Mostrando entradas con la etiqueta personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta personal. Mostrar todas las entradas

marzo 17, 2015

El primer beso

La primera vez que me besaste (sí, me besaste tú) fue en Discovery Bar. Diría que lo recuerdo claramente, pero en realidad, no recuerdo el beso en sí. Los. Fueron varios. No sé exactamente si dos o tres. Me invitaste a un 'toque' de Circo Vulkano y fuimos con tu amigo el de la novia con nombre de hombre y, ahora que lo pienso, bebimos mucho en poco tiempo. Esa fue la última vez que tomé vodka. 

Nos sentamos en una mesa a tomar cerveza y en la tercera ronda, la mesera nos dijo que debíamos pedir un servicio o pararnos de la mesa. Las cosas raras de esta ciudad. No sé si fue antes o después de Circo Vulkano en el escenario, tenía en la mano ese trago que sabes que no debes tomarte porque te vas a volver mierda, pero aún así te lo llevas a la boca... y empecé a comer hielo para mitigar el efecto. Aquí es cuando mis recuerdos se difuminan y no sé bien qué fue lo que pasó. Tu amigo sentado, tú y yo parados "bailando", me dijiste algo, te enseñé el hielo que tenía en la boca, te acercaste y me lo quitaste con la lengua. Sé que te enseñé el hielo para que hicieras exactamente lo que hiciste. Gracias, casi me desmayé de la emoción. Estupideces de mujeres, digamos.

Salí corriendo a la puerta del local, muerta de risa... y de pena. No sabía cómo controlar mi emoción -ni mi ebriedad- así que "huí" mientras ordenaba las ideas, JA! Cuando regresé, pasó otra vez lo del hielo, me besaste otra vez... no sé si de verdad lo querías o me estabas jodiendo la vida. Ahora sé que era lo segundo.

Pasaron las doce y "te enamoraste" de una tipa. No parabas de decir lo bella que era. Maldito, me acabas de besar, pensaba yo. Mientras hacía "la cola" para pagar, tú flirteabas con la puta esa y hasta le pediste su número. Estabas más ebrio que yo, tu amigo también estaba más ebrio que yo y menos mal que todas las tarjetas con las que pagué eran de crédito. Luego, hizo acto de presencia la amiga cabrona, con todas las letras de la palabra: también anoté el número de la puta esa "porque está muy ebrio y seguro lo anotó mal". Maldita idiota. Solo yo le cuadro una caraja al carajo que me gusta. Hasta ella me vio con cara de "¿de pana estás haciendo esto, marica?"

Tuve que arrastrar a dos gigantones ebrios desde el Lido hasta Chacaito para agarrar un taxi. Ellos eran los amigos parranderos y yo la mamá que los saca de las fiestas. Te aprovechaste de que estaba ebrio y me besaste. Claro que no, caminen que todavía falta. Marico, qué bolas, ¿puedes creer que me dejó por un viejo? Cállate, son las tres de la mañana. Así hasta la línea de taxi. Hasta ahí fui consciente de mi vida. Cuando el taxi empezó a andar, sentí náuseas, pero me decía a mi misma que tenía dos borrachos que cuidar. La amiga con tres dedos de frente. 

Obviamente, fuimos a mi casa. Ni siquiera recuerdo si le pagué al taxista. Los alegres compadres se quedaron en mis escaleras como los propios borrachos de plaza. Yo subí corriendo a vomitar. Esa noche dormí con él. Es un decir, porque no teníamos suficiente conciencia para inflar un colchón, así que su amigo se quedó en el mueble y él en mi cama, conmigo.

"Al día siguiente" cuando despertamos, mientras desayunábamos con mis papás (aquí está implícita la vergüenza de los enratonados), volteó a verme y movió los labios. Leí claramente que decía: "aprovechada, me besaste anoche*".

Maldito. Gracias. Maldito.

*No fue exactamente lo que dijiste, pero ya no lo recuerdo.

septiembre 02, 2014

Tengo deudas

A veces me da por leer lo que he escrito desde tiempos inmemoriales y hoy fue uno de esos días. Desde mis Pascualinas hasta este blog y el de Wordpress (que básicamente venía siendo lo mismo, porque hacía copy&paste), me di cuenta que todo lo que viví con Emmanuel no está en -casi- ninguna parte. Todas las "estupideces" que publicaba "en incógnito" eran por / para él*, no me da pena escribirlo, ni miedo, ni angustia de que alguien pueda leerlo y decirle que voy a escribir sobre nosotros... mejor dicho, sobre él en mi vida... o que lo lea él mismo, quién sabe, antes era "mi stalker oficial". Sinceramente, eso ya no me interesa, no me importa, no me afecta. Fueron siete meses intensos, quizás un poco menos, pero creo que logré despojarme del miedo y la decepción (entre otras cosas) que me impedían decir y/o escribir esos dos años como la buena historia que es, como esas anécdotas de la vida que sabes que no podrás olvidar, por más que quieras.

