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marzo 02, 2015

Una vez a la semana...

Te gusta el café hirviendo. Lo sé porque sale mucho humo de tu taza cuando te sientas en la misma mesa de la misma panadería todos los miércoles, y no esperas ni un segundo para llevártelo a la boca, probarlo y sonreír de medio lado mientras parpadeas una vez, lentamente. Creo que es una forma interesante de tortura, dado que una vez realicé tu experimento y pasé toda la semana con el labio superior de color rojo "natural". Dolió, pero por un instante y de cierta manera, me sentí cerca de ti. Tuya, para ser más específica.

No es mi culpa que hayas mudado tu perfección a mi panadería favorita, que te antojes de usar la mesa en la que siempre he planeado sentarme a leer "cuando tenga tiempo", que leas el periódico con las mismas ansias con las que me gustaría leer tus ojos, a la vez que paseas por sus páginas con la paciencia de quien no necesita nada más para vivir... 

Estoy escribiendo tonterías. Me disculpo por espiarte cada miércoles, no es mi intención, pero no he podido evitarlo y vaya que lo he intentado. Mi punto es que quisiera conocerte. Soy demasiado cobarde para acercarme y decírtelo, o para dejarte una nota o cualquier otro mecanismo que la gente común suele utilizar. No soy común, no sé hacer estas cosas. 

A veces me convenzo de que preguntaste por mi en la panadería y Norma te dijo todo lo que sabe, que es poco, pero lo suficiente para que no me pierdas la pista... que vivo dos edificios más arriba, que uso el Metro de lunes a jueves y el autobús los viernes, que los últimos miércoles desde hace tres meses uso vestidos y perfume, que no suelo peinarme y que no salgo sin reloj y que, por cierto, lo uso en la mano derecha aunque no soy zurda, porque no sé quién inventó esa regla de que los diestros tenemos que usar el reloj en la mano izquierda y viceversa.

Norma también sabe que escribo. Uno que otro domingo "cuando he tenido tiempo" me he sentado a escribir en la mesa en la que tú te sientas a leer. Seguro también te dijo eso. Además, no es difícil saber que tengo este blog -creo- y que todavía no he aprendido a no escribir sobre mi vida y también creí que te gustaría leer sobre ti y por eso escribo sobre ti. 

Me gustan tus manos cuando se aferran a la taza del café, cuando la sueltan para recorrer las líneas de las noticias, cuando acarician tus cabellos y cuando se posan en tu rodilla. Me gustan tus ojos cuando me miran, porque he notado que me miras. Me gustan tus corbatas, las coloridas, sobre todo. Me gusta que no uses lentes, porque odio los míos. Me gusta cuando tienes barba y cuando no la tienes. Me gustas. No sé tu nombre, pero tienes cara de tener uno que comienza por A. Me gustas, Andrés, Armando o Alfredo. Me gustas como te llames. Me gustas y como soy mejor escribiendo que hablando, lo escribo con la esperanza de que lo leas. M E G U S T A S. Lo siento. Me gustas. Es todo.

PD: No escapes los miércoles cuando llego. Gracias.

noviembre 24, 2014

Demasiadas veces

¿Cuántas veces son demasiadas veces? Creo que depende de si es bueno o malo. Lo bueno nunca nos parece demasiado, mientras que lo malo, si sucede más de una vez, nos agobia y nos hace creer que estamos condenados. Esto lo escribo desde el empirismo puro y duro. Lo pensaba el fin de semana, después de que me pasara "lo mismo" una vez más. Ya son tres veces. La tercera es la vencida, ¿no? Al menos eso dicen. 

Creo que algo (malo, ya quedó claro) es "demasiado" cuando te da igual, cuando deja de tener sentido, de importarte... cuando te pasó una y otra vez y lloraste y te dolió y no lo superaste, aunque digas que sí, y te pasa otra y otra vez y la reacción es más de desgano, de rutina, de conformidad... son demasiadas veces cuando ya no te crees víctima ni te sientes vulnerado/a sino parte del proceso... cuando lo aceptas y decides que la próxima lo harás mejor... cuando vuelves a aplicar la misma fórmula.

Debo confesar que he usado una misma fórmula desde hace años, lo descubrí esta vez y el primer paso para cambiar es saber qué hay que cambiar. Hoy creo que tres veces son demasiadas veces para una sola vida, hay piedras que tienen patas y hay que cortárselas para sobrevivir. 

Como mínimo, tengo que despejar otra incógnita, porque ya sé cuál es el valor de X. 

Tengo que avanzar.


PD: Me disculpan la alegoría con la estadística, estoy a punto de graduarme. 
#DiosMediante #Amén 

septiembre 02, 2014

Tengo deudas

A veces me da por leer lo que he escrito desde tiempos inmemoriales y hoy fue uno de esos días. Desde mis Pascualinas hasta este blog y el de Wordpress (que básicamente venía siendo lo mismo, porque hacía copy&paste), me di cuenta que todo lo que viví con Emmanuel no está en -casi- ninguna parte. Todas las "estupideces" que publicaba "en incógnito" eran por / para él*, no me da pena escribirlo, ni miedo, ni angustia de que alguien pueda leerlo y decirle que voy a escribir sobre nosotros... mejor dicho, sobre él en mi vida... o que lo lea él mismo, quién sabe, antes era "mi stalker oficial". Sinceramente, eso ya no me interesa, no me importa, no me afecta. Fueron siete meses intensos, quizás un poco menos, pero creo que logré despojarme del miedo y la decepción (entre otras cosas) que me impedían decir y/o escribir esos dos años como la buena historia que es, como esas anécdotas de la vida que sabes que no podrás olvidar, por más que quieras.

Miedo. No sé exactamente a qué le tenía miedo. En realidad, era miedo de mi misma, de lo que siento o sentía... de "descubrir" que aún seguía enamorada o algo así, de extrañarlo como lo hacía hasta hace un par de ¿semanas? ¿meses? ... ¿Acaso ha sido diferente alguna vez? La única diferencia con él es que pude tocarlo, abrazarlo y todas esas cosas que se supone que son normales en las relaciones sociales y sentimentales. Pero, en esencia, fue la misma mierda: me enamoré sola, ¡qué coño! Lo asumo, lo vivo, lo sufro y lo supero. 

Decepción. Una de las tantas veces que reflexioné en mi diario sobre cómo podía salir de "esto", recordé cómo había salido de las ediciones anteriores (sí, mi vida sentimental ha sido siempre igual, con sutiles diferencias) y supe que la decepción era la clave. Creo que él nunca lo leyó, pero es como si lo hubiera hecho, porque en ese escrito le pedía que me decepcionara para tener una excusa, porque soy así de cobarde, y lo hizo. Es -casi- todo lo que tengo que decir al respecto.

