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enero 23, 2013

Cuando no sé qué pensar

...o más bien cuando no sé si lo que pienso está bien o está mal, pero es mi opinión y las opiniones no son ni buenas ni malas, solo son aceptadas o rechazadas.

Ayer fui, como todos los martes y jueves, a mi clase de bailoterapia "gratis" en Parque del Este; las clases empiezan a las 7 porque a las 6 dan king boxing [o algo así, igual no me gusta], pero yo llego antes para "calentar" el cuerpo... quizás por eso me pasan las cosas. Cuando termina la clase, dan un espacio de 10 a 15 minutos de descanso.

En el tiempo de descanso, un señor (no sé si es instructor o es el que pone la música o el líder de los líderes, no lo sé y no me interesa mucho después de ayer) agarró el micrófono y pidió que levantáramos la mano quienes compramos el periódico al menos una vez al año. Yo levanté la mano igual que muchas otras personas; el señor dijo que la reflexión a esto la daría el domingo. Pensé "olvídalo, no vendré el domingo solo para saber".

Pero luego preguntó si queríamos que dijera la reflexión en ese momento; dijo más o menos lo siguiente: "la vida en general tiene dos espacios: el positivo y el negativo, ¿cuál predomina? El que más alimentemos nosotros mismos. Todos venimos a este lugar martes, jueves y domingos para liberarnos de la vida en la calle, de los problemas familiares, del estrés del trabajo... venimos a alimentar el lado positivo de la vida, ¿verdad? ¿Qué tiene que ver esto con mi pregunta? Que no entiendo por qué ustedes, los que compran el periódico, alimentan el lado negativo de sus vidas, hacen millonarios a los dueños de medios que les lavan el cerebro, compran periódicos amarillistas que les causa estrés a cinco bolívares fuertes y son incapaces de dar aunque sea dos bolívares en estas clases que los benefician tanto..." y por ahí siguió.

Tiene la razón... a medias. Es válido su planteamiento, lo que no comparto es la forma como lo planteó, el recurso que utilizó para comparar una cosa y otra... hay millones de aspectos negativos en la vida como para usar un medio de información para ello. No voy a decir que pudo usar esto o aquello, pero pudo hacerlo. No estoy de acuerdo en que "los cinco bolívares con los que piensas comprar el periódico puedes dárnoslo a nosotros", porque ese es el resumen que me quedó de todo lo que dijo.

Me sonó a mala política... y me decepcioné un poco, sobre todo porque algunos hasta aplaudieron su planteamiento, y no los culpo porque el hombre tiene razón, pero no me gustó la manera como lo dijo y quería desahogarme un poco. 

Falta de conciencia. Ese es el problema de este país. Falta de ciudadanía. Falta de solidaridad. Falta de ganas de trabajar por este país que se contagian más rápido que una gripe. Falta de cultura. Falta de nosotros mismos que nos cansamos de luchar solos y nos unimos a esos otros que no les importa nada... si a ellos no les importa, ¿por qué yo tengo que seguir luchando? Es triste, pero es la realidad.

Y no sé si hubiese sido mejor que lo dijera el domingo y así no hubiese escrito esto...

...al menos no sentiría tanta decepción.

PD: No sé si "decepción" sea la definición correcta a lo que siento... simplemente estoy harta.

octubre 09, 2012

Capítulo 1: Tolerancia

Lo intento.

Con todas las fuerzas que me permite el guayabo electoral intento mentalizarme que debo aceptar al otro, que también es venezolano, que debo respetarlo aunque no comparta su pensamiento, que es hora de dejar las diferencias a un lado y buscar esos puentes que nos unen, que luchar por el país no significa solamente salir a votar y escribir en twitter.

La mejor frase que me define hoy es "cruzo el río en una noche sin luna", cursi pero real, nada me da más miedo que el agua en la oscuridad y para mi una persona que "apoya los ideales" de Hugo Chávez es eso, incertidumbre porque no sabes qué te depara, no sabes si confiar o tener miedo, no sabes si te ayudará o te hundirá.