Miedo. No sé exactamente a qué le tenía miedo. En realidad, era miedo de mi misma, de lo que siento o sentía... de "descubrir" que aún seguía enamorada o algo así, de extrañarlo como lo hacía hasta hace un par de ¿semanas? ¿meses? ... ¿Acaso ha sido diferente alguna vez? La única diferencia con él es que pude tocarlo, abrazarlo y todas esas cosas que se supone que son normales en las relaciones sociales y sentimentales. Pero, en esencia, fue la misma mierda: me enamoré sola, ¡qué coño! Lo asumo, lo vivo, lo sufro y lo supero. 

Decepción. Una de las tantas veces que reflexioné en mi diario sobre cómo podía salir de "esto", recordé cómo había salido de las ediciones anteriores (sí, mi vida sentimental ha sido siempre igual, con sutiles diferencias) y supe que la decepción era la clave. Creo que él nunca lo leyó, pero es como si lo hubiera hecho, porque en ese escrito le pedía que me decepcionara para tener una excusa, porque soy así de cobarde, y lo hizo. Es -casi- todo lo que tengo que decir al respecto.

En alguna parte escribí que tenía mucho que contar. No mentía. Esas son las deudas que tengo conmigo misma, con Abbie para ser más exacta, porque ella merece tener respaldo escrito de sus recuerdos, de los momentos felices así como de los momentos malditos, los que la dañaron. Momentos que llenan y vacían su pozo, diría.

Hay ciertas cosas que aún no me he permitido hacer, precisamente por ese miedo que describo, pero no estoy apurada, dicen que hay que dejar que el tiempo haga su trabajo y yo estoy muy tranquila ahora, no pretendo que eso cambie por una foto o una canción... ni siquiera por este escrito.

PD: Tengo la sensación de que ha pasado mucho más tiempo del que en realidad ha pasado, "así de relativo es el tiempo" M.B.
*Sé que saben cuáles post eran por / para él, solo quiero creer que el hecho de no nombrarlo me daba un poco de privacidad. ;)

mayo 16, 2014

Confesión #6

Creo ciegamente en que todos tenemos un "pozo del amor". Ese pozo se llena y se vacía dependiendo de a cuántos quieres y cuántos te quieren a ti... hay gente que te llena el pozo y gente que lo vacía, por supuesto. A veces la misma gente que lo llena puede vaciarlo, porque no queremos ni nos quieren 24/7, hay días en los que detestas a esa persona que te hace feliz el resto de los días... es así, es ley de vida, es normal para mi. Todos alguna vez hemos pasado por eso.

Hay otras cosas que llenan el pozo: la música, las cosas que te gusta hacer, lugares a los que te gusta ir, gestos, instantes... y otras cosas que vacían el pozo como las peleas, uno que otro recuerdo, malos ratos inevitables del día a día, cosas así. Además, SIEMPRE se sabe cuándo el pozo se está llenando o vaciando, del mismo modo que sabemos quién lo llena y quién lo vacía, aunque nos hagamos los locos... 

Creo ciegamente que, a pesar de que hay factores externos que intervienen en nuestro pozo, somos nosotros los que decidimos cuánto se llevan de él... obviamente, también somos llenadores o vaciadores del pozo de los demás, así que hay que aprender a administrar. No dejemos que otros abusen, pero tampoco abusemos... todos queremos / necesitamos el pozo lleno. ;)

PD: Últimamente mi pozo está siendo llenado por la música y vaciado por recuerdos [entre otras cosas]. Este post es una prueba de que prefiero que siga pasando lo primero.

octubre 20, 2013

Confesión #2

No tengo religión. 

Algo que ya saben algunos amigos, pero extenderé el cuento.

Y no creo que la necesite, pero por si acaso, estoy leyendo un poco de todo a ver si algo me convence: debo dar gracias a Doña Wikipedia, aunque sé que necesito más fuentes. Además, eso incrementa mi bajo porcentaje de cultura general al respecto.

Básicamente el cuento es así: crecí bajo el catolicismo, como la mayoría de la gente que conozco, me bautizaron, hice la primera comunión, etc., etc., pero desde que tengo uso de razón, mi familia ha "coqueteado" con prácticas que el catolicismo rechaza: santería, espiritismo, etc., lo que hace un tiempo me hizo pensar que nuestras "bases" religiosas podían ser seriamente cuestionadas y obviamente no son bases tan sólidas como pensaba y que, por supuesto, me alejó de ser una persona religiosa (practicante, mejor dicho) porque:

1. No me gusta la santería ni lo de espíritus que "poseen" a las personas.
2. Al menos la mitad de los católicos me parecen hipócritas y esa cifra aumenta si hablamos de las autoridades (curas, monjas, etc.).*
3. No me impusieron ninguna de las anteriores, es decir, en ese aspecto soy libre y decidí ejercer esa libertad. Fin del cuento.

