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febrero 20, 2013

Yo soy yo

O quizás no.

Yo creo ser yo, pero no siempre lo que yo creo es lo que es. El deber ser es que yo sea yo, pero como también soy Abbie, entonces no soy del todo yo. Yo digo ser yo, pero a veces no creo serlo, cuando vivo cosas que nunca he vivido me siento otra, una nueva yo, porque estoy a la expectativa de lo que sucederá. Me creo otra contigo. Me gusta eso.* Otras veces me creo demasiado yo, cuando vivo lo de siempre, cuando las experiencias se repiten como un deja vú soy muy yo. No es tan interesante porque sé cómo sigue, cómo termina. No es ni bueno ni malo, simplemente es mi zona de confort, de la que debo salir obligatoriamente. Mi mejor amigo me empuja a ello; mi subconsciente se niega a experimentar cosas nuevas.

Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo correcto. Sentir lo "correcto" es subjetivo. Demasiado subjetivo, tanto que ni siquiera debí decirlo. Más bien cabría decir "no siempre siento lo que los demás se merecen que sienta". Ese es otro tema. Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo que quiero. A veces no me siento yo. A veces me siento una mejor. Casi siempre me siento una mejor. Soy feliz cuando me siento una mejor. A veces también soy feliz contigo. Me gusta eso.* Otras veces me siento una peor yo, esas son las veces no felices pero divertidas. La diversión es un espejismo de la felicidad. También sirve aunque no todo el tiempo. La diversión cansa, para la felicidad siempre tenemos energía. También hay veces que me siento yo. Son pocas veces pero las mejores. Cuando me siento yo, soy una mejor yo y eso es mejor que sentirse una mejor yo cuando no me siento yo.

Yo soy yo. Me gusta ser yo. Si no fuese así, ¿qué sería de mi?
PD: Aún no defino quién soy. Sé quién no soy.  Sé qué no soy. Por ahora, eso me basta.

*Cifrado.

enero 23, 2013

Cuando no sé qué pensar

...o más bien cuando no sé si lo que pienso está bien o está mal, pero es mi opinión y las opiniones no son ni buenas ni malas, solo son aceptadas o rechazadas.

Ayer fui, como todos los martes y jueves, a mi clase de bailoterapia "gratis" en Parque del Este; las clases empiezan a las 7 porque a las 6 dan king boxing [o algo así, igual no me gusta], pero yo llego antes para "calentar" el cuerpo... quizás por eso me pasan las cosas. Cuando termina la clase, dan un espacio de 10 a 15 minutos de descanso.

En el tiempo de descanso, un señor (no sé si es instructor o es el que pone la música o el líder de los líderes, no lo sé y no me interesa mucho después de ayer) agarró el micrófono y pidió que levantáramos la mano quienes compramos el periódico al menos una vez al año. Yo levanté la mano igual que muchas otras personas; el señor dijo que la reflexión a esto la daría el domingo. Pensé "olvídalo, no vendré el domingo solo para saber".

Pero luego preguntó si queríamos que dijera la reflexión en ese momento; dijo más o menos lo siguiente: "la vida en general tiene dos espacios: el positivo y el negativo, ¿cuál predomina? El que más alimentemos nosotros mismos. Todos venimos a este lugar martes, jueves y domingos para liberarnos de la vida en la calle, de los problemas familiares, del estrés del trabajo... venimos a alimentar el lado positivo de la vida, ¿verdad? ¿Qué tiene que ver esto con mi pregunta? Que no entiendo por qué ustedes, los que compran el periódico, alimentan el lado negativo de sus vidas, hacen millonarios a los dueños de medios que les lavan el cerebro, compran periódicos amarillistas que les causa estrés a cinco bolívares fuertes y son incapaces de dar aunque sea dos bolívares en estas clases que los benefician tanto..." y por ahí siguió.

Tiene la razón... a medias. Es válido su planteamiento, lo que no comparto es la forma como lo planteó, el recurso que utilizó para comparar una cosa y otra... hay millones de aspectos negativos en la vida como para usar un medio de información para ello. No voy a decir que pudo usar esto o aquello, pero pudo hacerlo. No estoy de acuerdo en que "los cinco bolívares con los que piensas comprar el periódico puedes dárnoslo a nosotros", porque ese es el resumen que me quedó de todo lo que dijo.

Me sonó a mala política... y me decepcioné un poco, sobre todo porque algunos hasta aplaudieron su planteamiento, y no los culpo porque el hombre tiene razón, pero no me gustó la manera como lo dijo y quería desahogarme un poco. 