Hablo desde la experiencia, las personas que conozco se "refugian" en palabras [en su mayoría insultos] enunciadas por su máximo líder para referirse o defenderse de la oposición; parece que no recordaran nuestro nombre, que no nos reconocieran desde nuestra individualidad sino como un colectivo enemigo, cosa que eso también hemos hecho -y seguimos haciendo- de este lado y que estoy trabajando para erradicar en mi.

He leído muchos artículos relacionados a la unidad, a la reconciliación, a dejar de vernos como "aquel chavista" o "aquel escuálido" y buscar esos puntos comunes que nos hacen parte de un mismo pueblo que, a pesar de sus diferencias de pensamiento, puede convivir: lo decía en el post anterior, somos venezolanos y tenemos las mismas alegrías [la Vinotinto, por ejemplo] y los mismos problemas.

Justo cuando me planteo iniciar ese cambio, ese diálogo, esa reconciliación de la que tanto he leído, me encuentro con la cara de ese, mi hermano, mi compatriota, también venezolano, con una risa burlista, de satisfacción por mi "sufrimiento", esa sonrisa de "somos más que ustedes", de enemistad y odio que se ha propagado a la población desde el máximo puesto político y se ha sembrado en todos, especialmente en ellos.

Ese odio es el que hoy nos impide vernos a la cara, hablar de asuntos -buenos o malos del país con alguien que no tiene nuestra preferencia política, nos impide vivir en comunidad... es lo que nos ha hecho discutir hasta con "los nuestros" -refiriéndome específicamente a la oposición- luego de los resultados electorales, porque unos creen que hubo fraude, otros se resignaron, otros más cansados tiraron la toalla y muchas otras reacciones que quizás no conozco.

Eso es básicamente es lo primero que reconozco en ellos: a pesar de cualquier cosa que podamos decir y de las múltiples desventajas que podamos ver, ellos son un solo bloque; lo queramos aceptar o no, han sabido permanecer dentro de un mismo camino, por decirlo de alguna manera, obteniendo los resultados que esperan y es lo que nos ha faltado a nosotros: unidad, consenso, un objetivo claro y preciso más allá de única y exclusivamente sacar a Chávez, porque sí, es un objetivo, pero ¿después qué? Creo que hoy tenemos más claro qué viene después de eso y tiene nombre y apellido.

Mi solución personal es continuar, más allá de que quedó un líder opositor, tenemos que trabajar desde nosotros, iniciar el cambio en nuestra manera de pensar y de actuar ante las situaciones que se nos hacen difíciles o insoportables; sé que cuesta, en uno o dos meses no lo vamos a lograr, pero hay que empezar, humildemente, como lo hemos hecho muchos: reflexionando y pensando objetivamente, inteligentemente, actuando y haciendo actuar al otro desde nuestro ejemplo y no desde nuestro pensamiento, porque sé de muchos -y me incluyo- que van por la vida pregonando unidad, respeto, aceptación y lo primero que hacen es ofender e ignorar al que piensa diferente.

Es difícil ver y escuchar a un chavista [e insisto, no lo digo peyorativamente] burlándose en tu cara y no mandarlo a comer mierda, porque es lo que provoca y creo que al principio es lo que haré porque uno no cambia de un día para otro, los procesos son eso: una continuidad de sucesos en los que vas reflexionando y cambiando tu manera de pensar y por consiguiente de actuar, no es una inmediatez, no es un suiche que prende y/o apaga una conducta.

Poco a poco aprenderé, y es lo que me gustaría que todos aprendiéramos: a educarlos, a enseñarles con el ejemplo, a hablarles aunque me griten, a decirles por sus nombres aunque me digan "majunche", "boliburgués", "pitiyanqui", aunque esa persona no me reconozca como su igual, trataré con todas mis fuerzas de reconocerlo como persona y como venezolano más allá de su pensamiento resentido e infundado por su fanatismo hacia una persona, porque para mi eso no es ideología.