Debo aclarar mis creencias, por supuesto, que aún no tengo completamente claras porque tanto mezclote me ha confundido, aunque sinceramente creo que Dios debe estar doblado de risa con esta licuadora religiosa:

1. Creo en Dios.
2. No creo en Jesús ni en la virgen ni en todo el cuento que escuché en todos los años de estudio en colegios católicos... así como leo un libro y sé que no todo es literal ni todo es absolutamente cierto, bueno, así.
3. Creo que Dios no castiga: puede ser que en este punto esté mezclando creencias, pero usted no puede hacer algo que dañe o perjudique a otro y salir limpio y/o libre de males... el mundo es redondo, las acciones le dan la vuelta. (Karma, que le llaman, ¿no?)
4. Respecto al karma, no creo en el infierno: lo que aquí haga aquí lo paga... aunque no siempre se corresponda la magnitud de los hechos.
5. Creo que todos vivimos con mezclas de creencias y que eso es totalmente válido: muchos países del mundo han separado las leyes humanas de las divinas, donde unas contradicen a otras... y Dios no ha acabado con el mundo por eso.
6. Creo que no es necesario vivir bajo una religión... pero el mundo no cree eso. No sé si en algún lugar del planeta ya estén asesinando ateos o algo, pero puede ser.

Vamos a dejarlo hasta aquí, quizás siga con la lista en otro momento. 
Después de todo esto, creo que nunca podré practicar una religión.
Cierren el confesionario, por hoy.

*En algún momento escribiré mis opiniones al respecto de todo lo que se refiere a mi antigua religión. (¿Se dice así?)

PD: Se aceptan fuentes de información. Todo conocimiento es bienvenido.

julio 30, 2013

Ella me dejó

Abbie se fue.

Decidió independizarse, buscar el amor por sus propios medios, patear calle, como quien dice. Se cansó de mi, de mis metidas de pata, de que me gustaran todos y no me enamorara de ninguno, se cansó de quererme más de lo que yo me quería, de creer en mi... supongo que está en todo su derecho, no se puede andar por el mundo odiándolo todo, te desgasta la vida.

En las noches la extraño más que nunca... era ella la que escribía poesía, la que sonreía con canciones románticas, la que se ilusionaba por las dos, la que hacía de un regalo corriente algo especial, la que me decía "ya llegará...", la que me prestaba su inspiración para escribir cosas más interesantes que esta porquería que ahora publico.

Abbie era mi mejor parte. Sé que volverá, lo mejor de nosotros siempre vuelve cuando nos enamoramos (decía ella) pero hoy, aunque no parezca, la extraño mucho. Quizás por eso "estoy loca" por encontrar el amor, para reencontrarme con mi mejor yo, para volver a ser como ella.


febrero 20, 2013

Yo soy yo

O quizás no.

Yo creo ser yo, pero no siempre lo que yo creo es lo que es. El deber ser es que yo sea yo, pero como también soy Abbie, entonces no soy del todo yo. Yo digo ser yo, pero a veces no creo serlo, cuando vivo cosas que nunca he vivido me siento otra, una nueva yo, porque estoy a la expectativa de lo que sucederá. Me creo otra contigo. Me gusta eso.* Otras veces me creo demasiado yo, cuando vivo lo de siempre, cuando las experiencias se repiten como un deja vú soy muy yo. No es tan interesante porque sé cómo sigue, cómo termina. No es ni bueno ni malo, simplemente es mi zona de confort, de la que debo salir obligatoriamente. Mi mejor amigo me empuja a ello; mi subconsciente se niega a experimentar cosas nuevas.

Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo correcto. Sentir lo "correcto" es subjetivo. Demasiado subjetivo, tanto que ni siquiera debí decirlo. Más bien cabría decir "no siempre siento lo que los demás se merecen que sienta". Ese es otro tema. Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo que quiero. A veces no me siento yo. A veces me siento una mejor. Casi siempre me siento una mejor. Soy feliz cuando me siento una mejor. A veces también soy feliz contigo. Me gusta eso.* Otras veces me siento una peor yo, esas son las veces no felices pero divertidas. La diversión es un espejismo de la felicidad. También sirve aunque no todo el tiempo. La diversión cansa, para la felicidad siempre tenemos energía. También hay veces que me siento yo. Son pocas veces pero las mejores. Cuando me siento yo, soy una mejor yo y eso es mejor que sentirse una mejor yo cuando no me siento yo.

Yo soy yo. Me gusta ser yo. Si no fuese así, ¿qué sería de mi?
PD: Aún no defino quién soy. Sé quién no soy.  Sé qué no soy. Por ahora, eso me basta.

*Cifrado.

diciembre 13, 2012

Mi esencia

Siempre he sido la persona más romántica del mundo... y mi vida ha sido todo lo contrario. 

Aún así, nunca había perdido esa esencia, esa manera rosada de ver el mundo, de asociar todo lo que vivía a mi refugio, donde todo era cursi, donde lo que me pasaba siempre tenía un lado dramático, un lado novelístico, por así decirlo, donde todo era parte de un cuento que muchas veces intenté escribir.

