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marzo 02, 2015

Una vez a la semana...

Te gusta el café hirviendo. Lo sé porque sale mucho humo de tu taza cuando te sientas en la misma mesa de la misma panadería todos los miércoles, y no esperas ni un segundo para llevártelo a la boca, probarlo y sonreír de medio lado mientras parpadeas una vez, lentamente. Creo que es una forma interesante de tortura, dado que una vez realicé tu experimento y pasé toda la semana con el labio superior de color rojo "natural". Dolió, pero por un instante y de cierta manera, me sentí cerca de ti. Tuya, para ser más específica.

No es mi culpa que hayas mudado tu perfección a mi panadería favorita, que te antojes de usar la mesa en la que siempre he planeado sentarme a leer "cuando tenga tiempo", que leas el periódico con las mismas ansias con las que me gustaría leer tus ojos, a la vez que paseas por sus páginas con la paciencia de quien no necesita nada más para vivir... 

Estoy escribiendo tonterías. Me disculpo por espiarte cada miércoles, no es mi intención, pero no he podido evitarlo y vaya que lo he intentado. Mi punto es que quisiera conocerte. Soy demasiado cobarde para acercarme y decírtelo, o para dejarte una nota o cualquier otro mecanismo que la gente común suele utilizar. No soy común, no sé hacer estas cosas. 

A veces me convenzo de que preguntaste por mi en la panadería y Norma te dijo todo lo que sabe, que es poco, pero lo suficiente para que no me pierdas la pista... que vivo dos edificios más arriba, que uso el Metro de lunes a jueves y el autobús los viernes, que los últimos miércoles desde hace tres meses uso vestidos y perfume, que no suelo peinarme y que no salgo sin reloj y que, por cierto, lo uso en la mano derecha aunque no soy zurda, porque no sé quién inventó esa regla de que los diestros tenemos que usar el reloj en la mano izquierda y viceversa.

Norma también sabe que escribo. Uno que otro domingo "cuando he tenido tiempo" me he sentado a escribir en la mesa en la que tú te sientas a leer. Seguro también te dijo eso. Además, no es difícil saber que tengo este blog -creo- y que todavía no he aprendido a no escribir sobre mi vida y también creí que te gustaría leer sobre ti y por eso escribo sobre ti. 

Me gustan tus manos cuando se aferran a la taza del café, cuando la sueltan para recorrer las líneas de las noticias, cuando acarician tus cabellos y cuando se posan en tu rodilla. Me gustan tus ojos cuando me miran, porque he notado que me miras. Me gustan tus corbatas, las coloridas, sobre todo. Me gusta que no uses lentes, porque odio los míos. Me gusta cuando tienes barba y cuando no la tienes. Me gustas. No sé tu nombre, pero tienes cara de tener uno que comienza por A. Me gustas, Andrés, Armando o Alfredo. Me gustas como te llames. Me gustas y como soy mejor escribiendo que hablando, lo escribo con la esperanza de que lo leas. M E G U S T A S. Lo siento. Me gustas. Es todo.

PD: No escapes los miércoles cuando llego. Gracias.

agosto 21, 2014

Perfecto Simple

Creo que lo mejor fue perderte. A ti, a ti y a ti. No digamos "perderte" porque, en honor a la verdad, nadie tiene el título de propiedad de nadie. 

Creo que lo mejor fue dejarte ir. Pude insistir, pude escribirte, llamarte, buscarte porque sabía dónde estabas... pude decir que todo fue un mal entendido, que no te quería lejos de mi, que no sé cuál fue mi error y rogarte me perdonaras, que tuviste muchos errores pero que olvidaría todo... que volvieras, que no te fueras del todo, que no te necesitaba pero te quería... pude escribirte otra carta, otros versos, darte otro abrazo... pude tomarte de la mano otra vez, mirarte a los ojos y resolver tus dudas aunque no tuviera ni mis certezas, solo para aliviarte las pesadillas... pude velar tus sueños, sé que me hubieses dejado hacerlo... pude creer más en ti, darte el beneficio de la duda, salvarte cuando no me lo pediste, mostrarte mi mundo de poesía que no querías conocer, ponerte una vez más el dedo en los labios y los labios en la frente... pude decirte por última vez todo lo que significabas y significarás para mi, lo que aprendí sin que me enseñaras, lo que me enseñaste sin que te lo pidiera, lo que te di sin querer, lo que perdí queriendo... pude seguir hablando bien de ti, que no eras una mentira, que no eras un disfraz, que no me harías daño, que siempre fui yo quien te dejó avanzar, yo "la culpable"...  pude seguir sanando las heridas que no te hice mientras tú hacías heridas que no ibas a sanar... pude decir y hacer lo que me dijeras*...