PD: Uno de los tantos nudos que tengo en la garganta, sé que vendrán más. Extenso pero necesario.

octubre 05, 2012

Reflexión.[ando]

Ayer, en el trayecto de vuelta a casa luego del trabajo, me di a la tarea de observar a cada una de esas personas -bastantes, debo decir- que paseaban por las calles vestidas de rojo de pies a cabeza, con banderas rojas, gorras rojas, zarcillos, pulseras, todo era rojo... me di a la tarea de ponerme en el lugar de ellos, hice el ejercicio que tantas veces nos dijeron en la universidad que hiciéramos "obsérvate desde afuera".

Lo que hice fue buscar semejanzas más allá de las diferencias, ¿por qué tanto odio? Los dos vivimos de cola en cola, de retraso en retraso, de escasez en escasez... los dos salimos a la calle con miedo de no volver, los dos escondemos el celular o el dinero "por si acaso", los dos sentimos que el otro es el que está equivocado...

Lo que hice fue pensar lo que quizás el otro piensa de mi, y no se me ocurrió nada más allá de lo que yo pienso de ellos... "uniformados, creyendo en un proyecto de país en el que yo no estoy incluida, que yo no comparto, idolatrando a un ser humano que no es Dios y ellos lo ven como el salvador del mundo, queriendo seguir en lo mismo..." creo que eso nos define a todos... la diferencia es el concepto que tenemos de cada una de esas frases.

Pocos piensan y toman en cuenta que el otro seguirá siendo su vecino, su hermano, su primo, su hijo, su tío, independientemente la revolución, de la cuarta, la quinta, la sexta... pocos reflexionan acerca de ello, la mayoría está radicalizado porque eso es lo que hemos escuchado y lo que hemos visto "si no estás conmigo, estás contra mi" o "hay que salir de esto como sea" y no lo entiendo... no lo entiendo porque a mi no me enseñaron a ser extremista ni radical, me enseñaron que aquello de lo que diferimos debe tener algo positivo porque, de lo contrario, no existiría y debe tener algo negativo porque, de lo contrario, no existiríamos nosotros.

Entonces, decidí escribirles esto:

Venezolano, tú que piensas diferente a mi, claro que estoy contigo, compartimos nacionalidad, problemas, espacios, idiosincrasia, cultura, pasado... por supuesto que estoy contigo. No creas que estoy contra ti y quiero aclararlo: estoy contra el odio, el rencor, el resentimiento que han querido sembrar en tu corazón y en tu mente, estoy contra la coerción que se pregona en cada esquina donde se escucha la voz de ese al que tú sigues... estoy contra la división de nuestro país.

Yo sé que tú, igual que yo, estás cansado de intentar odiarme, estás cansado del trabajo que da estar tan en contra de tu hermano, de tu compatriota, de un venezolano igual que tú, solo porque no piensa como tu lo haces... ambos estamos cansados de no permitir que el otro termine de expresar su opinión, interrumpiendo con insultos o con indiferencia... ambos queremos un mejor país, independientemente de que confiemos en diferentes personas para ello.

Yo sé que tú al igual que yo, votarás por mi y por ti mismo, aunque admitas públicamente que lo harás "por la patria"... porque sabes, en el fondo, que la patria no es un hombre ni la hace un hombre, la patria somos todos y la construimos entre todos, Venezuela no necesita a este o aquel presidente, nos necesita a ti y a mi, juntos, unidos luchando por ella.

Yo sé que tú, como yo, ama a este país de cabo a rabo y confío en que tu decisión sea pensando en el bienestar de los tuyos, de los míos y de todos... porque mi decisión la tomé pensando en ti, en los tuyos, en los míos, en el país y en una mejor Venezuela.

Quizás estoy siendo muy ingenua, muy optimista, quizás quienes lean esto sean solo aquellos que creen en lo que yo creo, porque tenemos esa desventaja: nos gusta vivir en una burbuja, rodeados de gente que piense como nosotros, hemos dejado que la intolerancia nos llene y la hemos alimentado codeándonos con gente que tiene opiniones muy parecidas a las nuestras... 