En alguna parte escribí que tenía mucho que contar. No mentía. Esas son las deudas que tengo conmigo misma, con Abbie para ser más exacta, porque ella merece tener respaldo escrito de sus recuerdos, de los momentos felices así como de los momentos malditos, los que la dañaron. Momentos que llenan y vacían su pozo, diría.

Hay ciertas cosas que aún no me he permitido hacer, precisamente por ese miedo que describo, pero no estoy apurada, dicen que hay que dejar que el tiempo haga su trabajo y yo estoy muy tranquila ahora, no pretendo que eso cambie por una foto o una canción... ni siquiera por este escrito.

PD: Tengo la sensación de que ha pasado mucho más tiempo del que en realidad ha pasado, "así de relativo es el tiempo" M.B.
*Sé que saben cuáles post eran por / para él, solo quiero creer que el hecho de no nombrarlo me daba un poco de privacidad. ;)

agosto 21, 2014

Perfecto Simple

Creo que lo mejor fue perderte. A ti, a ti y a ti. No digamos "perderte" porque, en honor a la verdad, nadie tiene el título de propiedad de nadie. 

Creo que lo mejor fue dejarte ir. Pude insistir, pude escribirte, llamarte, buscarte porque sabía dónde estabas... pude decir que todo fue un mal entendido, que no te quería lejos de mi, que no sé cuál fue mi error y rogarte me perdonaras, que tuviste muchos errores pero que olvidaría todo... que volvieras, que no te fueras del todo, que no te necesitaba pero te quería... pude escribirte otra carta, otros versos, darte otro abrazo... pude tomarte de la mano otra vez, mirarte a los ojos y resolver tus dudas aunque no tuviera ni mis certezas, solo para aliviarte las pesadillas... pude velar tus sueños, sé que me hubieses dejado hacerlo... pude creer más en ti, darte el beneficio de la duda, salvarte cuando no me lo pediste, mostrarte mi mundo de poesía que no querías conocer, ponerte una vez más el dedo en los labios y los labios en la frente... pude decirte por última vez todo lo que significabas y significarás para mi, lo que aprendí sin que me enseñaras, lo que me enseñaste sin que te lo pidiera, lo que te di sin querer, lo que perdí queriendo... pude seguir hablando bien de ti, que no eras una mentira, que no eras un disfraz, que no me harías daño, que siempre fui yo quien te dejó avanzar, yo "la culpable"...  pude seguir sanando las heridas que no te hice mientras tú hacías heridas que no ibas a sanar... pude decir y hacer lo que me dijeras*...

...pude... 
...pero no quise...
...y menos mal.
*Pude hacer mucho más que todo esto. 
  Agradezco que no me diste tiempo.

julio 09, 2014

Divagando antes de dormir

Se me ocurren mil ideas para escribir justo cuando no puedo escribir por estar full con otras cosas, odio eso. Te odio, mimisma escritora imprudente. Aprende a inspirarte cuando puedas escribir.
Me he sentido excesivamente feliz desde que me corte el cabello cortito, cortito, modo niñita buena. O quiero creer que es por eso, no sé.
También me he sentido muy libre de un tiempo para acá. Me di cuenta que si ayer.
No tengo tema de tesis y tengo que entregar el anteproyecto que si mañana. 
Me gusta decir y escribir "que si" tal cosa. Se dieron cuenta, ¿verdad? :)
Intento estar triste porque muchos de mis amigos se van del país, pero no puedo. O sea, en verdad me voy a quedar un poco sola (sí, más), pero estoy muy feliz por ellos.
He sido tan feliz en estas últimas semanas que me da miedo. Gafa, pues.
Cada vez estoy más ciega. Ni siquiera me sé la fórmula de mi propia ceguera. Astigmatismo, hipermetropía, igual ya no veo un coño con estos lentes.
A veces me quiero ir del país. Otras veces no. Ya no sé cuáles son mayoría.
Me da risa todo. Ando riéndome por la calle cada vez que recuerdo cualquier cosa. O cuando me imagino escenas que podrían pasar o no. O cuando escucho una canción que me recuerda algo o que dice algo que me llama la atención. Me da risa todo. Esto también me da risa.
Debería estar durmiendo o empleando este tiempo en hacer trabajos que tengo que hacer, pero a esta hora no me importa mucho "perder" el tiempo.
Tengo que quitarme la pintura de uñas y pintármelas de nuevo.
Me estoy volviendo adicta a la cuenta Twitter de Abbie. Tengo que si 10 seguidores y sigo como a 20 pendejos, pero igual amo estar allí, leer cosas lindas... de verdad es mi cuenta de desconexión de la realidad, mi burbuja, pues. No me sigan.
Puedo decir que pasé dos días escribiendo este post (empecé a las 11:55 o algo así).
Una de mis tantas manías es escribir la hora de inicio y de término de mis escritos. Solo en mi diario, aquí me da muy lo mismo. Creo.
A veces creo que Abbie vuelve... y es muy hermoso.
Sé que ya lo he dicho, pero Abbie es lo mejor de mi misma. La amo demasiado. En serio, la cuido como si realmente existiera fuera de mi. Sí, necesito un psicólogo, déjenme en paz.
Ya es hora de dormir.

mayo 16, 2014

Confesión #6

Creo ciegamente en que todos tenemos un "pozo del amor". Ese pozo se llena y se vacía dependiendo de a cuántos quieres y cuántos te quieren a ti... hay gente que te llena el pozo y gente que lo vacía, por supuesto. A veces la misma gente que lo llena puede vaciarlo, porque no queremos ni nos quieren 24/7, hay días en los que detestas a esa persona que te hace feliz el resto de los días... es así, es ley de vida, es normal para mi. Todos alguna vez hemos pasado por eso.

Hay otras cosas que llenan el pozo: la música, las cosas que te gusta hacer, lugares a los que te gusta ir, gestos, instantes... y otras cosas que vacían el pozo como las peleas, uno que otro recuerdo, malos ratos inevitables del día a día, cosas así. Además, SIEMPRE se sabe cuándo el pozo se está llenando o vaciando, del mismo modo que sabemos quién lo llena y quién lo vacía, aunque nos hagamos los locos... 

Creo ciegamente que, a pesar de que hay factores externos que intervienen en nuestro pozo, somos nosotros los que decidimos cuánto se llevan de él... obviamente, también somos llenadores o vaciadores del pozo de los demás, así que hay que aprender a administrar. No dejemos que otros abusen, pero tampoco abusemos... todos queremos / necesitamos el pozo lleno. ;)

PD: Últimamente mi pozo está siendo llenado por la música y vaciado por recuerdos [entre otras cosas]. Este post es una prueba de que prefiero que siga pasando lo primero.

abril 29, 2014

Un lustro de compañías, ¡Salud!