...pude... 
...pero no quise...
...y menos mal.
*Pude hacer mucho más que todo esto. 
  Agradezco que no me diste tiempo.

octubre 20, 2013

Confesión #2

No tengo religión. 

Algo que ya saben algunos amigos, pero extenderé el cuento.

Y no creo que la necesite, pero por si acaso, estoy leyendo un poco de todo a ver si algo me convence: debo dar gracias a Doña Wikipedia, aunque sé que necesito más fuentes. Además, eso incrementa mi bajo porcentaje de cultura general al respecto.

Básicamente el cuento es así: crecí bajo el catolicismo, como la mayoría de la gente que conozco, me bautizaron, hice la primera comunión, etc., etc., pero desde que tengo uso de razón, mi familia ha "coqueteado" con prácticas que el catolicismo rechaza: santería, espiritismo, etc., lo que hace un tiempo me hizo pensar que nuestras "bases" religiosas podían ser seriamente cuestionadas y obviamente no son bases tan sólidas como pensaba y que, por supuesto, me alejó de ser una persona religiosa (practicante, mejor dicho) porque:

1. No me gusta la santería ni lo de espíritus que "poseen" a las personas.
2. Al menos la mitad de los católicos me parecen hipócritas y esa cifra aumenta si hablamos de las autoridades (curas, monjas, etc.).*
3. No me impusieron ninguna de las anteriores, es decir, en ese aspecto soy libre y decidí ejercer esa libertad. Fin del cuento.

Debo aclarar mis creencias, por supuesto, que aún no tengo completamente claras porque tanto mezclote me ha confundido, aunque sinceramente creo que Dios debe estar doblado de risa con esta licuadora religiosa:

1. Creo en Dios.
2. No creo en Jesús ni en la virgen ni en todo el cuento que escuché en todos los años de estudio en colegios católicos... así como leo un libro y sé que no todo es literal ni todo es absolutamente cierto, bueno, así.
3. Creo que Dios no castiga: puede ser que en este punto esté mezclando creencias, pero usted no puede hacer algo que dañe o perjudique a otro y salir limpio y/o libre de males... el mundo es redondo, las acciones le dan la vuelta. (Karma, que le llaman, ¿no?)
4. Respecto al karma, no creo en el infierno: lo que aquí haga aquí lo paga... aunque no siempre se corresponda la magnitud de los hechos.
5. Creo que todos vivimos con mezclas de creencias y que eso es totalmente válido: muchos países del mundo han separado las leyes humanas de las divinas, donde unas contradicen a otras... y Dios no ha acabado con el mundo por eso.
6. Creo que no es necesario vivir bajo una religión... pero el mundo no cree eso. No sé si en algún lugar del planeta ya estén asesinando ateos o algo, pero puede ser.

Vamos a dejarlo hasta aquí, quizás siga con la lista en otro momento. 
Después de todo esto, creo que nunca podré practicar una religión.
Cierren el confesionario, por hoy.

*En algún momento escribiré mis opiniones al respecto de todo lo que se refiere a mi antigua religión. (¿Se dice así?)

PD: Se aceptan fuentes de información. Todo conocimiento es bienvenido.

septiembre 11, 2013

«No te salves» M.B.

...
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
...
pero si 
pese a todo
no puedes evitarlo
...
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo. 

