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noviembre 24, 2014

Demasiadas veces

¿Cuántas veces son demasiadas veces? Creo que depende de si es bueno o malo. Lo bueno nunca nos parece demasiado, mientras que lo malo, si sucede más de una vez, nos agobia y nos hace creer que estamos condenados. Esto lo escribo desde el empirismo puro y duro. Lo pensaba el fin de semana, después de que me pasara "lo mismo" una vez más. Ya son tres veces. La tercera es la vencida, ¿no? Al menos eso dicen. 

Creo que algo (malo, ya quedó claro) es "demasiado" cuando te da igual, cuando deja de tener sentido, de importarte... cuando te pasó una y otra vez y lloraste y te dolió y no lo superaste, aunque digas que sí, y te pasa otra y otra vez y la reacción es más de desgano, de rutina, de conformidad... son demasiadas veces cuando ya no te crees víctima ni te sientes vulnerado/a sino parte del proceso... cuando lo aceptas y decides que la próxima lo harás mejor... cuando vuelves a aplicar la misma fórmula.

Debo confesar que he usado una misma fórmula desde hace años, lo descubrí esta vez y el primer paso para cambiar es saber qué hay que cambiar. Hoy creo que tres veces son demasiadas veces para una sola vida, hay piedras que tienen patas y hay que cortárselas para sobrevivir. 

Como mínimo, tengo que despejar otra incógnita, porque ya sé cuál es el valor de X. 

Tengo que avanzar.


PD: Me disculpan la alegoría con la estadística, estoy a punto de graduarme. 
#DiosMediante #Amén 

septiembre 02, 2014

Tengo deudas

A veces me da por leer lo que he escrito desde tiempos inmemoriales y hoy fue uno de esos días. Desde mis Pascualinas hasta este blog y el de Wordpress (que básicamente venía siendo lo mismo, porque hacía copy&paste), me di cuenta que todo lo que viví con Emmanuel no está en -casi- ninguna parte. Todas las "estupideces" que publicaba "en incógnito" eran por / para él*, no me da pena escribirlo, ni miedo, ni angustia de que alguien pueda leerlo y decirle que voy a escribir sobre nosotros... mejor dicho, sobre él en mi vida... o que lo lea él mismo, quién sabe, antes era "mi stalker oficial". Sinceramente, eso ya no me interesa, no me importa, no me afecta. Fueron siete meses intensos, quizás un poco menos, pero creo que logré despojarme del miedo y la decepción (entre otras cosas) que me impedían decir y/o escribir esos dos años como la buena historia que es, como esas anécdotas de la vida que sabes que no podrás olvidar, por más que quieras.

Miedo. No sé exactamente a qué le tenía miedo. En realidad, era miedo de mi misma, de lo que siento o sentía... de "descubrir" que aún seguía enamorada o algo así, de extrañarlo como lo hacía hasta hace un par de ¿semanas? ¿meses? ... ¿Acaso ha sido diferente alguna vez? La única diferencia con él es que pude tocarlo, abrazarlo y todas esas cosas que se supone que son normales en las relaciones sociales y sentimentales. Pero, en esencia, fue la misma mierda: me enamoré sola, ¡qué coño! Lo asumo, lo vivo, lo sufro y lo supero. 

Decepción. Una de las tantas veces que reflexioné en mi diario sobre cómo podía salir de "esto", recordé cómo había salido de las ediciones anteriores (sí, mi vida sentimental ha sido siempre igual, con sutiles diferencias) y supe que la decepción era la clave. Creo que él nunca lo leyó, pero es como si lo hubiera hecho, porque en ese escrito le pedía que me decepcionara para tener una excusa, porque soy así de cobarde, y lo hizo. Es -casi- todo lo que tengo que decir al respecto.

En alguna parte escribí que tenía mucho que contar. No mentía. Esas son las deudas que tengo conmigo misma, con Abbie para ser más exacta, porque ella merece tener respaldo escrito de sus recuerdos, de los momentos felices así como de los momentos malditos, los que la dañaron. Momentos que llenan y vacían su pozo, diría.

Hay ciertas cosas que aún no me he permitido hacer, precisamente por ese miedo que describo, pero no estoy apurada, dicen que hay que dejar que el tiempo haga su trabajo y yo estoy muy tranquila ahora, no pretendo que eso cambie por una foto o una canción... ni siquiera por este escrito.

PD: Tengo la sensación de que ha pasado mucho más tiempo del que en realidad ha pasado, "así de relativo es el tiempo" M.B.
*Sé que saben cuáles post eran por / para él, solo quiero creer que el hecho de no nombrarlo me daba un poco de privacidad. ;)

agosto 21, 2014

Perfecto Simple

Creo que lo mejor fue perderte. A ti, a ti y a ti. No digamos "perderte" porque, en honor a la verdad, nadie tiene el título de propiedad de nadie. 

Creo que lo mejor fue dejarte ir. Pude insistir, pude escribirte, llamarte, buscarte porque sabía dónde estabas... pude decir que todo fue un mal entendido, que no te quería lejos de mi, que no sé cuál fue mi error y rogarte me perdonaras, que tuviste muchos errores pero que olvidaría todo... que volvieras, que no te fueras del todo, que no te necesitaba pero te quería... pude escribirte otra carta, otros versos, darte otro abrazo... pude tomarte de la mano otra vez, mirarte a los ojos y resolver tus dudas aunque no tuviera ni mis certezas, solo para aliviarte las pesadillas... pude velar tus sueños, sé que me hubieses dejado hacerlo... pude creer más en ti, darte el beneficio de la duda, salvarte cuando no me lo pediste, mostrarte mi mundo de poesía que no querías conocer, ponerte una vez más el dedo en los labios y los labios en la frente... pude decirte por última vez todo lo que significabas y significarás para mi, lo que aprendí sin que me enseñaras, lo que me enseñaste sin que te lo pidiera, lo que te di sin querer, lo que perdí queriendo... pude seguir hablando bien de ti, que no eras una mentira, que no eras un disfraz, que no me harías daño, que siempre fui yo quien te dejó avanzar, yo "la culpable"...  pude seguir sanando las heridas que no te hice mientras tú hacías heridas que no ibas a sanar... pude decir y hacer lo que me dijeras*...