Beatriz escribía en negro. Escribía de despedidas, adioses, hasta.nuncas... escribía de desamores, despechos, derrumbes... me gustaba leer sus escritos porque era seguro que en alguna de sus líneas definiría una parte de mi vida [de antes o de ahora]. En ella encontraba citas, oraciones perfectas que me decían algo, aunque casi nunca escribí nada al respecto. Usé Google Reader hasta que lo eliminaron [duro golpe a los lectores tipo yo] y siempre lo abría con la esperanza de encontrar un escrito más de Beatriz. Ni recuerdo cuándo "la olvidé", pero hoy me enteré que su blog fue "removido"... lástima, era uno de los mejores. Sin conocerla y ella sin saber la veracidad de todo lo que he escrito aquí, la consideraba una amiga virtual. Espero que le esté yendo bien. ¡Salud, Bea!

***

Verónica escribía en rojo. Ella es mi referencia real de esa fantasiosa Anastasia Steele, aunque no se comparen ni de cerca. Por supuesto, ella existe desde muchísimo antes de que las sombras de Mr. Grey pensaran siquiera en ser plasmadas en una hoja. Al principio, creí que se trataba de investigaciones, de cuentos de otras... mi ignorancia no me dejaba aceptar que era ella, era su vida, sus experiencias. Su mundo me parecía ajeno, extraño, excéntrico, hasta una locura. Luego, cuando el porcentaje de inocencia e inmadurez fueron descendiendo, comprendí que la vida no tiene un solo tono de color, lo acepté y lo asumí. No recuerdo cuándo fue la última vez que la leí, pero quiero pensar que siguió siendo feliz con su amo. ¡Salud, Vero!

***

Me acabo de enterar que Diana se llama Diana, la que escribe en azul y letras de máquina de escribir. Para mi, la venezolana que se fue a vivir a Argentina antes de que la emigración estuviera "de moda" y lo contaba -casi- todo en sus escritos "como si a alguien le importara", con una elocuencia que envidiaba [creo que no hay envidia sana, pero créanme, en realidad era envidia sana] y con esa pasión con la que quisiera vivir mi vida [no he decidido ponerle corazón al asunto]. Diana sigue escribiendo y yo la sigo leyendo, y espero crecer como lo ha hecho ella en sus escritos. ¡Salud, Diana!

***

Andrea escribe multicolor. En su blog puedes encontrar historias de todo tipo, confesiones [de ella copié las que intento hacer cada cuánto], mentadas de madre y sobre todo, avances de su vida, como en este humilde (JAJA) espacio. Ella es otra de las que, sin conocerla personalmente, le conozco la vida y probablemente en la 1.0 la odiaría mucho por pura envidia o ella me odiaría a mi por ser tan stalker de sus asuntos, pero me encanta leer que le va bien y se disfruta el mundo. ¡Salud, Andre!

***

Sofí "muchas P" -como la llamé a veces- escribe en "shining lines" gracias a mi visión distorsionada y el título setentoso de su blog. De ella copié lo del aprendizaje del 2013, ¿se acuerdan? JA! Bueno, lo cierto es que Sofi le escribe intensamente a todo(s) y eso me encanta porque así quisiera escribir yo. Lo principal que puedes aprender leyendo a los otros es sobre la escritura. Gracias por algunas inspiraciones y, ¡Salud, Sofi!

***

Elena y Kira deben ir juntas. Ambas escriben en una especie de blanco y negro. A una la conocí por la otra, no me pregunten cuál por cuál, pero a ambas las conocí gracias a Myself que escribe en gris. Lo cierto es que me encantaba leerlas a ambas: sobreviviendo a Caracas y superviviendo a Sapporo [entre otras ciudades], respectivamente. Eso era antes, por supuesto, hoy es otra historia y qué buenas historias. ;) ¡Salud, Ele! ¡Salud, Kira!

*** 

Acabo de cumplir un año más de vida y creo que jamás le he celebrado el cumpleaños a este espacio que ya suma un lustro [fue el mes pasado] y todas estas mujeres -y otros demonios- me acompañaron desde que escribía como una tarada hasta que entendí que la buena escritura [que no ortografía, porque siempre he tenido buena ortografía] es la mejor presentación. Hasta hoy, que no escribo casi nada pero lo leo casi todo, porque también es bueno leerse [y escribirse] después de tanto aprendizaje [banal, sentimental, etc.] ...después de crecer. 

Hoy leo otras mentes, otras anécdotas, otras vidas, sin olvidar quedarme con lo mejor de cada lectura, de cada espacio en el que me "entrometo", como siempre he intentado hacerlo aquí y en la uno.punto.cero. Hoy celebro el cumpleaños de este blog con la compañía que tuve mientras lo escribí y con el deseo de que todas esas mujeres -y los otros demonios- sigan comiéndose el mundo como creo que lo hicieron, cada una a su manera, desde que las leo.

Hoy -como siempre- hay mucho que decir pero pocas ganas de decirlo, quizás porque ya pasó el tiempo de contar todo lo que siento y llegó la hora de contar todo lo que creo que sienten los demás. Escribir es mi meta pero no escribir de mi es uno de los objetivos. Espero lograrlo cuando empiece a intentarlo, como si fuese inmortal: siempre postergándolo todo.

Por los 5 años de escritura que están plasmados aquí y por los que vienen... ¡Salud, Abbie!

abril 13, 2014

Instante no tan mágico

Era un día cualquiera de colegio, salvo porque nos habíamos jubilado. Estudié en un colegio privado donde el horario impedía que saliéramos del recinto, es decir, jubilarse propiamente dicho, no era posible: nos salíamos de clase y andábamos por los pasillos del colegio... podría parecer estúpido, dado que no implica vivir aventuras adolescentes en la ciudad; sin embargo, esa mañana pasó algo lindo.

Teníamos una psicóloga en el colegio que, a mi modo de ver, tenía más problemas que nosotros. Me incluyo, aunque nunca entré a su cubículo más que para escuchar sus problemas, la verdad creo que era un poco inmadura, pero me daba igual porque las veces que "nos jubilábamos" nos refugiábamos allí. Estábamos en la era de los mensajes de texto, allí podía hablar con él sin temor a ser descubierta por algún profesor.