septiembre 05, 2013

Creo en el amor*

Creo en las miradas brillantes. Creo en los besos bajo la lluvia. Creo en la sonrisa que delata la ilusión. Creo en las caricias sanas... y las no tan sanas. Creo en las cartas de amor. Creo en los detalles como el agua que riega el amor. Creo en el suspiro como instrumento para demostrar felicidad, nostalgia de los buenos tiempos, deseos reprimidos y liberar los besos abandonados a la deriva de los labios. Creo en las despedidas pero sobre todo creo en las bienvenidas. Creo en la luna como el lugar de encuentro de las miradas enamoradas. Creo en los besos de todos los colores y sabores. Creo en las mordidas de labios. Creo en el amor antes, durante y después. Creo en el sexo y creo aún más en el sexo con amor. Creo en las vidas pasadas y en las próximas, donde te he encontrado y donde te voy a encontrar. Creo en esta vida porque tú me haces creer en ella. Creo en el conejo de la luna. Creo en las nubes para vivir, para viajar, para amar y para nunca caer, aunque suele suceder. Creo en las canciones como historias de amor escritas en sinfonía. Creo en los finales felices y en los infelices porque dan pie a las bienvenidas. Creo en las alas que nos regalan las ilusiones. Creo en las voces que te nombran. Creo en las mariposas que habitan en mi estómago, aunque a veces las vomite.

*Ciertas condiciones aplican.

abril 21, 2013

Merienda de locos


Agradezco cada día de mi vida el hecho de tener la mejor familia que se puede escoger: mis amigos, con sus altos y bajos, sus triunfos y fracasos, sus aciertos y desaciertos, sus virtudes y defectos, sus vidas en general. Le doy gracias a Dios por eso, porque creo en Él y sé que los puso en mi camino porque sin ellos no hubiese podido ser lo que soy, hacer lo que hago, pensar como pienso, vivir como vivo, sentir como siento lo que siento.

Los amigos son grandes tesoros y, más allá de querer venderlos porque soy consumista y capitalista, los tengo en una caja fuerte hecha de celos y que abro a los demás si les tengo confianza, si demuestran cariño y jurándoles un par de coñazos si les hacen daño o los alejan de mi. Mis amigos, aunque no lo digo nunca, son lo mejor que tengo, lo único que tengo en este momento, porque mi familia sanguínea siempre la he tenido y siempre la tendré; mis amigos están aquí por decisión propia y porque yo los dejo estar. 

La amistad es como la mesa de té de Alicia en el país de las maravillas: una merienda de locos donde nos invitan a sentarnos y escogemos hacerlo o no; donde cabemos y donde disfrutamos todos, donde reímos, donde lloramos, donde celebramos todos. Mi mesa del té tiene a los mejores invitados que la vida pudo dejarme sentar allí, aunque algunos de ellos no concuerden con otros, todos están en esta mesa por y para mi y no hay palabras ni acciones ni regalos que puedan describir o demostrar el agradecimiento.

Hay días -como hoy- en los que recuerdo que tengo mi merienda de locos y me refugio en ellos, echo mi cuento y, aunque muchos "estén en otra onda" me escuchan y si es de llorar, lloramos sobre las tazas y luego nos tomamos las lágrimas 'cagados' de la risa; si es de reír, reímos hasta babearnos y bueno, no nos tomamos eso, la locura a veces tiene límites.

Amigos locos, cuerdos, serios, payasos, divertidos, amargados, difíciles, fáciles, enamorados, empepados, embobados, leales y fieles todos, mi merienda de locos personal: por aguantarse mis "días como hoy" gracias totales. 

PD: Reclame su cotillón al final de la jornada.
[Ciertas condiciones aplican]

PD2: Agradecimiento especial para Andrés en la merienda de hoy.

febrero 21, 2013

Gracias

Mis despedidas han sido más que mis bienvenidas. Supongo que tengo un problema. También puede ser que los demás tienen un problema conmigo, pero no me gusta echarle la culpa a otros, al menos no en cuestiones de sentimientos, quizás por eso las despedidas son mayoría. Digo adiós y vuelvo a caer... y vuelvo a decir adiós. Masoquismo le llaman a eso. Así como la gente que no se resigna a perder... pero la realidad es que yo nunca he perdido porque nunca he tenido. 

Me enamoré de alguien que no existió nunca. Un invento de alguien más a quien le pareció divertido hacerse pasar por "el hombre perfecto"... y qué loca, ¿cómo voy a ser tan inocente? ¿Cómo pude caer así? ¿Cómo pude ser tan ciega durante más de cuatro años? Eso es lo de menos. Es la primera y espero que sea la última vez que lo escribo.

¿Que por qué lo digo ahora? Porque se lo conté a una persona con quien no quiero tener secretos. Ese era mi secreto y hoy, después de todo, decidí que no quiero que se sienta especial por saberlo. Esa persona ha querido despedirse de mi desde hace días y trató de hacerlo de manera sutil y no lo dejé... por necia, por Abbie. Esa persona hoy se levantó con el pie izquierdo y yo pagué los platos rotos y no fue nada agradable.