Bien, sigo siendo dramática, eso es obvio, pero llegó un momento de mi vida -que quizás algún día les explique con detalle- donde me propuse separar ese refugio de mi vida real: ahí fue cuando "nació" Abbie y Karla para protegerla siempre. 

Me daba miedo que la rompieran porque ella es una niña soñadora, de esas que se quedan por siempre en una etapa y aunque sean muy viejitas siempre piensan como adolescentes, no por inmadurez sino por ganas de vivir; ella es una mujer que vale de verdad, que no tiene rencores, es pura, es casi imposible que exista pero existe... y existe en mi... o eso creía.

Yo he oprimido mi propia esencia por miedo a sufrir... y no me había dado cuenta que sufro más en esta posición, porque cuestiono todo, porque me cuestiono a mi misma, me critico, me impido, me deshago, me prohíbo... he manchado mi propia existencia separando lo inseparable, he ido torturando a Abbie, torturándome a mi misma impidiendo que fluya y que se libere, he postergado liberarme yo misma.

Creí que protegía mi mundo, pero era mi mundo lo que salvaba a aquello que intentaba ser para no sufrir... y lo peor es que ahora -como lo dije hace un tiempo- no sé como unir lo que separé, no sé cómo ser Abbie total y completamente, porque lo he intentado y siempre termino en el foso, siempre termino convencida de que es mejor ser como soy hoy, aparentar fortaleza porque un día ya nada me afectará, creerme indestructible porque así podré caerme y levantarme como si nada: ser Karla casi.sin.sentimientos y dejar a Abbie para después, para cuando tenga la certeza de que alguien la merece de verdad, pero se me está yendo la vida y ella quiere vivir... y hoy estoy siendo más ella que yo y sé que seguiremos sufriendo...

...pero no le importa porque se siente viva.
...yo no quiero esto.

octubre 23, 2012

No lo escribo aquí

Hoy no es un buen día para escribir, es un número impar... pero ¿qué? Espero no morirme por eso, ni por el dolor de estómago tan terrible, en fin... 

He pensado últimamente que la relación rara.siperono.amistosa que tengo ahorita ha quedado muy por debajo de las otras -bloguísticamente hablando- porque he tratado de no escribir nada literal de las cosas que he vivido, no así en mi diario, por supuesto, pero sí he escrito una que otra cosa que sería fino publicar si cierto personaje no me stalkeara tanto... aunque creo que ya no lo hace como antes.

Por ejemplo, he escrito poemas... sí, aunque usted no lo crea... pero ni él los ha leído ni tengo intención de regalárselos -o leérselos- porque todo lo que escribo es mío y para mi... por ahora, no sé qué pase luego. He escrito uno que otro párrafo, una que otra carta y así varias cosas que están en mi diario y que no sé si modificarlas para poder publicar o simplemente dejarlo allí.

Lo que me ha estado revoloteando es la duda, el por qué de esa actitud y hoy lo supe: él existe... esa es la principal razón. No porque los demás no existieran, pero ya saben, cosas de la vida, él existe aquí y ahora. Además, algunas de las cosas que he escrito se las he dado a él, así que no tiene mucho sentido publicarlo aquí porque quien me interesa que lo lea ya lo hizo y lo demás [el desahogo intensity] existe en mi diario.

Creo que la razón de más peso -que no necesariamente es la principal- es que me da más miedo ser demasiado yo que el hecho de mostrarle "lo que hago" producto de lo que soy... me he filtrado muchísimo, al punto de ser la otra yo con él y que se confundan muchas cosas y ha sido un poco caótico, pero lo he sabido manejar; me explico: soy el vivo ejemplo de la mujer cursi del siglo XXI -modestia aparte- pero no lo he demostrado tanto como podría hacerlo, básicamente eso. El por qué es un poco más que obvio, y no, no pienso demostrarlo, qué ladilla, no me jodan.

El punto aquí es que las cosas que no publico y que debería publicar están en un lugar "más seguro" y quizás algún día cuando él no exista aquí y ahora o exista de manera diferente, 'optimistamente' hablando -si es que eso llega a ocurrir en algún momento, cosa que mi lado pesimista duda exageradamente-, quizás ese día publique algo... sobre todo un poema que me encantó y que ya tiene nombre... porque para mi lo más difícil de escribir un poema es ponerle un título.

Por ahora les dejo este.

octubre 09, 2012

Capítulo 1: Tolerancia

Lo intento.

Con todas las fuerzas que me permite el guayabo electoral intento mentalizarme que debo aceptar al otro, que también es venezolano, que debo respetarlo aunque no comparta su pensamiento, que es hora de dejar las diferencias a un lado y buscar esos puentes que nos unen, que luchar por el país no significa solamente salir a votar y escribir en twitter.

