duelen los pies, ya vámonos". Lo cierto del caso es que este fue mi primer logro académico y quería compartirlo con todos.

Hoy es la misa de grado, además tengo otros compromisos antes y estoy full, pero esta noche espero poder subirles la de hoy =) y contarles más, porque recuerdo más.

junio 23, 2011

Es el día..

Y son 87 post y es el día que me toca hablar de uno de los mejores momentos de mi vida, del que tengo mucho que decir... es el día de decir que faltan SIETE días para vestirme de negro bajo las nubes de Calder... es el día de confesar públicamente que bajo las lámparas de mi cuarto reposan vestidos y zapatos ansiosos por ser estrenados bajo una "batola" negra que cierra un ciclo estudiantil de más de 15 años y que abre las puertas a una nueva etapa en mi vida.

Y es el día de decir que tres años en tesis no fue fácil... que empezamos hablando de generalidades muy amplias y terminamos aproximándonos a una interpretación muy específica... que durante el proceso fueron muchas las -y mis- lágrimas, alegrías, molestias, ironías, sarcasmos, chistes, momentos tensos, momentos de ocio, de flojera, de trabajo... momentos de tesis, pero que todo eso tiene la mejor de las recompensas, que hasta me regalaron indirectamente una laptop por medio de la cual estoy redactando estas líneas y que en algún momento debo devolver, que pasaron meses sin que yo hiciera algo más a cosas únicas y exclusivas de la universidad... que no planchaba -mi oficio hogareño por defecto- ni hacía nada más por tener fijado este momento como la meta principal, a pesar de muchas cosas.

Es el día de agradecer infinitamente a todos los que estuvieron presentes de alguna forma en este proceso, aunque ya lo hice en mis agradecimientos, de agradecer a Dios por los que ya no están y por los que llegaron durante toda esta locura a la que llaman graduarse. Sí, es emocionante, pero es una locura, a veces divertida y a veces estresante. Es momento de notificarle a todos esos mudos que me leen que empecé una carrera que ni sabía que existía, que fui a reparación, que pensé muchas veces en cambiarme, en salirme, en congelar el año... que aún no sé describir exactamente cuáles son mis funciones, pero que puedo contar con los dedos de UNA mano las veces que me copié y me sobran, que hice muy buenos amigos y espero conservarlos, que viví mi vida universitaria los últimos dos años y espero seguir viviéndola cuando haga postgrados y eso... que fui feliz y amargada estos cinco años, que quise y odié a muchos, a veces hasta en el mismo momento, que aprendí a no ser tan impulsiva, a no colearme en el comedor, a ser buena ciudadana porque no hago lo que no me gusta que me hagan, a detectar cuándo un profesor es pirata y cuándo es excelente... aprendí a aceptarlos a todos, a saber cuándo el olor es tabaco y cuándo es marihuana, a reírme cuando se besa una pareja de homosexuales en mi cara... a no discriminar al otro por su manera de vestir... a disfrutar de cada árbol, de cada vista, cada hoja, cada techo y cada pupitre, cada momento que viví y que viviré porque son tiempos que ya no volverán...

Puedo decir con propiedad que la Universidad Central de Venezuela, además de ser una institución académica, es una experiencia de vida, es una casa, un hogar, una madre, una gran etapa que no todos sabemos aprovechar ni disfrutar... que en ella se enseña mucho y se aprende mucho, que se vive y se muere, lamentando lo último... que corremos por diversión y por necesidad, que gritamos por alegría, por miedo, por alertar, por ahuyentar... que lloramos por rabia, por miedo, por tristeza, por bombas molotov, por bombas lacrimógenas... pero a pesar de ello, todo ucevista tiene una RISA AZUL en su rostro quiera o no y debemos mantenerla, todo ucevista tiene en sus pupilas el campanario -reloj- para marcar las horas de su vida, reloj que felizmente pude disfrutar porque fue reparado durante mi estadía... todo ucevista vivirá por siempre bajo las nubes de Calder y sobre las tablas del Aula Magna, actuando en su propia obra y aplaudiendo sus propios triunfos... todo ucevista que se tropiece, lo hará contra alguno de los murales de Plaza Cubierta... y tendremos presente cada parte de la UCV, y así sea mínima, para nosotros será grandiosa, majestuosa.

Nunca antes había estado tan orgullosa de decir que soy UCEVISTA, amo cada kiosko, cada cancha, cada metro de grama, de edificación, de asfalto, de montaña de esa gran Ciudad Universitaria... hoy pensando en escribir esto lo supe... y durante estos "últimos" siete días la amaré intensamente, y durante toda mi vida la llevaré bajo mi brazo, en mi memoria y dentro de mi corazón como un amor que nunca se olvida... y siempre podré volver a ella y demostrarle cuán importante resultó para mi vida... faltan SIETE días para vestirme de toga y birrete y seguir un camino que inicié hace cinco años bajo las nubes de Calder sin darme cuenta realmente dónde estaba y hacia dónde iba... SIETE DÍAS para recordar CINCO AÑOS que tienen como resultado DOS DÍAS en el Aula Magna, un título de Licenciada y un sinfín de recuerdos que perdurarán hasta el último de mis días.

Es el día de empezar a demostrar públicamente lo FELIZ que me siento de ser, en un futuro excesivamente próximo, una EGRESADA UCEVISTA.


PD: No será el último post de este estilo, recuerden que tengo siete días...




Firmado y sellado.

Me siguen los buenos