Como siempre he escrito, en esta vida hay que agradecerlo todo. Ese alguien que se hizo pasar por otro alguien me enseñó a querer y a quererme, aunque irónicamente él [o ella] no se quería a sí mismo. Lo he agradecido cada día de mi vida, aunque no siempre he puesto en práctica lo que me enseñó.

Doy las gracias porque fue lo que aprendí a hacer después de mi primera decepción: no puedo dañar a nadie porque sé cómo que se siente que te dañen, que te humillen, que te engañen, que se burlen de ti... por eso simplemente digo lo que siento y me alejo, me aparto y fin de la historia. Es lo que he hecho desde que tengo uso de razón.

A ti te doy las gracias por los libros. También por hacer que Abbie sonriera una vez más, por lograr que Karla la dejara vivirte. Te agradezco los momentos vividos que se convierten en recuerdos invaluables porque es lo único que nos quedará al final. Te doy las gracias por todas las veces que me aguantaste, porque soy igual de insoportable que tú. Gracias por las veces que me hiciste creer que podía pasar algo más; como dicen, la esperanza es lo último que se pierde... yo la perdí hoy.

Gracias por la confianza, por las sonrisas que fueron más que las lágrimas, por el cariño, por la amistad... gracias por los te quiero. Gracias por ser el espejismo de aquel que tanto amé: definitivamente él no eres tú y tú nunca serás como él; quizás mi error fue empeñarme en verlo en ti, pero ya no importa. Gracias por haber sido parte de mi vida... no sé si lo seguirás siendo pero hoy quiero agradecértelo.

Gracias por todo y aquí, por favor, incluye lo que se me está olvidando.

enero 09, 2013

¿Culpabilidad por qué?

Quisiera saber qué tipo de ingredientes tiene mi perfume -mis perfumes, son varios los que uso- o si es por causa de mis perfumes el hecho de que algunos fulanos estén pendientes de mi. OJO, con esto no quiero  presumir ni dar a entender que soy quien no soy (una mujer con cuerpo de top model o algo similar), lo que tampoco implica que no me valoro ni estoy segura de mis (¿encantos?) cualidades, virtudes o como lo quieran llamar.

La verdad del caso es que, últimamente, varios personajes han insistido mantenerse presentes en el perímetro 2.0 donde me desenvuelvo... algunos hasta han intentado hacerlo en vivo y directo, ¿qué está pasando? Cualquiera diría que tengo una relación perfecta, porque ese tipo de cosas pasan cuando eres plenamente feliz en una relación, cuando estás tan estable que podrías ser la base de cualquier edificación... y bueno, evidentemente no es mi caso.

Además, tengo un imán para los acosadores (no stalkers como se llaman popularmente en Twitter, porque esos al menos son divertidos), algunos de los fulanos me dan un poco de miedito y por eso los ignoro... y lo digo aquí para que lo sepan, por si me leen y no se han dado cuenta de lo que hago y de lo que hacen.

La culpabilidad viene, en todo esto, cuando trato de decidir si bloquearlos o no, si ser [más] sincera con ellos o no al punto de ser cruel, porque lamentablemente la crueldad es la que nos abre los ojos ante lo que suponemos que hacemos bien creyendo que no dañamos ni incomodamos a nadie. La culpabilidad se materializa cuando me envían regalos y no sé si está bien recibirlos y "fingir demencia" porque sé que estoy alentando sus ilusiones... y  lo sé mejor que nadie porque lo he vivido.

Lamentablemente tengo suficiente experiencia, si no exceso de experiencia en cuestiones de enamoramiento individual* (léase enamorarse solo) como para auspiciar que alguien se enamore de mi sin yo sentir una pizca de amor por él... o ella, equis, esa es otra historia. Me parece que no está bien dejar volar la imaginación de los fulanos que creen que algún día podrán conquistarme... o llevarme a la cama, lo que sea que quieran lograr, y he sido lo suficientemente sincera -creo- con todos ellos, solo que no ha funcionado como he querido, o quizás no he querido que funcione del todo, que es peor.