Sin embargo quiero decirte, de corazón y sin que me quede nada por dentro, sin arrepentirme, sin cambiar de opinión en un futuro, quiero decirte que 
Yo votaré pensando en ti 
aunque quizás tú no votes pensando en mi.

junio 13, 2012

Ignorancia divina

Hoy es el día de San Antonio... #AhOk

De repente ando leyendo a mucha gente que si es el Santo de las solteronas, que si pídanle un novio y cosas así... y no entendía, saben, hay cosas "de importancia" que ocupan la memoria 256kb de mi cerebro y no son precisamente a qué Santo pedir qué cosa... para rematar, me escribe @mafebava preguntándome "¿ya le pediste el novio a San Antonio? LOL" ... y yo como que "a ver, culturízame..."

Resulta que sí, San Antonio es el santo de las causas perdidas... [acabo de googlear esta frase que dijo San Buenaventura en referencia a ello: "Acude con confianza a Antonio, que hace milagros, y él te conseguirá lo que buscas"] y vamos, tiene sentido, porque si son "causas perdidas", ¿qué más que solo esperanzas puede tener uno? Btw, me desayuno que existe un Santo llamado "Buenaventura", pero ese no es el punto.

En general, me parece una pérdida de tiempo andar pensando en los Santos como una herramienta, cuando tenemos a Dios y ya... porque, en mi vago conocimiento del tema, sé que la Iglesia, la Biblia y cualquier otra instancia católica a la cual acudimos ante cualquier duda, nos dicen que podemos hablar con Dios siempre que queramos. Siendo así, ¿para qué ocupar memoria RAM con informaciones como esta: "San Antonio: se utiliza para pedirle cosas que, por más que luches, no vas a conseguir; un novio por ejemplo"? #OKNOT

Claro que los Santos son herramientas de Dios para que lo ayuden, algo comprensible porque con la sobrepoblación del mundo [seguramente culpa del diablo que nos tienta y nos incita a tener sexo desenfrenado sin protección] debe ser muy complicado escuchar -y cumplir- las peticiones de cualquier tipo que la gente anda solicitando... y supongo, entonces, que la cantidad de peticiones es directamente proporcional a la cantidad de Santos existentes... ahora, vetúasabé quién es quién y a quién pedirle qué... así no se puede vivir, definitivamente.

Solicito, entonces, ante mi ignorancia religiosa, una lista extendida y detallada de cada Santo y lo que resuelve porque, si bien es cierto que "Dios no ayuda si no nos ayudamos nosotros mismos", también lo es el hecho de que "el que no sabe es como el que no ve".


...me avisan en qué Iglesia debo recoger mi base de datos.

mayo 30, 2012

Empujón a la realidad

Pensé que podía refugiarme en mi antiparabolismo. Con todas las fuerzas de mi alma creí que podía hacerlo, que qué bolas que a la gente le pasen esas vainas, que no es tanto lo material sino el susto... qué bolas que tengamos que dar gracias porque el ladrón nos perdonó la vida... qué bolas, pero en mis adentros pensaba "qué alivio que a mi no me pasen esas cosas"... actitud individualista, sí, no, no lo sé, pero es lo que nos tiene así: egoístas, sobreviviendo por uno mismo, apático ante lo que vive el otro, algo que no debe pasar, pero estando en situaciones así, ¿se puede confiar en otro? ¿Se meterían a ayudar a alguien que está siendo víctima de algún crimen? ¿Arriesgarían su vida por un desconocido? No... esa es la triste realidad.

Aclaro: no me nos robaron, gracias a Dios, pero el susto fue más grande... era un niño, no tenía armas... un niño de la calle... ni siquiera entraré en detalles porque todos sabemos lo que pasa y cómo pasa, lamentablemente... pero más allá de la inseguridad -que nos toca a todos- no sé cómo me controlé ante el caretablismo de los agentes policiales que "nos ayudaron". 

Es realmente lamentable la actuación de esta gente que se excusa en su "experiencia de años en situaciones similares" para no actuar como deberían hacerlo, para no cumplir con su trabajo, para decirnos que no podían hacer nada porque "solo fue un intento de robo...", que si no existía denuncia no tenían bases para llamar al Consejo de Protección, que para qué íbamos a perder el tiempo en trámites si ese niño mañana o pasado se escaparía del refugio al que fuese asignado.