La mejor frase que me define hoy es "cruzo el río en una noche sin luna", cursi pero real, nada me da más miedo que el agua en la oscuridad y para mi una persona que "apoya los ideales" de Hugo Chávez es eso, incertidumbre porque no sabes qué te depara, no sabes si confiar o tener miedo, no sabes si te ayudará o te hundirá.

Hablo desde la experiencia, las personas que conozco se "refugian" en palabras [en su mayoría insultos] enunciadas por su máximo líder para referirse o defenderse de la oposición; parece que no recordaran nuestro nombre, que no nos reconocieran desde nuestra individualidad sino como un colectivo enemigo, cosa que eso también hemos hecho -y seguimos haciendo- de este lado y que estoy trabajando para erradicar en mi.

He leído muchos artículos relacionados a la unidad, a la reconciliación, a dejar de vernos como "aquel chavista" o "aquel escuálido" y buscar esos puntos comunes que nos hacen parte de un mismo pueblo que, a pesar de sus diferencias de pensamiento, puede convivir: lo decía en el post anterior, somos venezolanos y tenemos las mismas alegrías [la Vinotinto, por ejemplo] y los mismos problemas.

Justo cuando me planteo iniciar ese cambio, ese diálogo, esa reconciliación de la que tanto he leído, me encuentro con la cara de ese, mi hermano, mi compatriota, también venezolano, con una risa burlista, de satisfacción por mi "sufrimiento", esa sonrisa de "somos más que ustedes", de enemistad y odio que se ha propagado a la población desde el máximo puesto político y se ha sembrado en todos, especialmente en ellos.

Ese odio es el que hoy nos impide vernos a la cara, hablar de asuntos -buenos o malos del país con alguien que no tiene nuestra preferencia política, nos impide vivir en comunidad... es lo que nos ha hecho discutir hasta con "los nuestros" -refiriéndome específicamente a la oposición- luego de los resultados electorales, porque unos creen que hubo fraude, otros se resignaron, otros más cansados tiraron la toalla y muchas otras reacciones que quizás no conozco.

Eso es básicamente es lo primero que reconozco en ellos: a pesar de cualquier cosa que podamos decir y de las múltiples desventajas que podamos ver, ellos son un solo bloque; lo queramos aceptar o no, han sabido permanecer dentro de un mismo camino, por decirlo de alguna manera, obteniendo los resultados que esperan y es lo que nos ha faltado a nosotros: unidad, consenso, un objetivo claro y preciso más allá de única y exclusivamente sacar a Chávez, porque sí, es un objetivo, pero ¿después qué? Creo que hoy tenemos más claro qué viene después de eso y tiene nombre y apellido.

Mi solución personal es continuar, más allá de que quedó un líder opositor, tenemos que trabajar desde nosotros, iniciar el cambio en nuestra manera de pensar y de actuar ante las situaciones que se nos hacen difíciles o insoportables; sé que cuesta, en uno o dos meses no lo vamos a lograr, pero hay que empezar, humildemente, como lo hemos hecho muchos: reflexionando y pensando objetivamente, inteligentemente, actuando y haciendo actuar al otro desde nuestro ejemplo y no desde nuestro pensamiento, porque sé de muchos -y me incluyo- que van por la vida pregonando unidad, respeto, aceptación y lo primero que hacen es ofender e ignorar al que piensa diferente.

Es difícil ver y escuchar a un chavista [e insisto, no lo digo peyorativamente] burlándose en tu cara y no mandarlo a comer mierda, porque es lo que provoca y creo que al principio es lo que haré porque uno no cambia de un día para otro, los procesos son eso: una continuidad de sucesos en los que vas reflexionando y cambiando tu manera de pensar y por consiguiente de actuar, no es una inmediatez, no es un suiche que prende y/o apaga una conducta.

Poco a poco aprenderé, y es lo que me gustaría que todos aprendiéramos: a educarlos, a enseñarles con el ejemplo, a hablarles aunque me griten, a decirles por sus nombres aunque me digan "majunche", "boliburgués", "pitiyanqui", aunque esa persona no me reconozca como su igual, trataré con todas mis fuerzas de reconocerlo como persona y como venezolano más allá de su pensamiento resentido e infundado por su fanatismo hacia una persona, porque para mi eso no es ideología.

PD: Uno de los tantos nudos que tengo en la garganta, sé que vendrán más. Extenso pero necesario.

septiembre 24, 2012

Agudizando el oído

Hoy es uno de esos días donde mi oído decide que no va a escuchar la letra de la música que se reproduce, no, hoy es uno de esos días donde prefiere escuchar el fondo musical, los instrumentos, la melodía... no sé si les pasa, pero a veces mi oído es así, prefiere escuchar el trasfondo de las canciones que escuchar lo explícito.

La misma historia es mi corazón: ese necio que busca donde no hay, que escucha lo que no se ha dicho, que siente lo que no se le ha pedido... mi corazón, como mi oído, se agudiza para buscarle la vuelta a su favor a todo lo que dice que siente el objeto de su interés... la diferencia es que mi oído se agudiza a veces y mi corazón nunca deja de agudizarse... eso es malo.