Ahora, ¿culpabilidad por qué? ¿Acaso los hombres de los que me he enamorado han sentido pena alguna por mi? ¿Le han puesto barreras a mi imaginación loca para que yo no me ilusionara [demasiado]? ¿Han sido sinceros diciéndome, al menos, que sólo querían alguien que les levantara el ego o el miembro viril? NO, ¿verdad? Entonces, creo que llegó el momento de ser plasta de mierda en ese sentido, porque lo he sido en muchos escenarios menos en ese, porque me parecía algo serio... hasta ayer.

No estoy tan loca como para dañar a los que no se lo merecen, con ellos he tenido que ser más sincera y me ha afectado más serlo porque sé lo que se siente, he estado en sus posiciones muchas veces; una vez más lo siento pero no sé cómo enamorarme con otro órgano que no sea el corazón, nunca he aprendido y espero nunca aprender... esa también es otra historia,

...pero estoy lo suficientemente desquiciada como para mandar a los demás a la mierda. 

*Después que lo escribí, pensé en amor individual como amor a uno mismo, pero eso es un poco más cerca del narcisismo así que lo dejé como está.
PD: Feliz año y toda esa cursilería que no tengo ánimos de escribir.

diciembre 13, 2012

Mi esencia

Siempre he sido la persona más romántica del mundo... y mi vida ha sido todo lo contrario. 

Aún así, nunca había perdido esa esencia, esa manera rosada de ver el mundo, de asociar todo lo que vivía a mi refugio, donde todo era cursi, donde lo que me pasaba siempre tenía un lado dramático, un lado novelístico, por así decirlo, donde todo era parte de un cuento que muchas veces intenté escribir.

Bien, sigo siendo dramática, eso es obvio, pero llegó un momento de mi vida -que quizás algún día les explique con detalle- donde me propuse separar ese refugio de mi vida real: ahí fue cuando "nació" Abbie y Karla para protegerla siempre. 

Me daba miedo que la rompieran porque ella es una niña soñadora, de esas que se quedan por siempre en una etapa y aunque sean muy viejitas siempre piensan como adolescentes, no por inmadurez sino por ganas de vivir; ella es una mujer que vale de verdad, que no tiene rencores, es pura, es casi imposible que exista pero existe... y existe en mi... o eso creía.

Yo he oprimido mi propia esencia por miedo a sufrir... y no me había dado cuenta que sufro más en esta posición, porque cuestiono todo, porque me cuestiono a mi misma, me critico, me impido, me deshago, me prohíbo... he manchado mi propia existencia separando lo inseparable, he ido torturando a Abbie, torturándome a mi misma impidiendo que fluya y que se libere, he postergado liberarme yo misma.

Creí que protegía mi mundo, pero era mi mundo lo que salvaba a aquello que intentaba ser para no sufrir... y lo peor es que ahora -como lo dije hace un tiempo- no sé como unir lo que separé, no sé cómo ser Abbie total y completamente, porque lo he intentado y siempre termino en el foso, siempre termino convencida de que es mejor ser como soy hoy, aparentar fortaleza porque un día ya nada me afectará, creerme indestructible porque así podré caerme y levantarme como si nada: ser Karla casi.sin.sentimientos y dejar a Abbie para después, para cuando tenga la certeza de que alguien la merece de verdad, pero se me está yendo la vida y ella quiere vivir... y hoy estoy siendo más ella que yo y sé que seguiremos sufriendo...

...pero no le importa porque se siente viva.
...yo no quiero esto.

octubre 23, 2012

No lo escribo aquí

Hoy no es un buen día para escribir, es un número impar... pero ¿qué? Espero no morirme por eso, ni por el dolor de estómago tan terrible, en fin... 

He pensado últimamente que la relación rara.siperono.amistosa que tengo ahorita ha quedado muy por debajo de las otras -bloguísticamente hablando- porque he tratado de no escribir nada literal de las cosas que he vivido, no así en mi diario, por supuesto, pero sí he escrito una que otra cosa que sería fino publicar si cierto personaje no me stalkeara tanto... aunque creo que ya no lo hace como antes.

Por ejemplo, he escrito poemas... sí, aunque usted no lo crea... pero ni él los ha leído ni tengo intención de regalárselos -o leérselos- porque todo lo que escribo es mío y para mi... por ahora, no sé qué pase luego. He escrito uno que otro párrafo, una que otra carta y así varias cosas que están en mi diario y que no sé si modificarlas para poder publicar o simplemente dejarlo allí.