Ella estaba saliendo -o algo así- con el papá de un alumno de noveno grado (yo estaba en segundo de ciencias, es decir, quinto año de bachillerato) y creo recordar que se acercaba una fecha importante o simplemente quería hacer algo fuera de lo común, en realidad no recuerdo muy bien cómo llegamos a la idea: llamaríamos al "homenajeado" por teléfono y le daríamos una serenata, era perfecto: Ramón en la guitarra y yo la "maravillosa" voz. Para ese tiempo, yo era soprano en la coral de la Procter & Gamble, por lo que supongo que mi voz sonaba muy bien (o por lo menos mejor que ahora). No le diríamos de parte de quién, dado que ella quería ver su reacción cuando se lo dijera.

Cuando atendió el teléfono, escuché una voz gruesa, de hombre interesante... le pregunté si era Fulano y respondió afirmativamente, a lo que respondí que teníamos un encargo para él y que por favor no colgara mientras cumplíamos. Iniciaron los acordes y a los tres segundos comencé a cantar: "Cuando sientas tristeza que no puedas calmar, cuando haya un vacío que no puedas llenar...".

Al finalizar la canción, Fulano me agradeció con la voz temblorosa añadiendo halagos a mi voz. La psicóloga había presenciado la escena y escuchado todo en altavoz, estaba muerta de nervios y algo parecido a vergüenza. Nos dijo que en la próxima salida le diría que fue ella y nos contaría con pelos y señales lo que él le dijera y su reacción al respecto.

Era la mañana de un lunes cuando ella nos sacó del salón: llegamos a su cubículo y se le veía decepcionada, triste... no lo sé, sinceramente no entendí para qué nos mandó llamar. Comenzó diciéndonos que había salido ese fin de semana con Fulano, y que él le contó con emoción que le habían dedicado una canción por teléfono esa misma semana. Antes de que pudiera revelarle quién había sido la autora intelectual, él le dijo que Sutana se había excedido con ese gesto, que fue muy lindo... bla, bla, bla... otra mujer se adjudicó el crédito que le pertenecía a la psicóloga de mi colegio. Casi me da un infarto.

Le dimos muchas ideas de cómo desenmascarar a la ladrona, que debíamos volverlo a llamar y decirle la verdad, que Sutana no tenía como comprobarle que había sido ella, en cambio nosotros sí... perdimos nuestro tiempo y nuestras palabras, creo que ella se resignó a "perder" la batalla (o la guerra). No entendí por qué, pero ese día supe que hay personas que se regocijan en sus desgracias y ese es un triunfo mayor que luchar por su felicidad... mayor que ganar. Hay personas sin escrúpulos en el mundo y personas que se dejan joder fácilmente. La psicóloga de mi colegio era de las segundas, definitivamente.

octubre 11, 2013

Carros y lugares

Estoy parada en una calle con mi prima: vemos dos autos negros idénticos (según la información son "Malibú" pero parecen carros de los '60) y alguien que no veo nos está vendiendo los autos. Yo digo que sí inmediatamente, pero no tengo el dinero completo, me faltan 15 mil bolívares. Salgo de la escena de los autos y voy a un balcón a llamar por teléfono a alguien que sé que me los prestará... veo mi mano buscando su número en mi celular... me atiende, le pregunto dónde está y me dice "en la Colonia Tovar", entro por una puerta que está frente a mi, ya no estoy en un balcón sino en una azotea y la puerta da a un único cuarto, sigo hablando por teléfono y le pregunto "¿Con quién?", entro a una habitación de paredes verdes, hay una mesita de noche al fondo, hacia arriba y a la izquierda veo una ventana pequeña y del otro lado una repisa con libros y ropa, sé que hay cortinas aunque no las veo... "Con Karen" me dice por teléfono mientras me mira de frente... lo veo sentado en la mesita de noche, con la espalda apoyada en la pared verde, tiene el torso desnudo y un bermudas, pies descalzos... de repente se inclina, apoya los codos en las rodillas y toma las manos de una mujer entre las de él... y veo la espalda recta de la mujer, su cabello es largo, ondulado, color oro y puesto hacia un lado; está sentada en una cama matrimonial desarreglada, frente a él... cuando le veo la nuca hace ademán de voltear y salgo por la misma puerta por la que entré... "¿Quién es Karen?" le pregunto, aunque sé quién es... "Mi novia, Karen...", no sé por qué siento tristeza, me siento sola, quiero llorar, algo me dice que eso ya lo sabía, que deje el melodrama, aún así algo en el pecho me duele... no sé si de verdad estaba en aquella habitación o solo fue una visión, de esas que tengo a veces... estoy de nuevo en el balcón de antes y lo veo caminando por la azotea con el teléfono en la oreja, ya no veo a la mujer pero sé que sigue con él... tengo un nudo en la garganta, pero le hablo como si nada... "Necesito un favor" ... "Claro, lo que quieras" ... lo noto diferente, como apurado, como fastidiado... "Necesito que me prestes dinero, me voy a comprar un carro y no me alcanza" y lo veo frente a mi, sin teléfono, me dice "No te vas a comprar ese carro tan viejo..." pero desde el balcón veo que remodelan uno de los carros... veo uno negro, como el que vi al principio y uno blanco que era igual al negro de al lado pero lo terminaron y ahora parece un Dodge Caliber, carro que a mi siempre se me ha parecido a una cucaracha. Tiene dos ventanas en el techo, como las alas de las cucarachas voladoras... brillan... le digo por teléfono que lo van a remodelar, que no se preocupe que yo le pago... no sé si me presta el dinero, lo veo sentado frente a la mujer otra vez y ésta vez ella termina de voltear y sé que es una visión porque no me mira, no estoy ahí... ahora sí le veo el rostro, es hermosa pero no sé cómo describirla: tiene cara de modelo, sonrisa de modelo, ojos grandes y bondadosos, pienso que es perfecta... la pone al teléfono, lo veo dárselo y de repente le escucho la voz "Me ha hablado mucho de ti" ... "¿En serio?" ... "Tranquila, lo cuidaré y lo amaré mucho, como tú"... no sé por qué pero confío en esa mujer, no puedo odiarla, no tengo motivos, tiene un físico hermoso y una personalidad hermosa... estoy segura de que no puedo competir con eso, no tendría por qué hacerlo, es mi amigo, siempre será mi amigo... de pronto ya no los veo y estoy en una reunión de gente que no conozco... he visto esas caras alguna vez pero no sé quiénes son... hay un grupo de tres hombres, están borrachos y siento que es mi responsabilidad llevarlos sanos a casa... los llevo al estacionamiento y me dicen que ellos se van en su carro, que vaya adelante en el mío... subo a un carro de copiloto y el conductor es alguien que sí conozco, creo que tenemos una relación pero no estoy segura... comenzamos a andar por una carretera parecida a la ARC, llevamos un rato rodando y hablando muy relajados y el carro comienza a acelerar, vamos muy rápido por unas curvas cuyo "final" es un túnel oscuro, creo que no tiene luz... a medida que nos acercamos al túnel, el carro se va frenando hasta comenzar a rodar muy despacio conforme entramos al túnel... hay mucha gente dentro, los veo a todos porque de algún lado sale luz natural... las personas nos miran, tocan las ventanas del carro, me acarician el cabello... nos hacen señas que me dan miedo, como de pistolas, de muerte, de violación... hay mujeres gordas vestidas con franelillas y shorts, hombres con bermudas, sin camisas y con las franelas en la cabeza, niños mocosos en pañales... pasamos ese túnel sin daños visibles, pero aún tengo miedo. El carro llega a una laguna y tenemos que caminar por ella... me hundo hasta que el agua (que está espesa, por lo que deduzco que no es precisamente agua) me llega al ombligo y sigo caminando... de repente me acuerdo del grupo de borrachos que debía seguirme y desde donde estoy veo el túnel y veo que el carro entra en él, pero en cuestión de segundos ya están caminando detrás de mi y me siento aliviada, feliz... doy tres o cuatro pasos más hasta llegar a una isla donde hay tres señores sentados en sillas de mimbre y hablan muy entretenidos, aunque uno de ellos está en silencio... lo conozco, es el papá de mi prima, murió hace unos meses... no habla, no voltea, parece dormido, como se dormía en las fiestas después de beber mucho... los otros dos señores que no conozco me dicen que ya va a empezar el juego... pienso ¿qué juego? Me doy cuenta que están sentados frente a una puerta, veo a través de ella y hay un estadio de béisbol... los borrachos están acercándose a nosotros con instrumentos musicales: guitarra, trompeta y acordeón... los traen sobre sus cabezas para que no se mojen... son barbudos y de cabellos largos y sin peinar y dan la impresión de no haberse bañado en días... espero que lleguen; todos estamos secos, me abrazan y entramos al estadio... ahí veo el montículo donde debería estar un pitcher pero veo el auto cucaracha blanco y el negro con el capó abierto... volteo y veo el cuarto en la azotea... tiene novia... la besa... la ama, literalmente... parpadeo y veo una pared blanca... toco el botón de mi celular... 4:35 am... 

