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enero 23, 2013

Cuando no sé qué pensar

...o más bien cuando no sé si lo que pienso está bien o está mal, pero es mi opinión y las opiniones no son ni buenas ni malas, solo son aceptadas o rechazadas.

Ayer fui, como todos los martes y jueves, a mi clase de bailoterapia "gratis" en Parque del Este; las clases empiezan a las 7 porque a las 6 dan king boxing [o algo así, igual no me gusta], pero yo llego antes para "calentar" el cuerpo... quizás por eso me pasan las cosas. Cuando termina la clase, dan un espacio de 10 a 15 minutos de descanso.

En el tiempo de descanso, un señor (no sé si es instructor o es el que pone la música o el líder de los líderes, no lo sé y no me interesa mucho después de ayer) agarró el micrófono y pidió que levantáramos la mano quienes compramos el periódico al menos una vez al año. Yo levanté la mano igual que muchas otras personas; el señor dijo que la reflexión a esto la daría el domingo. Pensé "olvídalo, no vendré el domingo solo para saber".

Pero luego preguntó si queríamos que dijera la reflexión en ese momento; dijo más o menos lo siguiente: "la vida en general tiene dos espacios: el positivo y el negativo, ¿cuál predomina? El que más alimentemos nosotros mismos. Todos venimos a este lugar martes, jueves y domingos para liberarnos de la vida en la calle, de los problemas familiares, del estrés del trabajo... venimos a alimentar el lado positivo de la vida, ¿verdad? ¿Qué tiene que ver esto con mi pregunta? Que no entiendo por qué ustedes, los que compran el periódico, alimentan el lado negativo de sus vidas, hacen millonarios a los dueños de medios que les lavan el cerebro, compran periódicos amarillistas que les causa estrés a cinco bolívares fuertes y son incapaces de dar aunque sea dos bolívares en estas clases que los benefician tanto..." y por ahí siguió.

Tiene la razón... a medias. Es válido su planteamiento, lo que no comparto es la forma como lo planteó, el recurso que utilizó para comparar una cosa y otra... hay millones de aspectos negativos en la vida como para usar un medio de información para ello. No voy a decir que pudo usar esto o aquello, pero pudo hacerlo. No estoy de acuerdo en que "los cinco bolívares con los que piensas comprar el periódico puedes dárnoslo a nosotros", porque ese es el resumen que me quedó de todo lo que dijo.

Me sonó a mala política... y me decepcioné un poco, sobre todo porque algunos hasta aplaudieron su planteamiento, y no los culpo porque el hombre tiene razón, pero no me gustó la manera como lo dijo y quería desahogarme un poco. 

Falta de conciencia. Ese es el problema de este país. Falta de ciudadanía. Falta de solidaridad. Falta de ganas de trabajar por este país que se contagian más rápido que una gripe. Falta de cultura. Falta de nosotros mismos que nos cansamos de luchar solos y nos unimos a esos otros que no les importa nada... si a ellos no les importa, ¿por qué yo tengo que seguir luchando? Es triste, pero es la realidad.

Y no sé si hubiese sido mejor que lo dijera el domingo y así no hubiese escrito esto...

...al menos no sentiría tanta decepción.

PD: No sé si "decepción" sea la definición correcta a lo que siento... simplemente estoy harta.

septiembre 24, 2012

Agudizando el oído

Hoy es uno de esos días donde mi oído decide que no va a escuchar la letra de la música que se reproduce, no, hoy es uno de esos días donde prefiere escuchar el fondo musical, los instrumentos, la melodía... no sé si les pasa, pero a veces mi oído es así, prefiere escuchar el trasfondo de las canciones que escuchar lo explícito.

La misma historia es mi corazón: ese necio que busca donde no hay, que escucha lo que no se ha dicho, que siente lo que no se le ha pedido... mi corazón, como mi oído, se agudiza para buscarle la vuelta a su favor a todo lo que dice que siente el objeto de su interés... la diferencia es que mi oído se agudiza a veces y mi corazón nunca deja de agudizarse... eso es malo.

Es malo porque no deja de ilusionarse, no deja de querer, no descansa... no quiere vivir solo y, sin embargo, eso ha estado haciendo por más de cuatro años sin darse cuenta, lo que pasa es que ha estado ocupado ilusionándose con cuanto trapo sucio pasa por su casa... y digo trapo sucio porque, vamos, un corazón que ama a otro no puede estar limpio y puro, ¿o sí? Y te tenemos esa barajita repetida infinidad de veces.