Lo que me ha estado revoloteando es la duda, el por qué de esa actitud y hoy lo supe: él existe... esa es la principal razón. No porque los demás no existieran, pero ya saben, cosas de la vida, él existe aquí y ahora. Además, algunas de las cosas que he escrito se las he dado a él, así que no tiene mucho sentido publicarlo aquí porque quien me interesa que lo lea ya lo hizo y lo demás [el desahogo intensity] existe en mi diario.

Creo que la razón de más peso -que no necesariamente es la principal- es que me da más miedo ser demasiado yo que el hecho de mostrarle "lo que hago" producto de lo que soy... me he filtrado muchísimo, al punto de ser la otra yo con él y que se confundan muchas cosas y ha sido un poco caótico, pero lo he sabido manejar; me explico: soy el vivo ejemplo de la mujer cursi del siglo XXI -modestia aparte- pero no lo he demostrado tanto como podría hacerlo, básicamente eso. El por qué es un poco más que obvio, y no, no pienso demostrarlo, qué ladilla, no me jodan.

El punto aquí es que las cosas que no publico y que debería publicar están en un lugar "más seguro" y quizás algún día cuando él no exista aquí y ahora o exista de manera diferente, 'optimistamente' hablando -si es que eso llega a ocurrir en algún momento, cosa que mi lado pesimista duda exageradamente-, quizás ese día publique algo... sobre todo un poema que me encantó y que ya tiene nombre... porque para mi lo más difícil de escribir un poema es ponerle un título.

Por ahora les dejo este.

septiembre 24, 2012

Agudizando el oído

Hoy es uno de esos días donde mi oído decide que no va a escuchar la letra de la música que se reproduce, no, hoy es uno de esos días donde prefiere escuchar el fondo musical, los instrumentos, la melodía... no sé si les pasa, pero a veces mi oído es así, prefiere escuchar el trasfondo de las canciones que escuchar lo explícito.

La misma historia es mi corazón: ese necio que busca donde no hay, que escucha lo que no se ha dicho, que siente lo que no se le ha pedido... mi corazón, como mi oído, se agudiza para buscarle la vuelta a su favor a todo lo que dice que siente el objeto de su interés... la diferencia es que mi oído se agudiza a veces y mi corazón nunca deja de agudizarse... eso es malo.

Es malo porque no deja de ilusionarse, no deja de querer, no descansa... no quiere vivir solo y, sin embargo, eso ha estado haciendo por más de cuatro años sin darse cuenta, lo que pasa es que ha estado ocupado ilusionándose con cuanto trapo sucio pasa por su casa... y digo trapo sucio porque, vamos, un corazón que ama a otro no puede estar limpio y puro, ¿o sí? Y te tenemos esa barajita repetida infinidad de veces.

Lo peor de todo es que, por abrirle la puerta a los trapos sucios, no se da cuenta de los trapos limpios que rondan su ventana... pero no siempre el corazón se fija en quien queremos que lo haga, por más que intentemos amordazarlo y usar el cerebro, simplemente este órgano no fue hecho para el amor.

Lo que intento ahora es olvidar lo que siento, dejarlo fluir de otra manera, tratar de que mi corazón deje de buscar el transfondo de lo que le dicen de manera explícita y concentrarme en actividades productivas... ayer mismo caminé TRES HORAS desde mi casa hasta un evento que hubo en Los Palos Grandes, solo para olvidar que quiero más de lo que debo querer... y creo que está funcionando.

Solo intento que mi corazón, como mi oído, se agudice a veces... solo a veces.

septiembre 10, 2012

Vivir vs. escribir

"No se escribe cuando se vive."
Karla Suzet
Eso es lo que me está pasando right now.

Volveré, I promise.
[Tengo muchas cosas que contar]

junio 20, 2012

Ese miedo que me da...

Soy muy cursi, lo admito. Es innato, algo fuera de mi, no lo puedo evitar... escribo cartas, tengo un diario, doy detallitos que sería digno de fotografiar un 14 de febrero como el regalo más romántico del día... bueno, lo de los detalles es parte del pasado -por ahora-, pero entiendan el punto: soy cursi y romántica y niña fresa y todos los sinónimos que quepan.