...maldita sea...
...odio recordar tan bien este sueño de mierda.
Eso no lo tuiteo.

agosto 06, 2013

Cómo te explico

...cosas que ni yo puedo explicarme a mimisma.

Es un momento difícil de la vida, de repente pienso "a la mierda la vida, voy a pintar carros" o algo así y otras veces digo "seguiré trabajando y saldré adelante" y hago planes a corto y mediano plazo y me siento plena, feliz, con entusiasmo... pero lo primero ocurre más veces.

Estoy vuelta mierda. Ese es el resumen. En todos los sentidos, creo, y no voy a echarle la culpa a Abbie que se fue y me dejó, que qué puta y vaina, no... tampoco voy a victimizarme y decir que no merezco esto (que no sé qué es, de paso). Últimamente he buscado en mis recuerdos algo que hice mal y por lo cual estoy viviendo y sintiendo lo que ya todos sabemos (una mierda) y ajá, no he encontrado nada, pero algo debe haber... estoy segura.

Lo malo del cuento -la bruja, yo- es que estoy arrastrando gente y sentimientos y eso no está bien... porque ahí sí es verdad que me voy a quedar con mis gatos y/o loros en una casa de campo con bastantes matas y espantos (tipo la Sayona y eso). Debo ser seria, debo recuperar la capacidad de querer, de aceptar, de tolerar, de vivir...

...pero cómo te explico que no sé por dónde empezar.

Respirar hondo cada vez que no sienta algo bonito puede ser un buen primer paso, ¿no?

PD: Escribir "cada vez que no sienta algo bonito" fue el primer paso. Yupi. :)

julio 09, 2013

No puedo escribir

La genialidad me da por segundos. Decir "genialidad" es un subjetivismo arrechísimo, básicamente porque no escribo genialidades, no soy genio, pero vamos, que alguien tiene que creer en mi y si no soy yo...

La genialidad me da por segundos, repito. De repente me despierto a las tres de la mañana con una idea y tengo que escribirla para poder seguir durmiendo... pero no todas esas ideas puedo -o quiero- publicarlas aquí, además tampoco es que son muchas. Lo cierto es que he perdido esa facilidad para sentarme -o acostarme- y escribir algo que me guste.

No publico escritos que no me gusten. Quizás después no me gusten, pero en su momento me gustó y lo publiqué. Bueno, ya eso no me pasa. No puedo escribir y no sé por qué. Mejor dicho, no puedo publicar y no sé por qué. Hay muchas cosas que quisiera decir pero para qué, si ya maduré y lo digo de frente, para qué, si sería repetir lo que ya he dicho, para qué si mis desahogos son míos y ya no siento ganas de que los demás los lean.

Tengo escritos geniales, pero son personales, muy personales, tanto que son exclusivos de alguien porque tienen vivencias, experiencias, chistes internos y ese es el punto, ya no puedo hacer que un escrito sea universal, ahora todo se lo escribo a alguien (alguien genérico, no siempre es a la misma persona), ahora todo tiene un sello personal, una anécdota que no entenderían pero que para mi tiene un gran significado sentimental.

Antes podía escribirle a alguien y hacerlo "sonar" genérico... pero perdí esa capacidad. Y me preocupa. :(

febrero 20, 2013

Yo soy yo

O quizás no.

Yo creo ser yo, pero no siempre lo que yo creo es lo que es. El deber ser es que yo sea yo, pero como también soy Abbie, entonces no soy del todo yo. Yo digo ser yo, pero a veces no creo serlo, cuando vivo cosas que nunca he vivido me siento otra, una nueva yo, porque estoy a la expectativa de lo que sucederá. Me creo otra contigo. Me gusta eso.* Otras veces me creo demasiado yo, cuando vivo lo de siempre, cuando las experiencias se repiten como un deja vú soy muy yo. No es tan interesante porque sé cómo sigue, cómo termina. No es ni bueno ni malo, simplemente es mi zona de confort, de la que debo salir obligatoriamente. Mi mejor amigo me empuja a ello; mi subconsciente se niega a experimentar cosas nuevas.

Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo correcto. Sentir lo "correcto" es subjetivo. Demasiado subjetivo, tanto que ni siquiera debí decirlo. Más bien cabría decir "no siempre siento lo que los demás se merecen que sienta". Ese es otro tema. Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo que quiero. A veces no me siento yo. A veces me siento una mejor. Casi siempre me siento una mejor. Soy feliz cuando me siento una mejor. A veces también soy feliz contigo. Me gusta eso.* Otras veces me siento una peor yo, esas son las veces no felices pero divertidas. La diversión es un espejismo de la felicidad. También sirve aunque no todo el tiempo. La diversión cansa, para la felicidad siempre tenemos energía. También hay veces que me siento yo. Son pocas veces pero las mejores. Cuando me siento yo, soy una mejor yo y eso es mejor que sentirse una mejor yo cuando no me siento yo.