Lo peor de todo es que, por abrirle la puerta a los trapos sucios, no se da cuenta de los trapos limpios que rondan su ventana... pero no siempre el corazón se fija en quien queremos que lo haga, por más que intentemos amordazarlo y usar el cerebro, simplemente este órgano no fue hecho para el amor.

Lo que intento ahora es olvidar lo que siento, dejarlo fluir de otra manera, tratar de que mi corazón deje de buscar el transfondo de lo que le dicen de manera explícita y concentrarme en actividades productivas... ayer mismo caminé TRES HORAS desde mi casa hasta un evento que hubo en Los Palos Grandes, solo para olvidar que quiero más de lo que debo querer... y creo que está funcionando.

Solo intento que mi corazón, como mi oído, se agudice a veces... solo a veces.

mayo 30, 2012

Empujón a la realidad

Pensé que podía refugiarme en mi antiparabolismo. Con todas las fuerzas de mi alma creí que podía hacerlo, que qué bolas que a la gente le pasen esas vainas, que no es tanto lo material sino el susto... qué bolas que tengamos que dar gracias porque el ladrón nos perdonó la vida... qué bolas, pero en mis adentros pensaba "qué alivio que a mi no me pasen esas cosas"... actitud individualista, sí, no, no lo sé, pero es lo que nos tiene así: egoístas, sobreviviendo por uno mismo, apático ante lo que vive el otro, algo que no debe pasar, pero estando en situaciones así, ¿se puede confiar en otro? ¿Se meterían a ayudar a alguien que está siendo víctima de algún crimen? ¿Arriesgarían su vida por un desconocido? No... esa es la triste realidad.

Aclaro: no me nos robaron, gracias a Dios, pero el susto fue más grande... era un niño, no tenía armas... un niño de la calle... ni siquiera entraré en detalles porque todos sabemos lo que pasa y cómo pasa, lamentablemente... pero más allá de la inseguridad -que nos toca a todos- no sé cómo me controlé ante el caretablismo de los agentes policiales que "nos ayudaron". 

Es realmente lamentable la actuación de esta gente que se excusa en su "experiencia de años en situaciones similares" para no actuar como deberían hacerlo, para no cumplir con su trabajo, para decirnos que no podían hacer nada porque "solo fue un intento de robo...", que si no existía denuncia no tenían bases para llamar al Consejo de Protección, que para qué íbamos a perder el tiempo en trámites si ese niño mañana o pasado se escaparía del refugio al que fuese asignado.

Entonces, ¿jamás hacemos las cosas bien? Dejamos que todo siga tan mal como está, dejamos que el sistema siga siendo una mierda y nos resignamos a vivir con el miedo a cuestas, con la zozobra de no saber si llegaremos vivos a nuestro destino... nos resignamos a que el otro tiene que robar para sobrevivir... nos resignamos a no poner resistencia porque es más valiosa nuestra vida... nos resignamos a que lo material se recupera, porque no importa todo el tiempo que invertimos ahorrando para darnos un gusto, siempre vendrá uno "con menos suerte" a quitárnoslo porque él tiene el arma... el poder... no, no lo acepto.

Sé que no lo resolveremos en un año, ni en dos, pero en algún momento tendremos que empezar, en algún momento tenemos que decir basta y dejar de desahogarnos en redes sociales y blogs, en algún momento tenemos que salir de esto, la pregunta es ¿por dónde se empieza? Mejor dicho, ¿quién debe empezar a cambiar esto? Justamente ayer revisaba páginas de Fundaciones que ayudan a los niños sin hogar, a los niños de la calle, niños en situación de riesgo... qué irónico... mi carrera no sirve para nada porque no puedes ayudar a alguien que no quiere esa ayuda... 

No puedes mejorar la calidad de vida de alguien que "está bien como está" porque la costumbre y la naturalización de la situación en la que viven es más fuerte y no les permite ver qué hay luego de nuestra ayuda... que se puede vivir más allá del rancho con goteras en una zona de alto riesgo, que hay algo mejor que la calle, la indigencia y el robo para llegar a viejo... porque lamentablemente esos niños de la calle no llegan ni a la adultez... porque no pueden imaginarse viviendo bajo las normas de un sistema, por eso prefieren la calle... porque la educación está en decadencia y seguirá empeorando si no hacemos algo...