Falta de conciencia. Ese es el problema de este país. Falta de ciudadanía. Falta de solidaridad. Falta de ganas de trabajar por este país que se contagian más rápido que una gripe. Falta de cultura. Falta de nosotros mismos que nos cansamos de luchar solos y nos unimos a esos otros que no les importa nada... si a ellos no les importa, ¿por qué yo tengo que seguir luchando? Es triste, pero es la realidad.

Y no sé si hubiese sido mejor que lo dijera el domingo y así no hubiese escrito esto...

...al menos no sentiría tanta decepción.

PD: No sé si "decepción" sea la definición correcta a lo que siento... simplemente estoy harta.

octubre 09, 2012

Capítulo 1: Tolerancia

Lo intento.

Con todas las fuerzas que me permite el guayabo electoral intento mentalizarme que debo aceptar al otro, que también es venezolano, que debo respetarlo aunque no comparta su pensamiento, que es hora de dejar las diferencias a un lado y buscar esos puentes que nos unen, que luchar por el país no significa solamente salir a votar y escribir en twitter.

La mejor frase que me define hoy es "cruzo el río en una noche sin luna", cursi pero real, nada me da más miedo que el agua en la oscuridad y para mi una persona que "apoya los ideales" de Hugo Chávez es eso, incertidumbre porque no sabes qué te depara, no sabes si confiar o tener miedo, no sabes si te ayudará o te hundirá.

Hablo desde la experiencia, las personas que conozco se "refugian" en palabras [en su mayoría insultos] enunciadas por su máximo líder para referirse o defenderse de la oposición; parece que no recordaran nuestro nombre, que no nos reconocieran desde nuestra individualidad sino como un colectivo enemigo, cosa que eso también hemos hecho -y seguimos haciendo- de este lado y que estoy trabajando para erradicar en mi.

He leído muchos artículos relacionados a la unidad, a la reconciliación, a dejar de vernos como "aquel chavista" o "aquel escuálido" y buscar esos puntos comunes que nos hacen parte de un mismo pueblo que, a pesar de sus diferencias de pensamiento, puede convivir: lo decía en el post anterior, somos venezolanos y tenemos las mismas alegrías [la Vinotinto, por ejemplo] y los mismos problemas.

Justo cuando me planteo iniciar ese cambio, ese diálogo, esa reconciliación de la que tanto he leído, me encuentro con la cara de ese, mi hermano, mi compatriota, también venezolano, con una risa burlista, de satisfacción por mi "sufrimiento", esa sonrisa de "somos más que ustedes", de enemistad y odio que se ha propagado a la población desde el máximo puesto político y se ha sembrado en todos, especialmente en ellos.

Ese odio es el que hoy nos impide vernos a la cara, hablar de asuntos -buenos o malos del país con alguien que no tiene nuestra preferencia política, nos impide vivir en comunidad... es lo que nos ha hecho discutir hasta con "los nuestros" -refiriéndome específicamente a la oposición- luego de los resultados electorales, porque unos creen que hubo fraude, otros se resignaron, otros más cansados tiraron la toalla y muchas otras reacciones que quizás no conozco.

Eso es básicamente es lo primero que reconozco en ellos: a pesar de cualquier cosa que podamos decir y de las múltiples desventajas que podamos ver, ellos son un solo bloque; lo queramos aceptar o no, han sabido permanecer dentro de un mismo camino, por decirlo de alguna manera, obteniendo los resultados que esperan y es lo que nos ha faltado a nosotros: unidad, consenso, un objetivo claro y preciso más allá de única y exclusivamente sacar a Chávez, porque sí, es un objetivo, pero ¿después qué? Creo que hoy tenemos más claro qué viene después de eso y tiene nombre y apellido.

Mi solución personal es continuar, más allá de que quedó un líder opositor, tenemos que trabajar desde nosotros, iniciar el cambio en nuestra manera de pensar y de actuar ante las situaciones que se nos hacen difíciles o insoportables; sé que cuesta, en uno o dos meses no lo vamos a lograr, pero hay que empezar, humildemente, como lo hemos hecho muchos: reflexionando y pensando objetivamente, inteligentemente, actuando y haciendo actuar al otro desde nuestro ejemplo y no desde nuestro pensamiento, porque sé de muchos -y me incluyo- que van por la vida pregonando unidad, respeto, aceptación y lo primero que hacen es ofender e ignorar al que piensa diferente.