...pude... 
...pero no quise...
...y menos mal.
*Pude hacer mucho más que todo esto. 
  Agradezco que no me diste tiempo.

julio 09, 2014

Divagando antes de dormir

Se me ocurren mil ideas para escribir justo cuando no puedo escribir por estar full con otras cosas, odio eso. Te odio, mimisma escritora imprudente. Aprende a inspirarte cuando puedas escribir.
Me he sentido excesivamente feliz desde que me corte el cabello cortito, cortito, modo niñita buena. O quiero creer que es por eso, no sé.
También me he sentido muy libre de un tiempo para acá. Me di cuenta que si ayer.
No tengo tema de tesis y tengo que entregar el anteproyecto que si mañana. 
Me gusta decir y escribir "que si" tal cosa. Se dieron cuenta, ¿verdad? :)
Intento estar triste porque muchos de mis amigos se van del país, pero no puedo. O sea, en verdad me voy a quedar un poco sola (sí, más), pero estoy muy feliz por ellos.
He sido tan feliz en estas últimas semanas que me da miedo. Gafa, pues.
Cada vez estoy más ciega. Ni siquiera me sé la fórmula de mi propia ceguera. Astigmatismo, hipermetropía, igual ya no veo un coño con estos lentes.
A veces me quiero ir del país. Otras veces no. Ya no sé cuáles son mayoría.
Me da risa todo. Ando riéndome por la calle cada vez que recuerdo cualquier cosa. O cuando me imagino escenas que podrían pasar o no. O cuando escucho una canción que me recuerda algo o que dice algo que me llama la atención. Me da risa todo. Esto también me da risa.
Debería estar durmiendo o empleando este tiempo en hacer trabajos que tengo que hacer, pero a esta hora no me importa mucho "perder" el tiempo.
Tengo que quitarme la pintura de uñas y pintármelas de nuevo.
Me estoy volviendo adicta a la cuenta Twitter de Abbie. Tengo que si 10 seguidores y sigo como a 20 pendejos, pero igual amo estar allí, leer cosas lindas... de verdad es mi cuenta de desconexión de la realidad, mi burbuja, pues. No me sigan.
Puedo decir que pasé dos días escribiendo este post (empecé a las 11:55 o algo así).
Una de mis tantas manías es escribir la hora de inicio y de término de mis escritos. Solo en mi diario, aquí me da muy lo mismo. Creo.
A veces creo que Abbie vuelve... y es muy hermoso.
Sé que ya lo he dicho, pero Abbie es lo mejor de mi misma. La amo demasiado. En serio, la cuido como si realmente existiera fuera de mi. Sí, necesito un psicólogo, déjenme en paz.
Ya es hora de dormir.

mayo 16, 2014

Confesión #6

Creo ciegamente en que todos tenemos un "pozo del amor". Ese pozo se llena y se vacía dependiendo de a cuántos quieres y cuántos te quieren a ti... hay gente que te llena el pozo y gente que lo vacía, por supuesto. A veces la misma gente que lo llena puede vaciarlo, porque no queremos ni nos quieren 24/7, hay días en los que detestas a esa persona que te hace feliz el resto de los días... es así, es ley de vida, es normal para mi. Todos alguna vez hemos pasado por eso.

Hay otras cosas que llenan el pozo: la música, las cosas que te gusta hacer, lugares a los que te gusta ir, gestos, instantes... y otras cosas que vacían el pozo como las peleas, uno que otro recuerdo, malos ratos inevitables del día a día, cosas así. Además, SIEMPRE se sabe cuándo el pozo se está llenando o vaciando, del mismo modo que sabemos quién lo llena y quién lo vacía, aunque nos hagamos los locos... 

Creo ciegamente que, a pesar de que hay factores externos que intervienen en nuestro pozo, somos nosotros los que decidimos cuánto se llevan de él... obviamente, también somos llenadores o vaciadores del pozo de los demás, así que hay que aprender a administrar. No dejemos que otros abusen, pero tampoco abusemos... todos queremos / necesitamos el pozo lleno. ;)

PD: Últimamente mi pozo está siendo llenado por la música y vaciado por recuerdos [entre otras cosas]. Este post es una prueba de que prefiero que siga pasando lo primero.

abril 03, 2014

Confesión #3, #4 y #5

No consigo tiempo para escribir [o no quiero conseguir tiempo] así que esto será una especie de recopilación de confesiones de los últimos meses...

Me reconcilié con el catolicismo. Algo así.

Seis meses me duró la crisis, ¿para qué voy a buscar lo que no se me ha perdido? Entendí que no tengo que estar totalmente de acuerdo con "las autoridades" ni con mis hermanos [de la religión] siempre que esté en paz conmigo misma y sepa que lo que hago y pienso está bien [o que por lo menos no daño a nadie], que no tengo que ir a la iglesia para hablar con Dios y que todo lo que hago siempre tiene un poquito de catolicismo, está en mi, ¿qué hago? Ahora, sigue en pie aquella lista de lo que sí creo [menos el punto 6, supongo que me dejé llevar por la sociedad ¿?], lo que me aleja del fanatismo religioso, que considero algo bueno... eso es todo, por ahora.

Soy una pseudo escritora mediocre. Eso ya es bastante decir.