Bah... de nada va a servir esto, no sé qué le pasó al país donde nací... no sé qué le pasó a la Venezuela que crecí amando, la que me quitaba el aliento, por la que quería luchar... por la que QUIERO luchar... esas ganas de sacar este país adelante se desvanecen con cada bala disparada, con cada grito de auxilio, con cada decepción de la gente, con cada partida de un venezolano a "un lugar mejor"... de nada va a servir este post... 

Prometo que mañana seguiré luchando por este país, no sé cómo, pero lo haré... por hoy dejaré que me invada la indignación, la decepción y la resignación de no poder hacer nada más que desahogarme.

febrero 08, 2012

Cartas de amor


Me he negado rotundamente a participar en cualquier tipo de concurso que exista a nivel mundial… nunca gano, es verídico, entonces pienso “no invertiré mi tiempo en algo que no voy a ganar” y simplemente no lo hago.
Han habido excepciones:
-Me gané un centro de mesa: ¿no se supone que eso lo regalan? Además, tenía OCHO AÑOS.
-Me gané unas velas en un babyshower: bitch… REALLY? ¿VELAS EN UN BABYSHOWER? Ni siquiera un tetero, una compota… o un pañal.
-Me gané unas entradas para el monólogo de Laureano Márquez… fue el único premio que realmente me gustó, aunque mis papás se adueñaron de las entradas y tuve que pagar la mía [con plata de mi papá, obvio].
En fin, al punto:
Cartas de amor es un concurso de cartas de amor [GUAO!] que El Nacional y Mont Blanc realizan desde no sé cuál año y no sé en cuáles categorías… se nota que sigo qué jode el bendito concurso. Recordé que existía porque leí un post de Toto donde relata su experiencia dentro de un concurso de fotografía, pero por obvias razones no puedo inscribirme en el concurso: ya cerraron.
Las inscripciones para Cartas de amor están abiertas durante todo Febrero: no me he inscrito porque no puedo inscribirme sin tener una carta y obviamente no tengo una carta; aún no decido formalmente que me inscribiré, sólo tengo la idea rondándome en la cabeza porque sería muy interesante escribir una carta de amor… amor a cualquier cosa, pero amor al fin.
Hace tiempo no lo hago: escribo mucha graminácea [léase paja] pero nada tan serio como para ser considerado de relevancia, entonces sería fino expresar mi amor a algo / alguien, a ver si descubro si amo realmente algo / a alguien. Además, imagínense a Karla Suzet -en conjunto con Abbie, obviamente- escribiendo nuevamente una carta de amor… ¿de qué color la raya en el cielo?
La otra cara de la moneda
He leído que ese concurso no es muy creíble… no tengo seguridad de ello, nunca me he tomado la molestia de hacerle seguimiento al proceso, pero hay blogueros que sí: no tengo los post precisos, pero los he leído. Además, estemos claros en algo: para proponerse escribir una carta no es necesario inscribirse en un concurso…
El dilema está en que, si no lo hago, no sentiré la necesidad de escribir la carta y seguiré en las mismas; si lo hago, sentiré la presión de que es un concurso y debo dar lo mejor de mi -y es mentira que lo mejor de uno sale bajo presión- pero al menos escribiré la carta… no es una decisión de vida o muerte, pero es la decisión del cambio [como votar pues].
En realidad, antes de ponerme necia y fastidiosa con eso, lo que haré será redactar mi carta antes de las vacaciones carnavalescas… después decido si la pongo a participar o no,
…quizás escriba más de una.
PD: Si no concurso, prometo publicarla aquí.

octubre 06, 2011

Petare York: sin definición aparente.

Debo iniciar este escrito con la duda del título... no sé cuántas veces lo pensé: "Petare Shore" o "Wild on Petare" y cosas por el estilo, muy a lo que ustedes ven (y viven) pero pues me fui a lo clásico :) porque es lo que es... experiencia en una ciudad elitesca como lo es Caracas xD en una de sus mejores y concurridas zonas -y una de las más seguras-... hablando en serio, Petare es toda una aventura digna de ser contada. Y más en horas pico (8am y 5pm). ¡Que Dios me agarre confesada, ahí voy!

Confieso que pensar en atravesar Petare para llegar a mi casa me generaba -y todavía- cierto miedo y excitación: miedo por lo que todo el mundo conoce de esa zona, hasta los que no son de Caracas y excitación porque me eleva los niveles de adrenalina, no sé si para bien o para mal. Lo cierto es que son muchas las anécdotas que se pueden sacar de 30min caminando del la Estación de Metro Petare hasta la entrada de El Llanito o Puente Baloa. Además, con un poco más de experiencia podría hasta redactar una lista de recomendaciones -al final hay algunas-.