Bien, anoche me quedé dormida con un susto de esos que se sienten cuando sabes que algo inevitablemente va a pasar... y la razón fue una palabra estúpida que salió a colación ayer, no como sentimiento sino como pronombre: "amor", que me genera un pánico extraño, un miedo irracional -casi fobia- que no me explico.

Es ilógico y algo tonto lo que siento, pero no lo puedo controlar... me da miedo que de un día para otro una persona cambie radicalmente y pase de tratarme "indiferente" a tratarme lindo... me da miedo la felicidad que eso me causa, me da miedo la nube en la que me estoy montando, me da miedo caerme... me da miedo, MIEDO, MI-E-DO. Punto.

No puedo definir lo que está pasando y eso también me da miedo... y no, no pienso autosabotearme la felicidad como siempre lo hago, pero nunca está de más ser precavida y creo que el miedo es un síntoma de ello, solo que el susto que siento es exagerado y es lo que me inquieta, #ModoDramática 

Y escribo esto y siento miedo... 
...ese miedo que me da el amor.

junio 13, 2012

Ignorancia divina

Hoy es el día de San Antonio... #AhOk

De repente ando leyendo a mucha gente que si es el Santo de las solteronas, que si pídanle un novio y cosas así... y no entendía, saben, hay cosas "de importancia" que ocupan la memoria 256kb de mi cerebro y no son precisamente a qué Santo pedir qué cosa... para rematar, me escribe @mafebava preguntándome "¿ya le pediste el novio a San Antonio? LOL" ... y yo como que "a ver, culturízame..."

Resulta que sí, San Antonio es el santo de las causas perdidas... [acabo de googlear esta frase que dijo San Buenaventura en referencia a ello: "Acude con confianza a Antonio, que hace milagros, y él te conseguirá lo que buscas"] y vamos, tiene sentido, porque si son "causas perdidas", ¿qué más que solo esperanzas puede tener uno? Btw, me desayuno que existe un Santo llamado "Buenaventura", pero ese no es el punto.

En general, me parece una pérdida de tiempo andar pensando en los Santos como una herramienta, cuando tenemos a Dios y ya... porque, en mi vago conocimiento del tema, sé que la Iglesia, la Biblia y cualquier otra instancia católica a la cual acudimos ante cualquier duda, nos dicen que podemos hablar con Dios siempre que queramos. Siendo así, ¿para qué ocupar memoria RAM con informaciones como esta: "San Antonio: se utiliza para pedirle cosas que, por más que luches, no vas a conseguir; un novio por ejemplo"? #OKNOT

Claro que los Santos son herramientas de Dios para que lo ayuden, algo comprensible porque con la sobrepoblación del mundo [seguramente culpa del diablo que nos tienta y nos incita a tener sexo desenfrenado sin protección] debe ser muy complicado escuchar -y cumplir- las peticiones de cualquier tipo que la gente anda solicitando... y supongo, entonces, que la cantidad de peticiones es directamente proporcional a la cantidad de Santos existentes... ahora, vetúasabé quién es quién y a quién pedirle qué... así no se puede vivir, definitivamente.

Solicito, entonces, ante mi ignorancia religiosa, una lista extendida y detallada de cada Santo y lo que resuelve porque, si bien es cierto que "Dios no ayuda si no nos ayudamos nosotros mismos", también lo es el hecho de que "el que no sabe es como el que no ve".


...me avisan en qué Iglesia debo recoger mi base de datos.

mayo 28, 2012

Estudiar...

Ya no sé, no sé que hacer... -8- 
[canción inventada rainao por quien suscribe]

¿Se acuerdan que presenté la prueba interna para estudiar Derecho o Estudios Políticos? ¿Sí? Bueno, ya no quiero estudiar eso. [Ruega para no quitarle el cupo a otro] No soy bipolar, soy indecisa. Quiero hacer un postgrado pero ajá, ninguno me gusta. ¿Cómo hago? 

Por otro lado, vuelve mi fiebre por el "piano" -teclado-... quiero estudiar piano... quiero estudiar canto... uhmm... teoría y solfeo, para poder leer partituras y hacer y deshacer con todo lo que se encuentra en internet... estudiar música I love... nunca he estudiado música, ¿cómo puedo amar algo que nunca he hecho? Tengo demasiado oído musical, en el piano -teclado- de mi primo he sacado pedacitos de canciones a oído por ciento [es decir, sin saber tocar ni leer notas ni nada de eso] así que supongo que me iría bien. 