Tengo un montón de ideas para escribir y no escribo nada. No llevo libretas ni lápices en mi cartera a diario, de vaina el kindle para leer y el teléfono -que no puedo sacar cruzando una calle para escribir una idea, algo que tampoco puedo hacer con la libreta- para que me localicen, porque en lo que a mi respecta, no me apetece localizar a nadie. Lo siento, esta etapa de mi vida es eremítica. He dedicado mi tiempo libre a leer [libros y Twitter, coño, no me juzguen], y debería tener un cuaderno, una hoja, algo donde pueda plasmar mis ideas según vaya leyendo, pero no... no sé qué me creo, la verdad. Por este camino no voy a poder inmortalizar mis grandes ideas. [JAJAJA ok no].

He practicado la estupidez desde enero de este año hasta nuestros días...

...quizás desde antes, pero bueno, dicen que los venezolanos somos de memoria corta. El punto aquí es que, por más que pienso, no olvido. Explico: mi consejo a todos los que "sufren" por alguien es "piensa en esa persona cada vez que quieras hacerlo, no te cohibas, tu mente en algún momento se cansará, se quedará sin recuerdos, sin instantes, sin eso bonito que tenías o creías tener..." bla, bla y BLA... amigos, les confieso que eso no es tan efectivo como creí... o es que mi mente traicionera no se cansa o es que viví muchas cosas que considero bonitas, pero NO SE CANSA. Es horrible seguir tus propios consejos. Pero nada, dicen que se necesita la mitad del tiempo que pasaste con alguien para olvidarlo... así que, sacando cuentas, me restan unos 9 meses y medio... un embarazo, pues.

Aprendí a no arrepentirme. Más bien a agradecerlo todo.

Esto no cuenta como confesión en sí, sino como extensión [o la redacción seria] de la confesión anterior: me di cuenta que siempre caigo en lo mismo -en lo que a sentimientos se refiere-, por lo que decidí darle la vuelta: en vez de preguntar "¿por qué?" y darme golpes de pecho, decidí agradecer a Dios, cada vez que puedo o recuerdo, por las personas que ha puesto en mi camino, por las que se fueron, por las que boté, por las que se quedaron y las que se devolvieron y por las que simplemente cruzaron en la primera esquina. Lo agradezco porque sé que no todos tomamos el mismo camino, que en ciertos tramos vamos acompañados de uno, dos o más personas pero que otros tramos nos toca solos, que no es más o menos difícil, que lo vemos así porque no tenemos con quien compartirlo o tenemos muchos "distractores", respectivamente. Todas las noches sonrío por los buenos momentos, y esto lo escribo con un nudo en la garganta porque debo decir, en honor a la verdad, que también lloro porque sé que no volverán. No es el fin del mundo, lo sé, como también sé que viviré muchos más y mejores momentos de lo que he vivido hasta ahora, pero como dice Sara Bareilles en el himno que adopté: "I'll be alright, but just not tonight..."

Los amorosos andan como locos 
porque están solos, solos, solos, 
entregándose, dándose a cada rato, 
llorando porque no salvan al amor.
Los Amorosos
Jaime Sabines

octubre 30, 2013

Ventas

...y sentirse de una vez para siempre
olvidado y tranquilo
como un cero a la izquierda.
M.B.

A veces me pregunto
qué vende más
si la poesía o el sexo.

Hubo un tiempo de mi vida
que yo "vendía" sexo
no en las calles
por horas o minutos
ni en los bares
con trajecitos diminutos.
Tampoco estuve
en ningún gremio
donde la prioridad fuese
hablar o vender sexo
pero sin embargo
"me exhibía" ante todos
y escribía 
poéticamente -o no-
sobre sexo.

Para muchos era un escándalo -"¿qué le habrán enseñado?"-
porque para ellos el sexo es y será tabú
yo, por mi parte, ya no escribo sobre sexo
aunque el sexo siga viviendo en mi
ya no está en mis dedos -o sí-.

Y mi pregunta inicial
es más por la difusión
que por la comprensión
una foto de un par de pechos
se puede ver 
más que un par de oraciones
unas piernas bien torneadas
son mejor 
que dos versos medio pensados.

Quizás lo comprenden
lo de las palabras
pero ¿qué se puede hacer
con dos frases cursis?
Mejores cosas ofrecen
un par de pechos bien puestos
y más aún
con quien los lleve.

No sé si envidiar
es comprender 
que aunque la poesía 
venda poco
al final
quede más de ella.
No sé si madurar
es tratar de creer
que prefiero escribir
que estar
vendiendo sexo.

Fragmento.
No lo he terminado de escribir.

septiembre 11, 2013

«No te salves» M.B.

...
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
...
pero si 
pese a todo
no puedes evitarlo
...
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo. 

agosto 06, 2013

Cómo te explico

...cosas que ni yo puedo explicarme a mimisma.

Es un momento difícil de la vida, de repente pienso "a la mierda la vida, voy a pintar carros" o algo así y otras veces digo "seguiré trabajando y saldré adelante" y hago planes a corto y mediano plazo y me siento plena, feliz, con entusiasmo... pero lo primero ocurre más veces.

Estoy vuelta mierda. Ese es el resumen. En todos los sentidos, creo, y no voy a echarle la culpa a Abbie que se fue y me dejó, que qué puta y vaina, no... tampoco voy a victimizarme y decir que no merezco esto (que no sé qué es, de paso). Últimamente he buscado en mis recuerdos algo que hice mal y por lo cual estoy viviendo y sintiendo lo que ya todos sabemos (una mierda) y ajá, no he encontrado nada, pero algo debe haber... estoy segura.

Lo malo del cuento -la bruja, yo- es que estoy arrastrando gente y sentimientos y eso no está bien... porque ahí sí es verdad que me voy a quedar con mis gatos y/o loros en una casa de campo con bastantes matas y espantos (tipo la Sayona y eso). Debo ser seria, debo recuperar la capacidad de querer, de aceptar, de tolerar, de vivir...