Es malo porque no deja de ilusionarse, no deja de querer, no descansa... no quiere vivir solo y, sin embargo, eso ha estado haciendo por más de cuatro años sin darse cuenta, lo que pasa es que ha estado ocupado ilusionándose con cuanto trapo sucio pasa por su casa... y digo trapo sucio porque, vamos, un corazón que ama a otro no puede estar limpio y puro, ¿o sí? Y te tenemos esa barajita repetida infinidad de veces.

Lo peor de todo es que, por abrirle la puerta a los trapos sucios, no se da cuenta de los trapos limpios que rondan su ventana... pero no siempre el corazón se fija en quien queremos que lo haga, por más que intentemos amordazarlo y usar el cerebro, simplemente este órgano no fue hecho para el amor.

Lo que intento ahora es olvidar lo que siento, dejarlo fluir de otra manera, tratar de que mi corazón deje de buscar el transfondo de lo que le dicen de manera explícita y concentrarme en actividades productivas... ayer mismo caminé TRES HORAS desde mi casa hasta un evento que hubo en Los Palos Grandes, solo para olvidar que quiero más de lo que debo querer... y creo que está funcionando.

Solo intento que mi corazón, como mi oído, se agudice a veces... solo a veces.

agosto 09, 2012

Esos días...

Hoy es uno de esos días... sí, esos días donde sabíamos lo que pasaría, esos días en los que te extraño y también esos días en los que recuerdo por qué te amo te odio, por qué no puedo verte y por qué mi vida es mejor está bien sin ti...

Hoy es uno de esos días en los que tu ausente presencia pesa demasiado, esos días en los que no puedo cargarla en silencio y debo gritar a ver si alguien me ayuda... un grito inútil, en realidad, un grito que se ahoga en otros gritos porque a los demás les pesa su propia cruz...

Hoy es uno de esos días donde recuerdo que no te recuerdo... porque mi memoria no guardó tu rostro, tu sonrisa, tu mirada, nada de ti... esos días donde pienso que fue mejor así porque quizás [y quiero convencerme de ello], quizás duele menos de lo que dolería si tuviera un recuerdo al cual aferrarme...

Hoy es uno de esos días donde no debería recordarte pensarte, ni siquiera escribirte... pero aquí estoy, pensándote y escribiéndote... sé que sabes cómo me siento hoy, sé que lo sabes porque muchas veces te lo dije... esos días donde prometías lo que nunca cumpliste... ni cumplirás.

Hoy es uno de esos días para brindar por lo que pudo ser y no fue, ni será...

...esos días donde no estuviste...

...ni estarás.

julio 12, 2012

Detalles

...un libro.
               ...una tarjeta.
                                   ...un dibujo.
                                                     ...un regalo.


                                                                       ...un momento.
                                                                                              ...una sonrisa.
                                                                                                                    ...un abrazo.
                                                                                                                                       ...un beso.


                                                                                                                  ...una comida.
                                                                                            ...una mirada.

                                                       ...un TE QUIERO.
[Inserte foto de la prueba del delito]

junio 20, 2012

Ese miedo que me da...

Soy muy cursi, lo admito. Es innato, algo fuera de mi, no lo puedo evitar... escribo cartas, tengo un diario, doy detallitos que sería digno de fotografiar un 14 de febrero como el regalo más romántico del día... bueno, lo de los detalles es parte del pasado -por ahora-, pero entiendan el punto: soy cursi y romántica y niña fresa y todos los sinónimos que quepan.

Bien, anoche me quedé dormida con un susto de esos que se sienten cuando sabes que algo inevitablemente va a pasar... y la razón fue una palabra estúpida que salió a colación ayer, no como sentimiento sino como pronombre: "amor", que me genera un pánico extraño, un miedo irracional -casi fobia- que no me explico.

Es ilógico y algo tonto lo que siento, pero no lo puedo controlar... me da miedo que de un día para otro una persona cambie radicalmente y pase de tratarme "indiferente" a tratarme lindo... me da miedo la felicidad que eso me causa, me da miedo la nube en la que me estoy montando, me da miedo caerme... me da miedo, MIEDO, MI-E-DO. Punto.

No puedo definir lo que está pasando y eso también me da miedo... y no, no pienso autosabotearme la felicidad como siempre lo hago, pero nunca está de más ser precavida y creo que el miedo es un síntoma de ello, solo que el susto que siento es exagerado y es lo que me inquieta, #ModoDramática 

Y escribo esto y siento miedo... 
...ese miedo que me da el amor.

mayo 10, 2012

Tweets al aire

Como cuando...