Mi ruta a pie, más o menos.
(Google Maps y Paint)

Lo primero que impacta es la cantidad de personas: es increíble ver tanta gente caminar por la calle y la acera. Bueno, el pedacito de acera que dejan los buhoneros.. ¡SI! ¡Buhoneros! Esto NO se ha acabado, aunque los alcaldes digan lo contrario. Uno no sabe por dónde es menos peligroso caminar: por la calle corres el riesgo de que te atropelle una moto -digo moto porque, "gracias" a la cantidad de gente, los carros pasan 1 cada 5 minutos y los autobuses te aceleran en los pies para que te pares y puedan pasar- y por la acera te tropiezan, o te gritan porque tropiezas un puesto de frutas o cualquier otro producto... y "gritar" es el inicio de cosas más feas, paranoicamente hablando, si devuelves el grito. La ventaja es para los compradores compulsivos: en Petare te venden hasta la pepa de los ojos, ¡TODO! Lo que busques y lo que no y hasta buscan de venderte a ti mismo: en estos días vi como le mostraban una bolsa abierta a una mujer diciéndole "mami véndete barato pa' compra'te y mete'te aquí". Oh my fucking God! En fin, el tránsito peatonal es todo un caos.

Calles de Petare.
Foto tomada del portal web de la Revista Entre Rayas
 
En segundo lugar, y siguiendo el punto de la cantidad de personas: la cantidad exagerada de motorizados, buhoneros, autobuseros -con autobuses incluidos- y las "paradas" de autobuses, jeeps y carros por puesto es un tema de gran importancia. Creo que más que el tránsito de simples mortales y asalariados, esta gente entorpece DE MÁS el tránsito vehicular y peatonal, sobre todo buhoneros, paradas y motorizados: los primeros, porque ponen puestos frente puestos, puestos frente a negocios, puestos en medio de una calle de dos sentidos, puesto frente a una línea de taxi -del lado de la calle, porque la acera está 'ocupada' por otros puestos-, etc., etc.; lo segundo, por la mala ubicación de las paradas de "jeeps" y MEGA buses que suben a las barriadas y la gran cantidad de personas haciendo cola y cola de "parados" -no les basta con estorbar de un solo lado- en las aceras -sí, las mismas donde hay buhoneros- y ni se preocupan por moverse un poco cuando uno pasa, ni siquiera porque pidas "permiso", te ven como un bicho raro, no exagero. Sin contar, por supuesto, la basura regada en cualquier espacito vacío.

Original de Fabio Cuttica.
Foto ganadora de la Mención Honorífica en la categoría 
"Enterprise Picture Story (large markets)" 
The Contest Designed by Photojournalists 2009.
Nombre para mi: Petare del miedo.

En tercer lugar, la inconciencia: el tema de economía informal es ya un asunto bastante serio como para que NOSOTROS contribuyamos a ello: no digo que no compremos, de verdad que es imposible pretender eso, pero llegar al nivel de atravesar una moto para que "la jeva compre la papa"... mira, de verdad que el sentido común de las personas en este país se fue a la mierda. Tocar corneta a una moto para atravesar un carro y comprar: esa gente merece ir al infierno de las colas con carro y buhoneros incluidos. Digo, como para que se entretegan comprando en la cola. Mi mente no puede asimilar lo que mis ojos le muestran, de verdad deben vivirlo para "comprenderlo"... entre comillas, es incomprensible.

Cabe destacar que a todo lo que he relatado se suma el hecho de la inseguridad y el miedo que genera cualquier persona que se te acerque... pero seamos sinceros, en Petare TODO el mundo se te acerca y hasta más de la cuenta, así que es superable: es decir, llevo DOS DÍAS atravesando Petare para llegar más rápido a mi casa y he tocado y tropezado más tetas y culos de lo que lo había hecho en toda mi vida: en el autobús y en la calle, con manos, brazos, cabello... dudo entre si ir en el aglomerado de gente o ir sola, de cualquier modo me pueden robar... ni siquiera me preocupo en contar las veces que no pido disculpas -ni las veces que no las he recibido- por los tropezones, pisotones, llevadas de cartera y del bolso de la comida... de corneteos insistentes de motorizados y conductores de carros y autobuses... de gente atravesada que ni se preocupa por dejarle un espacio a los que no tenemos la intención de comprar nada... de personas que van pajareando como si Petare fuese un parque de atracciones y ellos sólo van a divertirse... de niños -y no tan niños- saliendo del colegio, del liceo, "haciendo cebo", arrastrando otros niños -suyos o prestados-, siendo arrastrados por sus descuidados padres, propensos a que cualquiera se los lleve por el medio... de gente sentada o motorizados o basura -o líneas de mototaxi- estacionados en el mínimo espacio que dejan los buhoneros para el tránsito peatonal, motorizados, gente, motorizados, gente...