...pero cómo te explico que no sé por dónde empezar.

Respirar hondo cada vez que no sienta algo bonito puede ser un buen primer paso, ¿no?

PD: Escribir "cada vez que no sienta algo bonito" fue el primer paso. Yupi. :)

julio 30, 2013

Ella me dejó

Abbie se fue.

Decidió independizarse, buscar el amor por sus propios medios, patear calle, como quien dice. Se cansó de mi, de mis metidas de pata, de que me gustaran todos y no me enamorara de ninguno, se cansó de quererme más de lo que yo me quería, de creer en mi... supongo que está en todo su derecho, no se puede andar por el mundo odiándolo todo, te desgasta la vida.

En las noches la extraño más que nunca... era ella la que escribía poesía, la que sonreía con canciones románticas, la que se ilusionaba por las dos, la que hacía de un regalo corriente algo especial, la que me decía "ya llegará...", la que me prestaba su inspiración para escribir cosas más interesantes que esta porquería que ahora publico.

Abbie era mi mejor parte. Sé que volverá, lo mejor de nosotros siempre vuelve cuando nos enamoramos (decía ella) pero hoy, aunque no parezca, la extraño mucho. Quizás por eso "estoy loca" por encontrar el amor, para reencontrarme con mi mejor yo, para volver a ser como ella.


julio 09, 2013

No puedo escribir

La genialidad me da por segundos. Decir "genialidad" es un subjetivismo arrechísimo, básicamente porque no escribo genialidades, no soy genio, pero vamos, que alguien tiene que creer en mi y si no soy yo...

La genialidad me da por segundos, repito. De repente me despierto a las tres de la mañana con una idea y tengo que escribirla para poder seguir durmiendo... pero no todas esas ideas puedo -o quiero- publicarlas aquí, además tampoco es que son muchas. Lo cierto es que he perdido esa facilidad para sentarme -o acostarme- y escribir algo que me guste.

No publico escritos que no me gusten. Quizás después no me gusten, pero en su momento me gustó y lo publiqué. Bueno, ya eso no me pasa. No puedo escribir y no sé por qué. Mejor dicho, no puedo publicar y no sé por qué. Hay muchas cosas que quisiera decir pero para qué, si ya maduré y lo digo de frente, para qué, si sería repetir lo que ya he dicho, para qué si mis desahogos son míos y ya no siento ganas de que los demás los lean.

Tengo escritos geniales, pero son personales, muy personales, tanto que son exclusivos de alguien porque tienen vivencias, experiencias, chistes internos y ese es el punto, ya no puedo hacer que un escrito sea universal, ahora todo se lo escribo a alguien (alguien genérico, no siempre es a la misma persona), ahora todo tiene un sello personal, una anécdota que no entenderían pero que para mi tiene un gran significado sentimental.

Antes podía escribirle a alguien y hacerlo "sonar" genérico... pero perdí esa capacidad. Y me preocupa. :(

febrero 21, 2013

Gracias

Mis despedidas han sido más que mis bienvenidas. Supongo que tengo un problema. También puede ser que los demás tienen un problema conmigo, pero no me gusta echarle la culpa a otros, al menos no en cuestiones de sentimientos, quizás por eso las despedidas son mayoría. Digo adiós y vuelvo a caer... y vuelvo a decir adiós. Masoquismo le llaman a eso. Así como la gente que no se resigna a perder... pero la realidad es que yo nunca he perdido porque nunca he tenido. 

Me enamoré de alguien que no existió nunca. Un invento de alguien más a quien le pareció divertido hacerse pasar por "el hombre perfecto"... y qué loca, ¿cómo voy a ser tan inocente? ¿Cómo pude caer así? ¿Cómo pude ser tan ciega durante más de cuatro años? Eso es lo de menos. Es la primera y espero que sea la última vez que lo escribo.

¿Que por qué lo digo ahora? Porque se lo conté a una persona con quien no quiero tener secretos. Ese era mi secreto y hoy, después de todo, decidí que no quiero que se sienta especial por saberlo. Esa persona ha querido despedirse de mi desde hace días y trató de hacerlo de manera sutil y no lo dejé... por necia, por Abbie. Esa persona hoy se levantó con el pie izquierdo y yo pagué los platos rotos y no fue nada agradable.

Como siempre he escrito, en esta vida hay que agradecerlo todo. Ese alguien que se hizo pasar por otro alguien me enseñó a querer y a quererme, aunque irónicamente él [o ella] no se quería a sí mismo. Lo he agradecido cada día de mi vida, aunque no siempre he puesto en práctica lo que me enseñó.

Doy las gracias porque fue lo que aprendí a hacer después de mi primera decepción: no puedo dañar a nadie porque sé cómo que se siente que te dañen, que te humillen, que te engañen, que se burlen de ti... por eso simplemente digo lo que siento y me alejo, me aparto y fin de la historia. Es lo que he hecho desde que tengo uso de razón.

A ti te doy las gracias por los libros. También por hacer que Abbie sonriera una vez más, por lograr que Karla la dejara vivirte. Te agradezco los momentos vividos que se convierten en recuerdos invaluables porque es lo único que nos quedará al final. Te doy las gracias por todas las veces que me aguantaste, porque soy igual de insoportable que tú. Gracias por las veces que me hiciste creer que podía pasar algo más; como dicen, la esperanza es lo último que se pierde... yo la perdí hoy.