Es difícil ver y escuchar a un chavista [e insisto, no lo digo peyorativamente] burlándose en tu cara y no mandarlo a comer mierda, porque es lo que provoca y creo que al principio es lo que haré porque uno no cambia de un día para otro, los procesos son eso: una continuidad de sucesos en los que vas reflexionando y cambiando tu manera de pensar y por consiguiente de actuar, no es una inmediatez, no es un suiche que prende y/o apaga una conducta.

Poco a poco aprenderé, y es lo que me gustaría que todos aprendiéramos: a educarlos, a enseñarles con el ejemplo, a hablarles aunque me griten, a decirles por sus nombres aunque me digan "majunche", "boliburgués", "pitiyanqui", aunque esa persona no me reconozca como su igual, trataré con todas mis fuerzas de reconocerlo como persona y como venezolano más allá de su pensamiento resentido e infundado por su fanatismo hacia una persona, porque para mi eso no es ideología.

PD: Uno de los tantos nudos que tengo en la garganta, sé que vendrán más. Extenso pero necesario.

septiembre 24, 2012

Agudizando el oído

Hoy es uno de esos días donde mi oído decide que no va a escuchar la letra de la música que se reproduce, no, hoy es uno de esos días donde prefiere escuchar el fondo musical, los instrumentos, la melodía... no sé si les pasa, pero a veces mi oído es así, prefiere escuchar el trasfondo de las canciones que escuchar lo explícito.

La misma historia es mi corazón: ese necio que busca donde no hay, que escucha lo que no se ha dicho, que siente lo que no se le ha pedido... mi corazón, como mi oído, se agudiza para buscarle la vuelta a su favor a todo lo que dice que siente el objeto de su interés... la diferencia es que mi oído se agudiza a veces y mi corazón nunca deja de agudizarse... eso es malo.

Es malo porque no deja de ilusionarse, no deja de querer, no descansa... no quiere vivir solo y, sin embargo, eso ha estado haciendo por más de cuatro años sin darse cuenta, lo que pasa es que ha estado ocupado ilusionándose con cuanto trapo sucio pasa por su casa... y digo trapo sucio porque, vamos, un corazón que ama a otro no puede estar limpio y puro, ¿o sí? Y te tenemos esa barajita repetida infinidad de veces.

Lo peor de todo es que, por abrirle la puerta a los trapos sucios, no se da cuenta de los trapos limpios que rondan su ventana... pero no siempre el corazón se fija en quien queremos que lo haga, por más que intentemos amordazarlo y usar el cerebro, simplemente este órgano no fue hecho para el amor.

Lo que intento ahora es olvidar lo que siento, dejarlo fluir de otra manera, tratar de que mi corazón deje de buscar el transfondo de lo que le dicen de manera explícita y concentrarme en actividades productivas... ayer mismo caminé TRES HORAS desde mi casa hasta un evento que hubo en Los Palos Grandes, solo para olvidar que quiero más de lo que debo querer... y creo que está funcionando.

Solo intento que mi corazón, como mi oído, se agudice a veces... solo a veces.

agosto 09, 2012

Esos días...

Hoy es uno de esos días... sí, esos días donde sabíamos lo que pasaría, esos días en los que te extraño y también esos días en los que recuerdo por qué te amo te odio, por qué no puedo verte y por qué mi vida es mejor está bien sin ti...

Hoy es uno de esos días en los que tu ausente presencia pesa demasiado, esos días en los que no puedo cargarla en silencio y debo gritar a ver si alguien me ayuda... un grito inútil, en realidad, un grito que se ahoga en otros gritos porque a los demás les pesa su propia cruz...

Hoy es uno de esos días donde recuerdo que no te recuerdo... porque mi memoria no guardó tu rostro, tu sonrisa, tu mirada, nada de ti... esos días donde pienso que fue mejor así porque quizás [y quiero convencerme de ello], quizás duele menos de lo que dolería si tuviera un recuerdo al cual aferrarme...

Hoy es uno de esos días donde no debería recordarte pensarte, ni siquiera escribirte... pero aquí estoy, pensándote y escribiéndote... sé que sabes cómo me siento hoy, sé que lo sabes porque muchas veces te lo dije... esos días donde prometías lo que nunca cumpliste... ni cumplirás.

Hoy es uno de esos días para brindar por lo que pudo ser y no fue, ni será...

...esos días donde no estuviste...

...ni estarás.

junio 20, 2012

Ese miedo que me da...