Yo soy yo. Me gusta ser yo. Si no fuese así, ¿qué sería de mi?
PD: Aún no defino quién soy. Sé quién no soy.  Sé qué no soy. Por ahora, eso me basta.

*Cifrado.

enero 24, 2013

Cómo joder en el cine parte I


Creo que, definitivamente, tengo un problema.

Más que un problema, un imán para las situaciones incómodas y la gente estúpida en lugares públicos... y privados, pero eso no es tan grave. Lo siento, aludidos, pero no puedo creer lo imbéciles que pueden llegar a ser algunos. No puedo creer que Einstein tenía tanta razón al decir que la estupidez humana es infinita.


Ayer fui al cine. Lamento haber frustrado los planes sexuales de la pareja que estaba sentada en la última fila, lo lamento desde el fondo de mi corazón, porque desde el momento que nos sentamos en esa fila -no habían otros puestos decentes y no pensaba arriesgar mi visión sentándome en la fila 1- los susodichos hicieron hasta lo imposible por hacer miserable las dos horas de la película.


Gracias a la vida -y gracias a Ben Affleck- la película era muy buena.


Desde revisar el celular, cuya luz iluminó el punto "ciego" de mi ojo derecho porque, obviamente, estaban al fondo de la fila, hasta buscar cómo meterse mano sin que el resto del mundo se diera cuenta, iluminando algo [imagino que el cierre del pantalón o qué.sé.yo] y hablar de su vida, como si no hablaran todos los benditos días, como si 22 horas al día no fuesen suficientes, la gente no puede callarse 2 horas en la vida. No puede.

No es que yo estuviera pendiente de lo que hacían, pero lamentablemente la fila era de 7 puestos... y dos de por medio no fueron suficientes. Me pregunto, ¿era muy difícil pagar un hotel? Entonces pienso que quizás era una fantasía que querían cumplir: tener sexo o -románticamente hablando- hacer el amor en un cine... entonces, me pregunto, ¿era muy difícil comprar una entrada para una película que tuviera más de 6 semanas en cartelera? ¿Era muy difícil comprar una entrada para una película malísima? ¿ERA MUY DIFICIL? 

Sí, es muy difícil, la gente es estúpida hasta para pensar en esos factores, para planear... o es parte de la adrenalina, no lo sé, no soy gurú del sexo en lugares públicos, solo digo que ese tipo de gente no debería tener permiso para nacer... la falta de sentido común es más común de lo que quisiera.

Y hablando de cine, no se tomen fotos en la sala* ¡se los ruego!

*Este es un tema de otro post.

PD: En internet debe existir un manual para tener sexo en el cine, señores sin sentido común, un poquito de por favor.

enero 23, 2013

Cuando no sé qué pensar

...o más bien cuando no sé si lo que pienso está bien o está mal, pero es mi opinión y las opiniones no son ni buenas ni malas, solo son aceptadas o rechazadas.

Ayer fui, como todos los martes y jueves, a mi clase de bailoterapia "gratis" en Parque del Este; las clases empiezan a las 7 porque a las 6 dan king boxing [o algo así, igual no me gusta], pero yo llego antes para "calentar" el cuerpo... quizás por eso me pasan las cosas. Cuando termina la clase, dan un espacio de 10 a 15 minutos de descanso.

En el tiempo de descanso, un señor (no sé si es instructor o es el que pone la música o el líder de los líderes, no lo sé y no me interesa mucho después de ayer) agarró el micrófono y pidió que levantáramos la mano quienes compramos el periódico al menos una vez al año. Yo levanté la mano igual que muchas otras personas; el señor dijo que la reflexión a esto la daría el domingo. Pensé "olvídalo, no vendré el domingo solo para saber".

Pero luego preguntó si queríamos que dijera la reflexión en ese momento; dijo más o menos lo siguiente: "la vida en general tiene dos espacios: el positivo y el negativo, ¿cuál predomina? El que más alimentemos nosotros mismos. Todos venimos a este lugar martes, jueves y domingos para liberarnos de la vida en la calle, de los problemas familiares, del estrés del trabajo... venimos a alimentar el lado positivo de la vida, ¿verdad? ¿Qué tiene que ver esto con mi pregunta? Que no entiendo por qué ustedes, los que compran el periódico, alimentan el lado negativo de sus vidas, hacen millonarios a los dueños de medios que les lavan el cerebro, compran periódicos amarillistas que les causa estrés a cinco bolívares fuertes y son incapaces de dar aunque sea dos bolívares en estas clases que los benefician tanto..." y por ahí siguió.

Tiene la razón... a medias. Es válido su planteamiento, lo que no comparto es la forma como lo planteó, el recurso que utilizó para comparar una cosa y otra... hay millones de aspectos negativos en la vida como para usar un medio de información para ello. No voy a decir que pudo usar esto o aquello, pero pudo hacerlo. No estoy de acuerdo en que "los cinco bolívares con los que piensas comprar el periódico puedes dárnoslo a nosotros", porque ese es el resumen que me quedó de todo lo que dijo.

Me sonó a mala política... y me decepcioné un poco, sobre todo porque algunos hasta aplaudieron su planteamiento, y no los culpo porque el hombre tiene razón, pero no me gustó la manera como lo dijo y quería desahogarme un poco. 

Falta de conciencia. Ese es el problema de este país. Falta de ciudadanía. Falta de solidaridad. Falta de ganas de trabajar por este país que se contagian más rápido que una gripe. Falta de cultura. Falta de nosotros mismos que nos cansamos de luchar solos y nos unimos a esos otros que no les importa nada... si a ellos no les importa, ¿por qué yo tengo que seguir luchando? Es triste, pero es la realidad.

Y no sé si hubiese sido mejor que lo dijera el domingo y así no hubiese escrito esto...

...al menos no sentiría tanta decepción.

PD: No sé si "decepción" sea la definición correcta a lo que siento... simplemente estoy harta.

enero 09, 2013

¿Culpabilidad por qué?

Quisiera saber qué tipo de ingredientes tiene mi perfume -mis perfumes, son varios los que uso- o si es por causa de mis perfumes el hecho de que algunos fulanos estén pendientes de mi. OJO, con esto no quiero  presumir ni dar a entender que soy quien no soy (una mujer con cuerpo de top model o algo similar), lo que tampoco implica que no me valoro ni estoy segura de mis (¿encantos?) cualidades, virtudes o como lo quieran llamar.