Gracias por la confianza, por las sonrisas que fueron más que las lágrimas, por el cariño, por la amistad... gracias por los te quiero. Gracias por ser el espejismo de aquel que tanto amé: definitivamente él no eres tú y tú nunca serás como él; quizás mi error fue empeñarme en verlo en ti, pero ya no importa. Gracias por haber sido parte de mi vida... no sé si lo seguirás siendo pero hoy quiero agradecértelo.

Gracias por todo y aquí, por favor, incluye lo que se me está olvidando.

febrero 20, 2013

Yo soy yo

O quizás no.

Yo creo ser yo, pero no siempre lo que yo creo es lo que es. El deber ser es que yo sea yo, pero como también soy Abbie, entonces no soy del todo yo. Yo digo ser yo, pero a veces no creo serlo, cuando vivo cosas que nunca he vivido me siento otra, una nueva yo, porque estoy a la expectativa de lo que sucederá. Me creo otra contigo. Me gusta eso.* Otras veces me creo demasiado yo, cuando vivo lo de siempre, cuando las experiencias se repiten como un deja vú soy muy yo. No es tan interesante porque sé cómo sigue, cómo termina. No es ni bueno ni malo, simplemente es mi zona de confort, de la que debo salir obligatoriamente. Mi mejor amigo me empuja a ello; mi subconsciente se niega a experimentar cosas nuevas.

Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo correcto. Sentir lo "correcto" es subjetivo. Demasiado subjetivo, tanto que ni siquiera debí decirlo. Más bien cabría decir "no siempre siento lo que los demás se merecen que sienta". Ese es otro tema. Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo que quiero. A veces no me siento yo. A veces me siento una mejor. Casi siempre me siento una mejor. Soy feliz cuando me siento una mejor. A veces también soy feliz contigo. Me gusta eso.* Otras veces me siento una peor yo, esas son las veces no felices pero divertidas. La diversión es un espejismo de la felicidad. También sirve aunque no todo el tiempo. La diversión cansa, para la felicidad siempre tenemos energía. También hay veces que me siento yo. Son pocas veces pero las mejores. Cuando me siento yo, soy una mejor yo y eso es mejor que sentirse una mejor yo cuando no me siento yo.

Yo soy yo. Me gusta ser yo. Si no fuese así, ¿qué sería de mi?
PD: Aún no defino quién soy. Sé quién no soy.  Sé qué no soy. Por ahora, eso me basta.

*Cifrado.

enero 24, 2013

Cómo joder en el cine parte I


Creo que, definitivamente, tengo un problema.

Más que un problema, un imán para las situaciones incómodas y la gente estúpida en lugares públicos... y privados, pero eso no es tan grave. Lo siento, aludidos, pero no puedo creer lo imbéciles que pueden llegar a ser algunos. No puedo creer que Einstein tenía tanta razón al decir que la estupidez humana es infinita.


Ayer fui al cine. Lamento haber frustrado los planes sexuales de la pareja que estaba sentada en la última fila, lo lamento desde el fondo de mi corazón, porque desde el momento que nos sentamos en esa fila -no habían otros puestos decentes y no pensaba arriesgar mi visión sentándome en la fila 1- los susodichos hicieron hasta lo imposible por hacer miserable las dos horas de la película.


Gracias a la vida -y gracias a Ben Affleck- la película era muy buena.


Desde revisar el celular, cuya luz iluminó el punto "ciego" de mi ojo derecho porque, obviamente, estaban al fondo de la fila, hasta buscar cómo meterse mano sin que el resto del mundo se diera cuenta, iluminando algo [imagino que el cierre del pantalón o qué.sé.yo] y hablar de su vida, como si no hablaran todos los benditos días, como si 22 horas al día no fuesen suficientes, la gente no puede callarse 2 horas en la vida. No puede.

No es que yo estuviera pendiente de lo que hacían, pero lamentablemente la fila era de 7 puestos... y dos de por medio no fueron suficientes. Me pregunto, ¿era muy difícil pagar un hotel? Entonces pienso que quizás era una fantasía que querían cumplir: tener sexo o -románticamente hablando- hacer el amor en un cine... entonces, me pregunto, ¿era muy difícil comprar una entrada para una película que tuviera más de 6 semanas en cartelera? ¿Era muy difícil comprar una entrada para una película malísima? ¿ERA MUY DIFICIL? 

Sí, es muy difícil, la gente es estúpida hasta para pensar en esos factores, para planear... o es parte de la adrenalina, no lo sé, no soy gurú del sexo en lugares públicos, solo digo que ese tipo de gente no debería tener permiso para nacer... la falta de sentido común es más común de lo que quisiera.

Y hablando de cine, no se tomen fotos en la sala* ¡se los ruego!

*Este es un tema de otro post.

PD: En internet debe existir un manual para tener sexo en el cine, señores sin sentido común, un poquito de por favor.

enero 09, 2013

¿Culpabilidad por qué?

Quisiera saber qué tipo de ingredientes tiene mi perfume -mis perfumes, son varios los que uso- o si es por causa de mis perfumes el hecho de que algunos fulanos estén pendientes de mi. OJO, con esto no quiero  presumir ni dar a entender que soy quien no soy (una mujer con cuerpo de top model o algo similar), lo que tampoco implica que no me valoro ni estoy segura de mis (¿encantos?) cualidades, virtudes o como lo quieran llamar.

La verdad del caso es que, últimamente, varios personajes han insistido mantenerse presentes en el perímetro 2.0 donde me desenvuelvo... algunos hasta han intentado hacerlo en vivo y directo, ¿qué está pasando? Cualquiera diría que tengo una relación perfecta, porque ese tipo de cosas pasan cuando eres plenamente feliz en una relación, cuando estás tan estable que podrías ser la base de cualquier edificación... y bueno, evidentemente no es mi caso.