Soy muy cursi, lo admito. Es innato, algo fuera de mi, no lo puedo evitar... escribo cartas, tengo un diario, doy detallitos que sería digno de fotografiar un 14 de febrero como el regalo más romántico del día... bueno, lo de los detalles es parte del pasado -por ahora-, pero entiendan el punto: soy cursi y romántica y niña fresa y todos los sinónimos que quepan.

Bien, anoche me quedé dormida con un susto de esos que se sienten cuando sabes que algo inevitablemente va a pasar... y la razón fue una palabra estúpida que salió a colación ayer, no como sentimiento sino como pronombre: "amor", que me genera un pánico extraño, un miedo irracional -casi fobia- que no me explico.

Es ilógico y algo tonto lo que siento, pero no lo puedo controlar... me da miedo que de un día para otro una persona cambie radicalmente y pase de tratarme "indiferente" a tratarme lindo... me da miedo la felicidad que eso me causa, me da miedo la nube en la que me estoy montando, me da miedo caerme... me da miedo, MIEDO, MI-E-DO. Punto.

No puedo definir lo que está pasando y eso también me da miedo... y no, no pienso autosabotearme la felicidad como siempre lo hago, pero nunca está de más ser precavida y creo que el miedo es un síntoma de ello, solo que el susto que siento es exagerado y es lo que me inquieta, #ModoDramática 

Y escribo esto y siento miedo... 
...ese miedo que me da el amor.

junio 13, 2012

Ignorancia divina

Hoy es el día de San Antonio... #AhOk

De repente ando leyendo a mucha gente que si es el Santo de las solteronas, que si pídanle un novio y cosas así... y no entendía, saben, hay cosas "de importancia" que ocupan la memoria 256kb de mi cerebro y no son precisamente a qué Santo pedir qué cosa... para rematar, me escribe @mafebava preguntándome "¿ya le pediste el novio a San Antonio? LOL" ... y yo como que "a ver, culturízame..."

Resulta que sí, San Antonio es el santo de las causas perdidas... [acabo de googlear esta frase que dijo San Buenaventura en referencia a ello: "Acude con confianza a Antonio, que hace milagros, y él te conseguirá lo que buscas"] y vamos, tiene sentido, porque si son "causas perdidas", ¿qué más que solo esperanzas puede tener uno? Btw, me desayuno que existe un Santo llamado "Buenaventura", pero ese no es el punto.

En general, me parece una pérdida de tiempo andar pensando en los Santos como una herramienta, cuando tenemos a Dios y ya... porque, en mi vago conocimiento del tema, sé que la Iglesia, la Biblia y cualquier otra instancia católica a la cual acudimos ante cualquier duda, nos dicen que podemos hablar con Dios siempre que queramos. Siendo así, ¿para qué ocupar memoria RAM con informaciones como esta: "San Antonio: se utiliza para pedirle cosas que, por más que luches, no vas a conseguir; un novio por ejemplo"? #OKNOT

Claro que los Santos son herramientas de Dios para que lo ayuden, algo comprensible porque con la sobrepoblación del mundo [seguramente culpa del diablo que nos tienta y nos incita a tener sexo desenfrenado sin protección] debe ser muy complicado escuchar -y cumplir- las peticiones de cualquier tipo que la gente anda solicitando... y supongo, entonces, que la cantidad de peticiones es directamente proporcional a la cantidad de Santos existentes... ahora, vetúasabé quién es quién y a quién pedirle qué... así no se puede vivir, definitivamente.

Solicito, entonces, ante mi ignorancia religiosa, una lista extendida y detallada de cada Santo y lo que resuelve porque, si bien es cierto que "Dios no ayuda si no nos ayudamos nosotros mismos", también lo es el hecho de que "el que no sabe es como el que no ve".


...me avisan en qué Iglesia debo recoger mi base de datos.

mayo 22, 2012

Ya ves...

Hay una línea muy delgada entre el gustar y el ser un idiota, en esa línea deberíamos estar todos, aunque obviamente no cabemos. Ese espacito mínimo define lo que soportas o no, lo que dejas pasar y lo que enfrentas, lo que tienes que admitir que no te gusta, lo que te hace tener conciencia de que, aunque alguien te guste, no puedes sobreponer su vida, su bienestar y sus intereses por encima de los tuyos.

"Aprendí que el gustar no puede colocarse por encima de la razón"

Lamentablemente el ser humano -en su mayoría- no aprende de buena manera: siempre es a los golpes, con las caídas, con las decepciones, con el dolor, con las malas experiencias... afortunadamente aprendemos, por muy "chimba" que sea la experiencia, aprendemos, por muy mal que nos trate la vida, aprendemos, por muy poco que creamos merecernos algo, es cierto que "todo pasa por una razón".