...asesinan tus ilusiones...
...condenan a tu alter ego...
...desaparecen tus ganas de querer...
...te decepcionas de lo que creías "tu verdad"...
...te roban las esperanzas...
...te hacen sentir una mierda de persona...
...pagas por la metida de pata de otro...
...te joden más de lo que crees merecer...
...te quitan las ganas de creer...
...quieres matar gente...
...te conviertes en lo que no querías ser...
...no sabes cómo odiar a quien deberías...
...no te provoca vivir...
...ya no tiene sentido hablar...
...no eres la última pepsi cola del desierto...
...te juzgan sin conocerte...
...te mandan a la mierda desde un lugar en el que no estuviste...

#BuenoAsí

mayo 04, 2012

Me hace falta

He intentado analizar todo de una manera objetiva y sin prejuicios... no por él, sino por mi, por mi bienestar, por mi salud mental, por mi tranquilidad, mi paz.

De verdad lo he pensado muchísimo y tengo razón, -no porque sea yo- tengo toda la razón del mundo. Hasta hace poco -ayer- pensaba lo difícil que es estar sin él, lo mucho que lo extraño, lo complicado que resulta evitar escribirle y todas esas otras cosas que se viven en el "despecho".

Me di cuenta, entonces, de algo que no había considerado antes... estar sin él significa estar sola, como lo he estado cuatro años de mi vida... extrañarlo, claro, pero ¿qué extraño "de él" exactamente? Generalizando, extraño su compañía... y eso me lo pueden dar mis amigos, ¿o no? Y sinceramente, el no escribirle no se me ha hecho tan complicado, todo lo contrario, tengo muchas aplicaciones en el iPhone que me entretienen #MomentoSuperficial #ForeverAlone pero vamos, que si funciona hay que hacerlo.

La conclusión es esta: no me hace falta él... me hace falta sentirme importante en la vida de alguien, aunque quizás no fui importante para él; me hace falta sentir que hago falta, me hace falta ser la primera opción de alguien que no quiere ser solo mi amigo... me hace falta querer, ser querida, hacer reír, que alguien ría conmigo, tener sexo y hacer el amor con la misma persona, me hace falta el amor de pareja.

Y probablemente suene a consuelo, a que necesito decirme eso para no pensar que él me hace falta; probablemente suene a que me estoy autoengañando, a que quiero darle un golpe bajo aunque él ni siquiera lee mi blog, probablemente suene a un intento desesperado de olvidarme de él y no me importa. No me importa, porque ya me ladillé de pensar en alguien que no piensa en mi, porque ya me aburrí de extrañar a alguien que no me extraña, porque ya no quiero querer a quien no me quiere.

Piensen lo que quieran, yo ya lo dije: si funciona hay que hacerlo.

abril 26, 2012

¿Cómo se hace...?

¿Cómo se hace para dejar de sentirte cómoda con alguien?

No me lo merezco, la verdad. Justamente por eso me alejo, porque no se puede estar tan bien con alguien que no está bien contigo, o que quizás sí pero no te lo demuestra, que evita ser quien crees que es -porque es muy obvio que no es tan así siempre- y ni siquiera sabes las razones. 

No merezco ser la peor es nada de nadie, ninguna mujer se merece eso. Arjona tiene razón al decir que no podemos andar por la vida confundiendo amor con compañía, por más solas que nos sintamos. En eso también se puede colar el hecho de que nadie tiene el derecho de venir a meternos gato por liebre, vendernos compañía disfrazada de otra cosa. No nos merecemos eso.

Por otro lado, no hay nada peor que sentirte cómoda con alguien y sentirte sola cuando quieres necesitas te gustaría que ese alguien se sintiera cómodo contigo. No hay nada peor que no hacerle sentir a ese alguien lo que te hace sentir a ti. Fucking shit. Por eso te mandé al carajo, mentira, por eso me vine al carajo y te dejé justo en el lugar del que no quieres salir.

Y no estoy culpando a nadie, solo estoy aclarando mi mente y buscando más motivos para dejarlo todo como ha estado desde ese día que "aclaramos" todo. Solo estoy justificando mis "acciones", estoy haciéndole peso a mi idea de no verlo más para hacer más llevadera su ausencia.

Lo confieso, me ha pegado tu ausencia. No me importa decirlo porque desahogarse es liberar un poco la carga de aquello que nos aqueja. Eso hago aquí. De eso nadie se muere, así que estoy tranquila. El tiempo dirá, por ahora solo quiero encontrar la manera de no pensarte. 

¿Y cómo se hace para desapegarte de alguien a quien te acostumbraste en tan poco tiempo?

marzo 14, 2012

Confesiones de un tercero

Esquivaba su mirada porque sabía que ella le leería el pensamiento... no oculta sus sentimientos, pero no los asume, da por sentado que ella sabe lo que siente, que lo entiende y que lo acepta así... en parte tiene razón, pero sabe que no es suficiente... sabe que no es justo...

Hace poco que la conoce, hace mucho que ama a otra y ella lo sabe... no le pregunta, no lo juzga, no sabe por qué y no quiere saber, cree que sabe lo suficiente y que podrá lograr que ese amor se acabe... qué equivocada está... no sabe nada... debería interesarse más, debería hablarle, preguntarle... debería comprender... debería... el deber ser...