Además, tengo un imán para los acosadores (no stalkers como se llaman popularmente en Twitter, porque esos al menos son divertidos), algunos de los fulanos me dan un poco de miedito y por eso los ignoro... y lo digo aquí para que lo sepan, por si me leen y no se han dado cuenta de lo que hago y de lo que hacen.

La culpabilidad viene, en todo esto, cuando trato de decidir si bloquearlos o no, si ser [más] sincera con ellos o no al punto de ser cruel, porque lamentablemente la crueldad es la que nos abre los ojos ante lo que suponemos que hacemos bien creyendo que no dañamos ni incomodamos a nadie. La culpabilidad se materializa cuando me envían regalos y no sé si está bien recibirlos y "fingir demencia" porque sé que estoy alentando sus ilusiones... y  lo sé mejor que nadie porque lo he vivido.

Lamentablemente tengo suficiente experiencia, si no exceso de experiencia en cuestiones de enamoramiento individual* (léase enamorarse solo) como para auspiciar que alguien se enamore de mi sin yo sentir una pizca de amor por él... o ella, equis, esa es otra historia. Me parece que no está bien dejar volar la imaginación de los fulanos que creen que algún día podrán conquistarme... o llevarme a la cama, lo que sea que quieran lograr, y he sido lo suficientemente sincera -creo- con todos ellos, solo que no ha funcionado como he querido, o quizás no he querido que funcione del todo, que es peor.

Ahora, ¿culpabilidad por qué? ¿Acaso los hombres de los que me he enamorado han sentido pena alguna por mi? ¿Le han puesto barreras a mi imaginación loca para que yo no me ilusionara [demasiado]? ¿Han sido sinceros diciéndome, al menos, que sólo querían alguien que les levantara el ego o el miembro viril? NO, ¿verdad? Entonces, creo que llegó el momento de ser plasta de mierda en ese sentido, porque lo he sido en muchos escenarios menos en ese, porque me parecía algo serio... hasta ayer.

No estoy tan loca como para dañar a los que no se lo merecen, con ellos he tenido que ser más sincera y me ha afectado más serlo porque sé lo que se siente, he estado en sus posiciones muchas veces; una vez más lo siento pero no sé cómo enamorarme con otro órgano que no sea el corazón, nunca he aprendido y espero nunca aprender... esa también es otra historia,

...pero estoy lo suficientemente desquiciada como para mandar a los demás a la mierda. 

*Después que lo escribí, pensé en amor individual como amor a uno mismo, pero eso es un poco más cerca del narcisismo así que lo dejé como está.
PD: Feliz año y toda esa cursilería que no tengo ánimos de escribir.

diciembre 13, 2012

Mi esencia

Siempre he sido la persona más romántica del mundo... y mi vida ha sido todo lo contrario. 

Aún así, nunca había perdido esa esencia, esa manera rosada de ver el mundo, de asociar todo lo que vivía a mi refugio, donde todo era cursi, donde lo que me pasaba siempre tenía un lado dramático, un lado novelístico, por así decirlo, donde todo era parte de un cuento que muchas veces intenté escribir.

Bien, sigo siendo dramática, eso es obvio, pero llegó un momento de mi vida -que quizás algún día les explique con detalle- donde me propuse separar ese refugio de mi vida real: ahí fue cuando "nació" Abbie y Karla para protegerla siempre. 

Me daba miedo que la rompieran porque ella es una niña soñadora, de esas que se quedan por siempre en una etapa y aunque sean muy viejitas siempre piensan como adolescentes, no por inmadurez sino por ganas de vivir; ella es una mujer que vale de verdad, que no tiene rencores, es pura, es casi imposible que exista pero existe... y existe en mi... o eso creía.

Yo he oprimido mi propia esencia por miedo a sufrir... y no me había dado cuenta que sufro más en esta posición, porque cuestiono todo, porque me cuestiono a mi misma, me critico, me impido, me deshago, me prohíbo... he manchado mi propia existencia separando lo inseparable, he ido torturando a Abbie, torturándome a mi misma impidiendo que fluya y que se libere, he postergado liberarme yo misma.

Creí que protegía mi mundo, pero era mi mundo lo que salvaba a aquello que intentaba ser para no sufrir... y lo peor es que ahora -como lo dije hace un tiempo- no sé como unir lo que separé, no sé cómo ser Abbie total y completamente, porque lo he intentado y siempre termino en el foso, siempre termino convencida de que es mejor ser como soy hoy, aparentar fortaleza porque un día ya nada me afectará, creerme indestructible porque así podré caerme y levantarme como si nada: ser Karla casi.sin.sentimientos y dejar a Abbie para después, para cuando tenga la certeza de que alguien la merece de verdad, pero se me está yendo la vida y ella quiere vivir... y hoy estoy siendo más ella que yo y sé que seguiremos sufriendo...

...pero no le importa porque se siente viva.
...yo no quiero esto.

octubre 09, 2012

Capítulo 1: Tolerancia

Lo intento.

Con todas las fuerzas que me permite el guayabo electoral intento mentalizarme que debo aceptar al otro, que también es venezolano, que debo respetarlo aunque no comparta su pensamiento, que es hora de dejar las diferencias a un lado y buscar esos puentes que nos unen, que luchar por el país no significa solamente salir a votar y escribir en twitter.

La mejor frase que me define hoy es "cruzo el río en una noche sin luna", cursi pero real, nada me da más miedo que el agua en la oscuridad y para mi una persona que "apoya los ideales" de Hugo Chávez es eso, incertidumbre porque no sabes qué te depara, no sabes si confiar o tener miedo, no sabes si te ayudará o te hundirá.

Hablo desde la experiencia, las personas que conozco se "refugian" en palabras [en su mayoría insultos] enunciadas por su máximo líder para referirse o defenderse de la oposición; parece que no recordaran nuestro nombre, que no nos reconocieran desde nuestra individualidad sino como un colectivo enemigo, cosa que eso también hemos hecho -y seguimos haciendo- de este lado y que estoy trabajando para erradicar en mi.