Entonces, ¿jamás hacemos las cosas bien? Dejamos que todo siga tan mal como está, dejamos que el sistema siga siendo una mierda y nos resignamos a vivir con el miedo a cuestas, con la zozobra de no saber si llegaremos vivos a nuestro destino... nos resignamos a que el otro tiene que robar para sobrevivir... nos resignamos a no poner resistencia porque es más valiosa nuestra vida... nos resignamos a que lo material se recupera, porque no importa todo el tiempo que invertimos ahorrando para darnos un gusto, siempre vendrá uno "con menos suerte" a quitárnoslo porque él tiene el arma... el poder... no, no lo acepto.

Sé que no lo resolveremos en un año, ni en dos, pero en algún momento tendremos que empezar, en algún momento tenemos que decir basta y dejar de desahogarnos en redes sociales y blogs, en algún momento tenemos que salir de esto, la pregunta es ¿por dónde se empieza? Mejor dicho, ¿quién debe empezar a cambiar esto? Justamente ayer revisaba páginas de Fundaciones que ayudan a los niños sin hogar, a los niños de la calle, niños en situación de riesgo... qué irónico... mi carrera no sirve para nada porque no puedes ayudar a alguien que no quiere esa ayuda... 

No puedes mejorar la calidad de vida de alguien que "está bien como está" porque la costumbre y la naturalización de la situación en la que viven es más fuerte y no les permite ver qué hay luego de nuestra ayuda... que se puede vivir más allá del rancho con goteras en una zona de alto riesgo, que hay algo mejor que la calle, la indigencia y el robo para llegar a viejo... porque lamentablemente esos niños de la calle no llegan ni a la adultez... porque no pueden imaginarse viviendo bajo las normas de un sistema, por eso prefieren la calle... porque la educación está en decadencia y seguirá empeorando si no hacemos algo...

Bah... de nada va a servir esto, no sé qué le pasó al país donde nací... no sé qué le pasó a la Venezuela que crecí amando, la que me quitaba el aliento, por la que quería luchar... por la que QUIERO luchar... esas ganas de sacar este país adelante se desvanecen con cada bala disparada, con cada grito de auxilio, con cada decepción de la gente, con cada partida de un venezolano a "un lugar mejor"... de nada va a servir este post... 

Prometo que mañana seguiré luchando por este país, no sé cómo, pero lo haré... por hoy dejaré que me invada la indignación, la decepción y la resignación de no poder hacer nada más que desahogarme.

marzo 12, 2012

Fechas patrias: Día de la Bandera

Les cuento que hoy es era el día de la bandera... la de siete estrellas, la de los escuálidos radicales, pitiyanquis, boliburgueses, capitalistas, imperialistas... istas ...istas ...istas ...y majunches. Si les soy sincera, no sé cuándo es el día de la bandera actual y, siendo más sincera aún, no me interesa.

Hoy es el día de MI BANDERA, la Bandera de Venezuela, no la Bolivariana, sino la Venezuela que nuestros padres y abuelos soñaban con mejorar, por la que no hicimos hicieron nada y a la que ahora lloramos, porque "todo pasado fue mejor" y porque "éramos felices y no lo sabíamos"... y no sé si es cierto porque no me acuerdo, en realidad, porque tengo toda mi vida -al menos toda la que recuerdo- viviendo el mismo gobierno... 

No estoy desconociendo la bandera actual, simplemente expreso el más común sentido de pertenencia: desde que tengo uso de razón he sabido que hoy es el día de la bandera... esa que hacía con papel lustrillo en el colegio, esa que se imponía en los actos escolares como cierre triunfal después de escuchar la historia de las banderas, desde aquella que por primera vez fue izada por Francisco de Miranda en La Vela de Coro hasta la que se iza hoy en día en todos lados, esa que me enseñaron a amar... pero vamos, que no vengo a hablar de historia, supongo que ustedes saben más que yo, o eso espero.