Caracas de noche.
Foto tomada del portal web de Venezuela Tuya

Petare es un deporte extremo, creo que quien no haya pasado por ahí no puede decir con propiedad "soy un caraqueño de a pie" o quizás simplemente no es su ruta, equis. La verdad es que zonas como esa enseñan y hacen pensar mucho de la calidad de ciudad que tenemos y nos hace reflexionar y trabajar -a algunos- sobre la calidad de ciudad que queremos. Es cierto que Petare no es Caracas, pero sinceramente, así nos comportamos todos, sólo que en menor grado... quizás es, como leí en estos días en twitter, que el nivel de estrés que nos genera la situación del país nos hace ser así: descuidados por el otro y por nuestros espacios públicos, egoístas, desconfiados, altaneros, etc., pero creo que la mayoría de las situaciones que vivimos son dominables y ésta, aunque en ocasiones escapa de nuestras manos, también lo es. Seamos ciudadanos aunque el otro no lo sea y tratemos de no agotarnos en el intento de dar el ejemplo y al menos enseñar a amigos y familiares a comportarse como un verdadero ciudadano.

Título: El Ávila
Autor: Manuel Cabré

 Finalmente, para quienes les interese, les dejo unas humildes recomendaciones -de mi mamá, mi abuela y reflexiones-prevenciones propias de estos dos días caminando por Petare York- para que sean "felices" en dicha zona sin morir en el intento:
 
-EVITAR DISCUSIONES: Mira, discusiones y disculpas... lo primero puede llevarte a un mal momento -desde insultos dignos de la creatividad caraqueña y venezolana hasta la muerte, siendo extremistas- y lo segundo no sirven de nada, la verdad, porque la gente no va pendiente de ser educado.

-TENER UN NORTE: Es un decir, realmente es tener un destino claramente definido para que la gente no te lleve -más de la cuenta-. Así, podrás caminar literalmente tropezando a quienes debes tropezar y ya.

-NO SACAR DINERO NI TELÉFONOS:  Aplica para los usuarios blackberry, iphone, ipod o cualquier otro aparato que atraiga la vista de cualquiera. Digo cualquiera refiriéndome a los ladrones, obviamente, y no porque puedan robártelo -algo que puede pasar en cualquier lugar de Caracas, lamentablemente- sino por el susto y el mal rato que puedes evitarte. En cuanto al dinero, fue una recomendación de mi abuela y pues lo veo por el lado menos extremista: si sabes que vas a comprar, puedes perfectamente sacar el dinero justo o aproximado que vas a gastar y tenerlo a la mano -en un bolsillo o algo parecido- para que evites sacar la cartera a cada rato.

-EVITAR EXPRESIONES FACIALES: En serio, creo que soy paranoica con esto. Soy de las personas que pone cara de mierda, cara de estar harta del mundo, cara de histérica y así, dependiendo de las situaciones... pero en Petare lo evito a toda costa, porque siento que cualquiera pensará que es con él/ella y me hará pasar un gran susto / mal rato. Hasta sonreír mucho me da miedo, porque pensarán que soy demasiado feliz y me caerán a coñazos. Creo que más que paranoia propia, es adquirida, por el tema de la inseguridad y por mis followers que siempre "retuitean" a @la_patilla -valga la cuña- y sus noticias amarillistas de "25 tiros le dio un buhonero a un peatón por tropezarle la mercancía (FOTOS +VIDEOS +SONIDO +QUEBOLAS.COM +LA COLONIA TOVAR)" por poner un ejemplo. A todos, gracias, por cierto. [Inserte cara de confusión, tristeza, conformismo y arrechera juntas].

-OTRAS: Las que consideren pertinentes, "o sea jelou", tengan sentido común... todo el mundo sabe cómo son y cómo están las cosas en Caracas.


Concluyo diciendo que todo tiene su lado positivo...
yo seguiré en la búsqueda de ello en Petare York.
Seguiremos informando.
Firmado y sellado.

PD: Puse mi ruta, da igual, entre tanta gente, si me encuentran pueden postularse para la CIA.

Me siguen los buenos