He leído muchos artículos relacionados a la unidad, a la reconciliación, a dejar de vernos como "aquel chavista" o "aquel escuálido" y buscar esos puntos comunes que nos hacen parte de un mismo pueblo que, a pesar de sus diferencias de pensamiento, puede convivir: lo decía en el post anterior, somos venezolanos y tenemos las mismas alegrías [la Vinotinto, por ejemplo] y los mismos problemas.

Justo cuando me planteo iniciar ese cambio, ese diálogo, esa reconciliación de la que tanto he leído, me encuentro con la cara de ese, mi hermano, mi compatriota, también venezolano, con una risa burlista, de satisfacción por mi "sufrimiento", esa sonrisa de "somos más que ustedes", de enemistad y odio que se ha propagado a la población desde el máximo puesto político y se ha sembrado en todos, especialmente en ellos.

Ese odio es el que hoy nos impide vernos a la cara, hablar de asuntos -buenos o malos del país con alguien que no tiene nuestra preferencia política, nos impide vivir en comunidad... es lo que nos ha hecho discutir hasta con "los nuestros" -refiriéndome específicamente a la oposición- luego de los resultados electorales, porque unos creen que hubo fraude, otros se resignaron, otros más cansados tiraron la toalla y muchas otras reacciones que quizás no conozco.

Eso es básicamente es lo primero que reconozco en ellos: a pesar de cualquier cosa que podamos decir y de las múltiples desventajas que podamos ver, ellos son un solo bloque; lo queramos aceptar o no, han sabido permanecer dentro de un mismo camino, por decirlo de alguna manera, obteniendo los resultados que esperan y es lo que nos ha faltado a nosotros: unidad, consenso, un objetivo claro y preciso más allá de única y exclusivamente sacar a Chávez, porque sí, es un objetivo, pero ¿después qué? Creo que hoy tenemos más claro qué viene después de eso y tiene nombre y apellido.

Mi solución personal es continuar, más allá de que quedó un líder opositor, tenemos que trabajar desde nosotros, iniciar el cambio en nuestra manera de pensar y de actuar ante las situaciones que se nos hacen difíciles o insoportables; sé que cuesta, en uno o dos meses no lo vamos a lograr, pero hay que empezar, humildemente, como lo hemos hecho muchos: reflexionando y pensando objetivamente, inteligentemente, actuando y haciendo actuar al otro desde nuestro ejemplo y no desde nuestro pensamiento, porque sé de muchos -y me incluyo- que van por la vida pregonando unidad, respeto, aceptación y lo primero que hacen es ofender e ignorar al que piensa diferente.

Es difícil ver y escuchar a un chavista [e insisto, no lo digo peyorativamente] burlándose en tu cara y no mandarlo a comer mierda, porque es lo que provoca y creo que al principio es lo que haré porque uno no cambia de un día para otro, los procesos son eso: una continuidad de sucesos en los que vas reflexionando y cambiando tu manera de pensar y por consiguiente de actuar, no es una inmediatez, no es un suiche que prende y/o apaga una conducta.

Poco a poco aprenderé, y es lo que me gustaría que todos aprendiéramos: a educarlos, a enseñarles con el ejemplo, a hablarles aunque me griten, a decirles por sus nombres aunque me digan "majunche", "boliburgués", "pitiyanqui", aunque esa persona no me reconozca como su igual, trataré con todas mis fuerzas de reconocerlo como persona y como venezolano más allá de su pensamiento resentido e infundado por su fanatismo hacia una persona, porque para mi eso no es ideología.

PD: Uno de los tantos nudos que tengo en la garganta, sé que vendrán más. Extenso pero necesario.

octubre 05, 2012

Reflexión.[ando]

Ayer, en el trayecto de vuelta a casa luego del trabajo, me di a la tarea de observar a cada una de esas personas -bastantes, debo decir- que paseaban por las calles vestidas de rojo de pies a cabeza, con banderas rojas, gorras rojas, zarcillos, pulseras, todo era rojo... me di a la tarea de ponerme en el lugar de ellos, hice el ejercicio que tantas veces nos dijeron en la universidad que hiciéramos "obsérvate desde afuera".

Lo que hice fue buscar semejanzas más allá de las diferencias, ¿por qué tanto odio? Los dos vivimos de cola en cola, de retraso en retraso, de escasez en escasez... los dos salimos a la calle con miedo de no volver, los dos escondemos el celular o el dinero "por si acaso", los dos sentimos que el otro es el que está equivocado...

Lo que hice fue pensar lo que quizás el otro piensa de mi, y no se me ocurrió nada más allá de lo que yo pienso de ellos... "uniformados, creyendo en un proyecto de país en el que yo no estoy incluida, que yo no comparto, idolatrando a un ser humano que no es Dios y ellos lo ven como el salvador del mundo, queriendo seguir en lo mismo..." creo que eso nos define a todos... la diferencia es el concepto que tenemos de cada una de esas frases.

Pocos piensan y toman en cuenta que el otro seguirá siendo su vecino, su hermano, su primo, su hijo, su tío, independientemente la revolución, de la cuarta, la quinta, la sexta... pocos reflexionan acerca de ello, la mayoría está radicalizado porque eso es lo que hemos escuchado y lo que hemos visto "si no estás conmigo, estás contra mi" o "hay que salir de esto como sea" y no lo entiendo... no lo entiendo porque a mi no me enseñaron a ser extremista ni radical, me enseñaron que aquello de lo que diferimos debe tener algo positivo porque, de lo contrario, no existiría y debe tener algo negativo porque, de lo contrario, no existiríamos nosotros.