Esquivaba su mirada porque ella lo miraba fijamente, como buscando respuestas, como preguntándole sin hablar... él lo sabía y por eso no la miró... por eso estuvo distraído todo el tiempo que estuvieron uno frente al otro... por eso trató de compensarlo con ocurrencias que le roban sonrisas a ella... hablando como suele hablar quien quiere conquistar... pero no es suficiente... no lo es...

Y los planes, los momentos juntos, las llamadas... nada es suficiente cuando sabe que es importante para ella y que no puede corresponderle... "no todavía..." y las sonrisas... y las palabras... paciencia, bella... y ella frente a él, siempre frente a él... buscando que sus ojos le confirmen lo que él ni se imagina que ella tiene en mente... que de una vez por todas su mirada le hable, ya que él no quiere hablar...

...que no insista, que solo serán amigos...
...que tenga paciencia, que la olvidará pronto...
...que lo ayude, que lo quiere superar, que confía en ella...

Y la nube sube con la brisa que sale de su boca... y no la besa porque no quiere ilusionarla... ¿y quién fue el loco que dijo que la ilusión viene en besos? Y las ganas... y las indirectas... las ganas... ella empieza a quererlo y él quiere dejar de querer... ¿y cómo se hace en esos casos? ¿qué se supone que debe hacer ella? ¿Esperar o renunciar? No sabe hasta cuándo lo soportará... "la indiferencia..." la amistad que se transforma en ella y se afianza en él... 

...y ella no quiere pensar...
...y él tampoco...
...¿entonces?

marzo 02, 2012

Llamadas

-Aló... ¡hola, honey!
-¿cómo estás, Licenciada?
-Bien, discúlpame si te molesto...
-No, no... para nada, cuéntame.
-¿Quieres ir un fin de semana a Los Roques?
[Se imaginó mientras pulsaba END en su celular]

Hagamos un minuto de silencio por esas llamadas no consumadas... esas que nos morimos por hacer, pero nos da pánico solo con ver el número en el celular... y en vez de SEND pulsamos END y nos quedamos ahí, contemplando la pantalla, deseando que esa persona llame... "hola, ¿me estabas llamando?" para seguramente contestar "no... quizás se marcó solo".

Porque claro, ahora los celulares son inteligentes... ellos "se marcan solos"... son tan inteligentes que "por casualidad" llaman al número de ESA persona que no te atreves a llamar, como diciéndote "qué mas da, deja que te atienda, escucha su voz, sonríe una vez más..."; pero no... no son tan inteligentes como para saber a qué número llamar: ellos "se marcan solos" porque tenías ese número en la última llamada no consumada del día,

...porque marcas, esperas, entras en pánico y pulsas END.

febrero 28, 2012

Conspiración


Bastó un tweet de @ErikaTipoWeb para quedar en shock... "#Aries Ya es hora de que dejes el drama y que sientas el equilibrio ideal entre ser fuerte y ser vulnerable" y mira que yo no creo en estas vainas, digamos que lo leo una vez al año -y exagero-, porque soy de las que piensan que jamás puedes acertar en la vida de cada una de las millones de personas que son de un mismo signo: es estadísticamente imposible que tanta gente esté pasando por lo mismo; pero vamos, que esto fue como poner "este párrafo -esta predicción, este signo, whatever- es sólo para Karla y Abbie". #MaricaQueSusto

"Qué bolas -pensarán algunos- que esta pana se dio cuenta que no puede seguir estancada porque leyó un tuit... mediocre influencia que se gasta"... bueno, no: lo he estado pensando desde hace días, de hecho he escrito varias cosas al respecto que obviamente no he publicado y que seguramente no publicaré. 

Para que quede constancia, lo digo de una vez: 

Entendí que no puedo seguir "protegiendo" a Abbie, que para volver a ser una tenemos que vivir las dos, que algún día me encontraré al amor de frente y estoy segura que sabré cómo actuar, porque sé que he aprendido -aunque no tenga la certeza de qué exactamente-, que debo hablar y escribir en primera persona, sin dobles personalidades, sin importar mi vulnerabilidad, sin tener que hacerme la fuerte, la desentendida, la que no le importa...

Entendí que la soledad también es sabia, que el silencio a solas perturba más que los ruidos de las grandes ciudades, que no se puede vivir para siempre sin sentir nada, que se puede aprender muchas cosas de un mismo error, que esconderse no es triunfar ni estar a salvo, que estar a salvo no es mantenerse en una zona de seguridad autoimpuesta sino enfrentar los propios miedos... entendí que el amor no es el enemigo,

...y que el universo siempre conspira a nuestro favor.

#OhGranPoderDeDecisiónApoderateDeMiHazmeTuyaGraciasAmén

PD: El enemigo son las cursilerías demostraciones públicas y exageradas de "amor".

Me siguen los buenos