La verdad del caso es que, últimamente, varios personajes han insistido mantenerse presentes en el perímetro 2.0 donde me desenvuelvo... algunos hasta han intentado hacerlo en vivo y directo, ¿qué está pasando? Cualquiera diría que tengo una relación perfecta, porque ese tipo de cosas pasan cuando eres plenamente feliz en una relación, cuando estás tan estable que podrías ser la base de cualquier edificación... y bueno, evidentemente no es mi caso.

Además, tengo un imán para los acosadores (no stalkers como se llaman popularmente en Twitter, porque esos al menos son divertidos), algunos de los fulanos me dan un poco de miedito y por eso los ignoro... y lo digo aquí para que lo sepan, por si me leen y no se han dado cuenta de lo que hago y de lo que hacen.

La culpabilidad viene, en todo esto, cuando trato de decidir si bloquearlos o no, si ser [más] sincera con ellos o no al punto de ser cruel, porque lamentablemente la crueldad es la que nos abre los ojos ante lo que suponemos que hacemos bien creyendo que no dañamos ni incomodamos a nadie. La culpabilidad se materializa cuando me envían regalos y no sé si está bien recibirlos y "fingir demencia" porque sé que estoy alentando sus ilusiones... y  lo sé mejor que nadie porque lo he vivido.

Lamentablemente tengo suficiente experiencia, si no exceso de experiencia en cuestiones de enamoramiento individual* (léase enamorarse solo) como para auspiciar que alguien se enamore de mi sin yo sentir una pizca de amor por él... o ella, equis, esa es otra historia. Me parece que no está bien dejar volar la imaginación de los fulanos que creen que algún día podrán conquistarme... o llevarme a la cama, lo que sea que quieran lograr, y he sido lo suficientemente sincera -creo- con todos ellos, solo que no ha funcionado como he querido, o quizás no he querido que funcione del todo, que es peor.

Ahora, ¿culpabilidad por qué? ¿Acaso los hombres de los que me he enamorado han sentido pena alguna por mi? ¿Le han puesto barreras a mi imaginación loca para que yo no me ilusionara [demasiado]? ¿Han sido sinceros diciéndome, al menos, que sólo querían alguien que les levantara el ego o el miembro viril? NO, ¿verdad? Entonces, creo que llegó el momento de ser plasta de mierda en ese sentido, porque lo he sido en muchos escenarios menos en ese, porque me parecía algo serio... hasta ayer.

No estoy tan loca como para dañar a los que no se lo merecen, con ellos he tenido que ser más sincera y me ha afectado más serlo porque sé lo que se siente, he estado en sus posiciones muchas veces; una vez más lo siento pero no sé cómo enamorarme con otro órgano que no sea el corazón, nunca he aprendido y espero nunca aprender... esa también es otra historia,

...pero estoy lo suficientemente desquiciada como para mandar a los demás a la mierda. 

*Después que lo escribí, pensé en amor individual como amor a uno mismo, pero eso es un poco más cerca del narcisismo así que lo dejé como está.
PD: Feliz año y toda esa cursilería que no tengo ánimos de escribir.

noviembre 01, 2012

Reto 50k

No se asusten, no soy "running".  (Ups!)

De hecho creo que ni siquiera he corrido 1km en toda mi vida, pero no me extenderé porque no puedo "malgastar" mis palabras aquí: el reto consiste en escribir una novela de 50.000 palabras en un mes, es decir, tengo todo Noviembre para escribir una.vaina.loca y lo digo así porque la verdad no sé qué voy a escribir... bueno, sí lo sé, pero lo que no sé es el resultado de lo que tengo en mente.

Si quieren saber más, ingresen en #nanowrimo cuyas siglas significan National Novel Writting Month y si quieren, se anotan. Hoy he escrito como mil palabras y esta noche seguiré escribiendo, ¡deséenme suerte!

Mi idea inició esta mañana como "haré un diario" pero cuando empecé a escribir -también esta mañana- me puse a inventarle cosas a mi yo de la novela, porque yo era la protagonista pero ya no, así que no será exactamente un diario, ya veremos.

Estoy empleando una "técnica" que leí en el foro de la página de Nanowrimo: no borres nada, es excelente... ¿no quería yo intensificar mi escritura? Bueno, esta es la mejor manera, creo.

PD: Descubrí esto gracias al blog de @Bypils

La sensación es igual a cuando te dicen "quedan cinco minutos para culminar el examen".

octubre 23, 2012

No lo escribo aquí

Hoy no es un buen día para escribir, es un número impar... pero ¿qué? Espero no morirme por eso, ni por el dolor de estómago tan terrible, en fin... 

He pensado últimamente que la relación rara.siperono.amistosa que tengo ahorita ha quedado muy por debajo de las otras -bloguísticamente hablando- porque he tratado de no escribir nada literal de las cosas que he vivido, no así en mi diario, por supuesto, pero sí he escrito una que otra cosa que sería fino publicar si cierto personaje no me stalkeara tanto... aunque creo que ya no lo hace como antes.

Por ejemplo, he escrito poemas... sí, aunque usted no lo crea... pero ni él los ha leído ni tengo intención de regalárselos -o leérselos- porque todo lo que escribo es mío y para mi... por ahora, no sé qué pase luego. He escrito uno que otro párrafo, una que otra carta y así varias cosas que están en mi diario y que no sé si modificarlas para poder publicar o simplemente dejarlo allí.

Lo que me ha estado revoloteando es la duda, el por qué de esa actitud y hoy lo supe: él existe... esa es la principal razón. No porque los demás no existieran, pero ya saben, cosas de la vida, él existe aquí y ahora. Además, algunas de las cosas que he escrito se las he dado a él, así que no tiene mucho sentido publicarlo aquí porque quien me interesa que lo lea ya lo hizo y lo demás [el desahogo intensity] existe en mi diario.

Creo que la razón de más peso -que no necesariamente es la principal- es que me da más miedo ser demasiado yo que el hecho de mostrarle "lo que hago" producto de lo que soy... me he filtrado muchísimo, al punto de ser la otra yo con él y que se confundan muchas cosas y ha sido un poco caótico, pero lo he sabido manejar; me explico: soy el vivo ejemplo de la mujer cursi del siglo XXI -modestia aparte- pero no lo he demostrado tanto como podría hacerlo, básicamente eso. El por qué es un poco más que obvio, y no, no pienso demostrarlo, qué ladilla, no me jodan.