Entonces, decidí escribirles esto:

Venezolano, tú que piensas diferente a mi, claro que estoy contigo, compartimos nacionalidad, problemas, espacios, idiosincrasia, cultura, pasado... por supuesto que estoy contigo. No creas que estoy contra ti y quiero aclararlo: estoy contra el odio, el rencor, el resentimiento que han querido sembrar en tu corazón y en tu mente, estoy contra la coerción que se pregona en cada esquina donde se escucha la voz de ese al que tú sigues... estoy contra la división de nuestro país.

Yo sé que tú, igual que yo, estás cansado de intentar odiarme, estás cansado del trabajo que da estar tan en contra de tu hermano, de tu compatriota, de un venezolano igual que tú, solo porque no piensa como tu lo haces... ambos estamos cansados de no permitir que el otro termine de expresar su opinión, interrumpiendo con insultos o con indiferencia... ambos queremos un mejor país, independientemente de que confiemos en diferentes personas para ello.

Yo sé que tú al igual que yo, votarás por mi y por ti mismo, aunque admitas públicamente que lo harás "por la patria"... porque sabes, en el fondo, que la patria no es un hombre ni la hace un hombre, la patria somos todos y la construimos entre todos, Venezuela no necesita a este o aquel presidente, nos necesita a ti y a mi, juntos, unidos luchando por ella.

Yo sé que tú, como yo, ama a este país de cabo a rabo y confío en que tu decisión sea pensando en el bienestar de los tuyos, de los míos y de todos... porque mi decisión la tomé pensando en ti, en los tuyos, en los míos, en el país y en una mejor Venezuela.

Quizás estoy siendo muy ingenua, muy optimista, quizás quienes lean esto sean solo aquellos que creen en lo que yo creo, porque tenemos esa desventaja: nos gusta vivir en una burbuja, rodeados de gente que piense como nosotros, hemos dejado que la intolerancia nos llene y la hemos alimentado codeándonos con gente que tiene opiniones muy parecidas a las nuestras... 

Sin embargo quiero decirte, de corazón y sin que me quede nada por dentro, sin arrepentirme, sin cambiar de opinión en un futuro, quiero decirte que 
Yo votaré pensando en ti 
aunque quizás tú no votes pensando en mi.

septiembre 24, 2012

Agudizando el oído

Hoy es uno de esos días donde mi oído decide que no va a escuchar la letra de la música que se reproduce, no, hoy es uno de esos días donde prefiere escuchar el fondo musical, los instrumentos, la melodía... no sé si les pasa, pero a veces mi oído es así, prefiere escuchar el trasfondo de las canciones que escuchar lo explícito.

La misma historia es mi corazón: ese necio que busca donde no hay, que escucha lo que no se ha dicho, que siente lo que no se le ha pedido... mi corazón, como mi oído, se agudiza para buscarle la vuelta a su favor a todo lo que dice que siente el objeto de su interés... la diferencia es que mi oído se agudiza a veces y mi corazón nunca deja de agudizarse... eso es malo.

Es malo porque no deja de ilusionarse, no deja de querer, no descansa... no quiere vivir solo y, sin embargo, eso ha estado haciendo por más de cuatro años sin darse cuenta, lo que pasa es que ha estado ocupado ilusionándose con cuanto trapo sucio pasa por su casa... y digo trapo sucio porque, vamos, un corazón que ama a otro no puede estar limpio y puro, ¿o sí? Y te tenemos esa barajita repetida infinidad de veces.

Lo peor de todo es que, por abrirle la puerta a los trapos sucios, no se da cuenta de los trapos limpios que rondan su ventana... pero no siempre el corazón se fija en quien queremos que lo haga, por más que intentemos amordazarlo y usar el cerebro, simplemente este órgano no fue hecho para el amor.

Lo que intento ahora es olvidar lo que siento, dejarlo fluir de otra manera, tratar de que mi corazón deje de buscar el transfondo de lo que le dicen de manera explícita y concentrarme en actividades productivas... ayer mismo caminé TRES HORAS desde mi casa hasta un evento que hubo en Los Palos Grandes, solo para olvidar que quiero más de lo que debo querer... y creo que está funcionando.

Solo intento que mi corazón, como mi oído, se agudice a veces... solo a veces.

julio 10, 2012

Cara de niña

Sin audífonos y con la brisa matutina que regala el pueblo donde trabajo, de pronto sentí el olor a hallaca decembrina... y entré en pánico porque el 2013 me depara 24 años que no quiero cumplir. Sí, así de exagerada, porque prácticamente acabo de cumplir años.

Mujer. Eso es lo que aparento ser, es lo que soy externamente, es lo que mi cerebro procesa cada día: soy una mujer, con trabajo, profesión y -casi- independencia... pero me veo al espejo y sigo viendo a la adolescente que fui y que, por alguna razón -al igual que mi niña interior- nunca se irá... porque las personas somos el conjunto de actitudes y pensamientos que hemos tenido a lo largo de la vida, que se van modificando pero jamás mueren del todo. #MomentoFilosofico

Lo cierto es que ahora, después de varios acontecimientos imprevistos y no planificados, tengo pensamientos de adulto, "problemas" de adulto, hasta economía de adulto... y sí, me siento más independiente de lo que era cuando empecé a trabajar, pero al mismo tiempo me da miedo... hablar de créditos, de mudanza, de fulanito, de dinero para la casa, me da miedo... 

Sabía que algún día pasaría, pero el hecho de estar viviéndolo no es tan divertido como parecía cuando  me lo imaginaba... no es tan fácil, la verdad, el hecho de crecer y menos de aceptar que creciste... pero pienso en otros que han tenido que crecer "a los golpes" y me siento afortunada... 

Y en estos días me dijeron "ya no tienes cara de niña... ahora te ves grande".

Me siguen los buenos