"Ya ves
y yo sigo pensando en ti"
Pablo Milanés

Negarlo sería autoengañarme. Pero hay una gran diferencia en cómo te pensaba antes y cómo te pienso hoy. En parte es mi culpa, lo sé y lo admití, pero el hecho de asumirla y que de todas maneras te juzguen y te traten como a una mala persona, hace que te conviertas en quien no quieres ser con esa persona que te importa, hace que analices la situación, que comprendas que no tienes nada que ganar, que ya perdiste lo único que podías perder y eso te vuelve indiferente... y deja de importarte.

Ya ves...
"c'est la vie".

marzo 14, 2012

Confesiones de un tercero

Esquivaba su mirada porque sabía que ella le leería el pensamiento... no oculta sus sentimientos, pero no los asume, da por sentado que ella sabe lo que siente, que lo entiende y que lo acepta así... en parte tiene razón, pero sabe que no es suficiente... sabe que no es justo...

Hace poco que la conoce, hace mucho que ama a otra y ella lo sabe... no le pregunta, no lo juzga, no sabe por qué y no quiere saber, cree que sabe lo suficiente y que podrá lograr que ese amor se acabe... qué equivocada está... no sabe nada... debería interesarse más, debería hablarle, preguntarle... debería comprender... debería... el deber ser...

Esquivaba su mirada porque ella lo miraba fijamente, como buscando respuestas, como preguntándole sin hablar... él lo sabía y por eso no la miró... por eso estuvo distraído todo el tiempo que estuvieron uno frente al otro... por eso trató de compensarlo con ocurrencias que le roban sonrisas a ella... hablando como suele hablar quien quiere conquistar... pero no es suficiente... no lo es...

Y los planes, los momentos juntos, las llamadas... nada es suficiente cuando sabe que es importante para ella y que no puede corresponderle... "no todavía..." y las sonrisas... y las palabras... paciencia, bella... y ella frente a él, siempre frente a él... buscando que sus ojos le confirmen lo que él ni se imagina que ella tiene en mente... que de una vez por todas su mirada le hable, ya que él no quiere hablar...

...que no insista, que solo serán amigos...
...que tenga paciencia, que la olvidará pronto...
...que lo ayude, que lo quiere superar, que confía en ella...

Y la nube sube con la brisa que sale de su boca... y no la besa porque no quiere ilusionarla... ¿y quién fue el loco que dijo que la ilusión viene en besos? Y las ganas... y las indirectas... las ganas... ella empieza a quererlo y él quiere dejar de querer... ¿y cómo se hace en esos casos? ¿qué se supone que debe hacer ella? ¿Esperar o renunciar? No sabe hasta cuándo lo soportará... "la indiferencia..." la amistad que se transforma en ella y se afianza en él... 

...y ella no quiere pensar...
...y él tampoco...
...¿entonces?

febrero 06, 2012

Titila

Hace un tiempito, no tan largo como para decir "hace meses" ni tan corto para decir "hace días", escribí en mi diario algo que titulé La luz al final del túnel. En ese escrito hablo de algo que deslumbró a Abbie y que, en teoría y eventualmente, podría ser considerado "la luz al final del túnel".

En estos días leí el mencionado escrito, reflexioné y pensé que no podíamos seguir en ese plan de creernos-inventarnos-soñar con un futuro al lado de cualquier nuevón* que apareciera en nuestra vida. No, no todos pueden optar al título de "imbécil de turno, posible amor de mi vida", no todos son futuros imbéciles, debemos tenerlo claro -tremenda reflexión, maduramos que jode-. 

Además, creo que debo dejar de pensarlos como "imbéciles" porque pobrecitos, no todos lo son -aunque lo disimulen muy bien- pero ese no es el punto. El punto es que he vuelto a pensar en el escrito como algo posiblemente cierto y eso no está bien; tampoco está mal, pero no está bien.

Supongo entonces que, haciendo un balance entre "no está mal pero no está bien" podría decir que es una luz que titila... para no ser radical en mi pensamiento, ni inventarme un futuro WTF... es una luz que titila: alumbra de vez en cuando este túnel llamado soledad -quizás no cuando lo necesito, o no cuando creo necesitarlo, pero como dicen "peor es nada"-, me da esperanzas de que es posible vivir,

...me regala un poco de realidad.

No tengo que decir más, 
ya veremos...