Hoy es el día de la bandera, la de "la cuarta", la que "no volverá", la que crecí amando, la que me tapó la cara y me salvó de ahogarme en gas lacrimógeno, la que me secó el sudor después de correr para salvar mi vida cuando reprimían nuestras marchas, la que reposa en mi cuarto sin esperanzas de volver a ver la luz del día... hoy es el día de "esa" bandera que tanto honramos y que ahora no sirve para nada es ilegal.

Y no es porque sea "rebelde" o María Alejandra López y quiera desconocer todo lo que hace este gobierno aunque provoca porque, obviamente, debe existir una razón "de peso" para cambiar una fecha patria... pero, ¿qué necesidad hay? Porque no es sólo ésta... es el día de la raza resistencia indígena, el día de no sé que verga que se celebra el 2 de febrero (¿o el 4 de febrero?) y cambiarle la dirección al la cabeza del caballo del escudo por capricho porque "ver al pasado es no avanzar" -o algo así- y la lista sigue...

Qué tristeza que me de más orgullo ver una bandera de siete estrellas... qué tristeza buscar entre las miles de banderas aquella que "le falte una estrella" porque es la que "nos representa"... qué triste... pero es culpa del gobierno de turno y no me apena decirlo... porque nunca antes un gobierno que haya cambiado la bandera ha despreciado a la bandera "anterior" tanto como éste... nunca había habido tanto odio hacia el pasado... y podría seguir, pero no vale la pena.

Pero vamos, que igual no es tan relevante y no tiene sentido "celebrar" el día de la bandera "vieja"... es hora de superarlo, aunque mi molestia no es sólo el cambio de día, más bien es una excusa para expresar y desahogar mi rabia e indignación ante los actos y acciones inconstitucionales de esta gente... vamos, lo superaré en cuestión de horas, así que relajados.

Aunque bueno, seguramente saldremos cual rebelde de escritorio a protestar por Twitter con el hashtag a.k.a. HT #Nuestra7Estrellas o #NuestraBandera o algo así ...y de paso seremos noticia porque ahora, para algunos "periodistas", igual que para nosotros los "protestantes de computadora" -por no incluir a los que "protestan" desde la comodidad de sus aposentos- toda protesta tuitera es arrechísima y digna de ser cubierta. #NOT

PD: Debo dejar de preocuparme por las cosas que hagan los demás, a fin de cuentas, yo tampoco hago nada... o eso parece.
PD2: Demasiados tachones... qué triste autocensurarse, pero bueno...

febrero 08, 2012

Cartas de amor


Me he negado rotundamente a participar en cualquier tipo de concurso que exista a nivel mundial… nunca gano, es verídico, entonces pienso “no invertiré mi tiempo en algo que no voy a ganar” y simplemente no lo hago.
Han habido excepciones:
-Me gané un centro de mesa: ¿no se supone que eso lo regalan? Además, tenía OCHO AÑOS.
-Me gané unas velas en un babyshower: bitch… REALLY? ¿VELAS EN UN BABYSHOWER? Ni siquiera un tetero, una compota… o un pañal.
-Me gané unas entradas para el monólogo de Laureano Márquez… fue el único premio que realmente me gustó, aunque mis papás se adueñaron de las entradas y tuve que pagar la mía [con plata de mi papá, obvio].
En fin, al punto:
Cartas de amor es un concurso de cartas de amor [GUAO!] que El Nacional y Mont Blanc realizan desde no sé cuál año y no sé en cuáles categorías… se nota que sigo qué jode el bendito concurso. Recordé que existía porque leí un post de Toto donde relata su experiencia dentro de un concurso de fotografía, pero por obvias razones no puedo inscribirme en el concurso: ya cerraron.
Las inscripciones para Cartas de amor están abiertas durante todo Febrero: no me he inscrito porque no puedo inscribirme sin tener una carta y obviamente no tengo una carta; aún no decido formalmente que me inscribiré, sólo tengo la idea rondándome en la cabeza porque sería muy interesante escribir una carta de amor… amor a cualquier cosa, pero amor al fin.
Hace tiempo no lo hago: escribo mucha graminácea [léase paja] pero nada tan serio como para ser considerado de relevancia, entonces sería fino expresar mi amor a algo / alguien, a ver si descubro si amo realmente algo / a alguien. Además, imagínense a Karla Suzet -en conjunto con Abbie, obviamente- escribiendo nuevamente una carta de amor… ¿de qué color la raya en el cielo?
La otra cara de la moneda
He leído que ese concurso no es muy creíble… no tengo seguridad de ello, nunca me he tomado la molestia de hacerle seguimiento al proceso, pero hay blogueros que sí: no tengo los post precisos, pero los he leído. Además, estemos claros en algo: para proponerse escribir una carta no es necesario inscribirse en un concurso…
El dilema está en que, si no lo hago, no sentiré la necesidad de escribir la carta y seguiré en las mismas; si lo hago, sentiré la presión de que es un concurso y debo dar lo mejor de mi -y es mentira que lo mejor de uno sale bajo presión- pero al menos escribiré la carta… no es una decisión de vida o muerte, pero es la decisión del cambio [como votar pues].
En realidad, antes de ponerme necia y fastidiosa con eso, lo que haré será redactar mi carta antes de las vacaciones carnavalescas… después decido si la pongo a participar o no,
…quizás escriba más de una.
PD: Si no concurso, prometo publicarla aquí.