El punto aquí es que las cosas que no publico y que debería publicar están en un lugar "más seguro" y quizás algún día cuando él no exista aquí y ahora o exista de manera diferente, 'optimistamente' hablando -si es que eso llega a ocurrir en algún momento, cosa que mi lado pesimista duda exageradamente-, quizás ese día publique algo... sobre todo un poema que me encantó y que ya tiene nombre... porque para mi lo más difícil de escribir un poema es ponerle un título.

Por ahora les dejo este.

octubre 05, 2012

Reflexión.[ando]

Ayer, en el trayecto de vuelta a casa luego del trabajo, me di a la tarea de observar a cada una de esas personas -bastantes, debo decir- que paseaban por las calles vestidas de rojo de pies a cabeza, con banderas rojas, gorras rojas, zarcillos, pulseras, todo era rojo... me di a la tarea de ponerme en el lugar de ellos, hice el ejercicio que tantas veces nos dijeron en la universidad que hiciéramos "obsérvate desde afuera".

Lo que hice fue buscar semejanzas más allá de las diferencias, ¿por qué tanto odio? Los dos vivimos de cola en cola, de retraso en retraso, de escasez en escasez... los dos salimos a la calle con miedo de no volver, los dos escondemos el celular o el dinero "por si acaso", los dos sentimos que el otro es el que está equivocado...

Lo que hice fue pensar lo que quizás el otro piensa de mi, y no se me ocurrió nada más allá de lo que yo pienso de ellos... "uniformados, creyendo en un proyecto de país en el que yo no estoy incluida, que yo no comparto, idolatrando a un ser humano que no es Dios y ellos lo ven como el salvador del mundo, queriendo seguir en lo mismo..." creo que eso nos define a todos... la diferencia es el concepto que tenemos de cada una de esas frases.

Pocos piensan y toman en cuenta que el otro seguirá siendo su vecino, su hermano, su primo, su hijo, su tío, independientemente la revolución, de la cuarta, la quinta, la sexta... pocos reflexionan acerca de ello, la mayoría está radicalizado porque eso es lo que hemos escuchado y lo que hemos visto "si no estás conmigo, estás contra mi" o "hay que salir de esto como sea" y no lo entiendo... no lo entiendo porque a mi no me enseñaron a ser extremista ni radical, me enseñaron que aquello de lo que diferimos debe tener algo positivo porque, de lo contrario, no existiría y debe tener algo negativo porque, de lo contrario, no existiríamos nosotros.

Entonces, decidí escribirles esto:

Venezolano, tú que piensas diferente a mi, claro que estoy contigo, compartimos nacionalidad, problemas, espacios, idiosincrasia, cultura, pasado... por supuesto que estoy contigo. No creas que estoy contra ti y quiero aclararlo: estoy contra el odio, el rencor, el resentimiento que han querido sembrar en tu corazón y en tu mente, estoy contra la coerción que se pregona en cada esquina donde se escucha la voz de ese al que tú sigues... estoy contra la división de nuestro país.

Yo sé que tú, igual que yo, estás cansado de intentar odiarme, estás cansado del trabajo que da estar tan en contra de tu hermano, de tu compatriota, de un venezolano igual que tú, solo porque no piensa como tu lo haces... ambos estamos cansados de no permitir que el otro termine de expresar su opinión, interrumpiendo con insultos o con indiferencia... ambos queremos un mejor país, independientemente de que confiemos en diferentes personas para ello.

Yo sé que tú al igual que yo, votarás por mi y por ti mismo, aunque admitas públicamente que lo harás "por la patria"... porque sabes, en el fondo, que la patria no es un hombre ni la hace un hombre, la patria somos todos y la construimos entre todos, Venezuela no necesita a este o aquel presidente, nos necesita a ti y a mi, juntos, unidos luchando por ella.

Yo sé que tú, como yo, ama a este país de cabo a rabo y confío en que tu decisión sea pensando en el bienestar de los tuyos, de los míos y de todos... porque mi decisión la tomé pensando en ti, en los tuyos, en los míos, en el país y en una mejor Venezuela.

Quizás estoy siendo muy ingenua, muy optimista, quizás quienes lean esto sean solo aquellos que creen en lo que yo creo, porque tenemos esa desventaja: nos gusta vivir en una burbuja, rodeados de gente que piense como nosotros, hemos dejado que la intolerancia nos llene y la hemos alimentado codeándonos con gente que tiene opiniones muy parecidas a las nuestras... 

Sin embargo quiero decirte, de corazón y sin que me quede nada por dentro, sin arrepentirme, sin cambiar de opinión en un futuro, quiero decirte que 
Yo votaré pensando en ti 
aunque quizás tú no votes pensando en mi.

septiembre 24, 2012

Agudizando el oído

Hoy es uno de esos días donde mi oído decide que no va a escuchar la letra de la música que se reproduce, no, hoy es uno de esos días donde prefiere escuchar el fondo musical, los instrumentos, la melodía... no sé si les pasa, pero a veces mi oído es así, prefiere escuchar el trasfondo de las canciones que escuchar lo explícito.

La misma historia es mi corazón: ese necio que busca donde no hay, que escucha lo que no se ha dicho, que siente lo que no se le ha pedido... mi corazón, como mi oído, se agudiza para buscarle la vuelta a su favor a todo lo que dice que siente el objeto de su interés... la diferencia es que mi oído se agudiza a veces y mi corazón nunca deja de agudizarse... eso es malo.

Es malo porque no deja de ilusionarse, no deja de querer, no descansa... no quiere vivir solo y, sin embargo, eso ha estado haciendo por más de cuatro años sin darse cuenta, lo que pasa es que ha estado ocupado ilusionándose con cuanto trapo sucio pasa por su casa... y digo trapo sucio porque, vamos, un corazón que ama a otro no puede estar limpio y puro, ¿o sí? Y te tenemos esa barajita repetida infinidad de veces.

Lo peor de todo es que, por abrirle la puerta a los trapos sucios, no se da cuenta de los trapos limpios que rondan su ventana... pero no siempre el corazón se fija en quien queremos que lo haga, por más que intentemos amordazarlo y usar el cerebro, simplemente este órgano no fue hecho para el amor.

Lo que intento ahora es olvidar lo que siento, dejarlo fluir de otra manera, tratar de que mi corazón deje de buscar el transfondo de lo que le dicen de manera explícita y concentrarme en actividades productivas... ayer mismo caminé TRES HORAS desde mi casa hasta un evento que hubo en Los Palos Grandes, solo para olvidar que quiero más de lo que debo querer... y creo que está funcionando.

Solo intento que mi corazón, como mi oído, se agudice a veces... solo a veces.

septiembre 10, 2012

Vivir vs. escribir

"No se escribe cuando se vive."
Karla Suzet
Eso es lo que me está pasando right now.

Volveré, I promise.
[Tengo muchas cosas que contar]

Me siguen los buenos