*Odio la palabra, pero era la mejor definición.

noviembre 08, 2011

Soy mujer

Aunque a veces lo dudo, lo soy.

Así como esta foto... deben notar:

El picnic: el romanticismo.
El liguero: la lujuria. 
El vestido levantado: la provocación.
Vestido y zapatos blancos; medias negras... sí señor: traje de corderito.
La manzana: el pecado.
La cesta: los secretos.
Las manchas en el vestido: los errores.
La salsa roja en la mano derecha... es un mensaje subliminal, you know!.
El perro caliente: la gula, en todos sus sentidos.
La boca, su mueca y la posición de la mujer: lo dejo a su criterio personal.

Jamás en mi vida había analizado tanto una foto ni me había sentido tan identificada con alguna pero, en medio de mi crisis, descubrí que de verdad lo que tengo que entender está en esa foto: nada es casualidad. Por algo la encontré al buscar mi identidad.

Mis primos y mis amigos -hombres, por supuesto- me hacen pensar como ellos, y no es malo... he aprendido mucho. Pero, NO SOY HOMBRE. Aunque a veces piense como uno, no lo soy. :) #NotaMental 

Entonces, aunque aún no sé lo que debo hacer ni estoy muy clara del por qué de todo esto, sé cuál es el principio y es ese: saber, entender y aceptar que, a pesar de que es muy bueno pensar como pienso y vivir como vivo, necesito amor de ese cursi con el que todas sueñan porque yo también soy mujer.

Me van a decir que no fue una excelente descripción de mi misma? Que no? Ok. :(

mayo 23, 2011

El amor (primera parte)

El amor es un tema de conversación muy ambiguo, o muy complejo mejor dicho. Podemos decir infinidades de cosas, pero finalmente no hay una verdad absoluta y nadie puede decir "el amor es así y se hace así y se siente esto o aquello". No hay recetas para el amor, así de simple. Pero podemos acercarnos a lo que comúnmente vivimos, sentimos y padecemos cuando "estamos enamorados".

Hoy @yormansc escribió en twitter que "todos nacimos para el amor, pero no todos sabemos practicarlo". Aplicándolo específicamente al amor de pareja, respondí "falso". Mis razones: primero, no todos nacimos para el amor, porque si así fuera, no habrían "solteronas" y "solterones" por el mundo; además, ¿qué hay de la gente que sólo siembra sufrimiento y nunca emite ni una muestra de cariño, a menos que sea para "remediar" algo? Podríamos decir que no saben practicarlo, pero es que a veces confundimos amor con obsesión, con lástima, con miedo, con compasión... una persona que maltrata a otra simplemente no la ama, porque para mí el amor no es violencia, así de sencillo. Pero como nadie tiene la verdad absoluta, supongo que para algunos el amor se demuestra con golpes, o con palabras hirientes, rompiendo corazones o simplemente con mentiras... quién sabe, cada cabeza es un mundo.

Segundo, "no todos sabemos practicarlo". Falso. Todos los que nacimos (o nacieron, a fin de cuentas no sé si nací para el amor) saben practicarlo, la cuestión es que no todos lo practicamos de la misma manera... como dije en otro post, a veces no nos sentimos amados porque no nos aman como queremos, pero es que no podemos pretender que nos amen de la misma manera que nosotros amamos, cada quién tiene su manera, por eso es que existen las famosas "decepciones amorosas", porque queremos controlar el amor o la manera de amar del otro y simplemente no se puede.

El amor es libertad. Si usted ama y no se siente amado, igual es feliz, porque el amor verdadero no espera reciprocidades... uno es feliz con la felicidad del otro, estando o no a su lado. Repito, el problema es cuando confundimos amor con ilusión, con atracción o con otra cantidad de sentimientos que tenemos guardados y que no sabemos distinguir... igual que eso de "siempre hay alguien que ama más y ése es el que pierde más". Dije que es cierto, pero realmente no es así, eso va ligado a la manera de amar... hay quien da más y quien recibe más, pero no se ama más o menos, porque el amor no se mide... 

Es mi humilde opinión, y sinceramente debo aceptar que @yormansc tiene razón en muchas cosas de las que dice, pero particularmente ese tweet me inspiró a refutarlo, igual el cariño es el mismo... no quiero ser erudita del amor, en esas artes me quito el sombrero ante muchos otros.

PD: El paréntesis del título es intencional, no será la primera ni la última vez que hable del amor sin aludir a experiencias personales.

Firmado y sellado.

Me siguen los buenos