diciembre 16, 2010

La gente me cree loca

Sí, me creen loca porque sonrío por la calle.

Es que no entiendo por qué tengo que ser loca por hablar sola, o por cantar mientras camino por la avenida. No sé qué tiene de malo sonreírle a los demás, tocar una batería imaginaria o voltearle los ojos a un desconocido. Definitivamente, ¿por qué tengo que ser loca?

¿Será que los locos son ellos? Siempre con sus caras largas, sus miedos estúpidos de parecer amables, sus pensamientos banales, sus sonrisas fingidas o ausentes, sus actitudes uniformadas.. ¡Qué aburridos! ¿Será que me enviaron al mundo equivocado? No lo entiendo...

Al caminar por la calle escucho música porque el montón de gente que me pasa por un lado ni voltea para desear buenos días, o para dirigir una mirada amable... Todos se preocupan por el qué dirán, pero ellos no dicen nada de sí mismos... Y yo, que digo que soy odiosa, antipática, sarcástica, amargada, entonces la gente se ríe y me dice "¡tú lo que estás es loca!".

Pero, ¿y yo qué hice? ¿No se supone que la gente "loca" está encerrada entre 4 paredes en un hospital psiquiátrico? Locos son ellos, que actúan todos igual, vistiéndose igual, quejándose de lo mismo sin actuar diferente para cambiarlo, asistiendo a lugares donde no quieren estar por "cumplir con fulano", diciendo lo que los todos quieren escuchar... Y terminan siendo robots sociales, hablando de lo que se supone que una persona de tal o cual edad debe hablar, haciendo lo que una persona de cual o tal edad debe hacer, buscando las mismas opciones de vida que el resto de su grupo social...

Locos son ellos, que se unen a otros sin amor, que viven con gente que odian por temor al "qué dirán", por mantener un status en la sociedad, que hacen cosas para complacer a otros, que comen a la hora de la comida y no porque tienen hambre, que beben con "amigos" los miércoles por la noche, y los jueves en la mañana todos hablan paja de todos, que visten de forma incómoda para ""verse bien", que compran tal o cual marca de ropa/zapatos porque eso les da más "caché"...

Es que, mi definición de "loco" es muy diferente, no entiendo sus acciones extrañas, hacen cosas que no les gusta, se gastan mucho dinero en artículos innecesarios para ser aceptados por "sus amigos", frecuentan lugares aburridos para ser reconocidos y tienen a fulan@ o mengan@ como novi@ porque es a quien necesitan a su lado, por aquello del físico, pero no l@ quieren...

¿Y yo soy loca por cantar bajo la lluvia? No me jodan...

Firmado y sellado.

Me siguen los buenos