Pero...

No quiero estudiar en cualquier conservatorio majunche pues :( no quiero un postgrado que me sirva a largo plazo, quiero uno que me sirva YA... la cosa es que cualquiera podría servirme ya, igual no me graduaré en 6 meses y ninguno me causa esa sensación de querer -necesitar- estudiarlo... ¿cómo hago? Fuck. 

Cabe destacar que para estudiar un postgrado necesito saber inglés instrumental JAJAJAJA ¿really? :( [Música 1 - Postgrado 0] así que antes de cualquier cosa que tenga que ver con estudios de cuarto nivel tengo que estudiar inglés... qué ladilla, inglés sucks.

Debería existir una aplicación de smartphone para aprender un idioma con solo hacer click... o touch :( una aplicación para decidir, una aplicación para evitar las colas... bueno, en fin, una aplicación para todo.

Nerds del mundo, ¡tienen demasiado trabajo! ¿Qué hacen con su tiempo? ¬¬'

Conclusión: quiero estudiar, pero no sé lo que quiero estudiar. Cualquier cosa menos inglés :( #QueLadilla #QuieroSerBilingüeConUnTouch #ForeverIndecisa

mayo 22, 2012

Ya ves...

Hay una línea muy delgada entre el gustar y el ser un idiota, en esa línea deberíamos estar todos, aunque obviamente no cabemos. Ese espacito mínimo define lo que soportas o no, lo que dejas pasar y lo que enfrentas, lo que tienes que admitir que no te gusta, lo que te hace tener conciencia de que, aunque alguien te guste, no puedes sobreponer su vida, su bienestar y sus intereses por encima de los tuyos.

"Aprendí que el gustar no puede colocarse por encima de la razón"

Lamentablemente el ser humano -en su mayoría- no aprende de buena manera: siempre es a los golpes, con las caídas, con las decepciones, con el dolor, con las malas experiencias... afortunadamente aprendemos, por muy "chimba" que sea la experiencia, aprendemos, por muy mal que nos trate la vida, aprendemos, por muy poco que creamos merecernos algo, es cierto que "todo pasa por una razón".

"Ya ves
y yo sigo pensando en ti"
Pablo Milanés

Negarlo sería autoengañarme. Pero hay una gran diferencia en cómo te pensaba antes y cómo te pienso hoy. En parte es mi culpa, lo sé y lo admití, pero el hecho de asumirla y que de todas maneras te juzguen y te traten como a una mala persona, hace que te conviertas en quien no quieres ser con esa persona que te importa, hace que analices la situación, que comprendas que no tienes nada que ganar, que ya perdiste lo único que podías perder y eso te vuelve indiferente... y deja de importarte.

Ya ves...
"c'est la vie".

mayo 04, 2012

Me hace falta

He intentado analizar todo de una manera objetiva y sin prejuicios... no por él, sino por mi, por mi bienestar, por mi salud mental, por mi tranquilidad, mi paz.

De verdad lo he pensado muchísimo y tengo razón, -no porque sea yo- tengo toda la razón del mundo. Hasta hace poco -ayer- pensaba lo difícil que es estar sin él, lo mucho que lo extraño, lo complicado que resulta evitar escribirle y todas esas otras cosas que se viven en el "despecho".

Me di cuenta, entonces, de algo que no había considerado antes... estar sin él significa estar sola, como lo he estado cuatro años de mi vida... extrañarlo, claro, pero ¿qué extraño "de él" exactamente? Generalizando, extraño su compañía... y eso me lo pueden dar mis amigos, ¿o no? Y sinceramente, el no escribirle no se me ha hecho tan complicado, todo lo contrario, tengo muchas aplicaciones en el iPhone que me entretienen #MomentoSuperficial #ForeverAlone pero vamos, que si funciona hay que hacerlo.

La conclusión es esta: no me hace falta él... me hace falta sentirme importante en la vida de alguien, aunque quizás no fui importante para él; me hace falta sentir que hago falta, me hace falta ser la primera opción de alguien que no quiere ser solo mi amigo... me hace falta querer, ser querida, hacer reír, que alguien ría conmigo, tener sexo y hacer el amor con la misma persona, me hace falta el amor de pareja.

Y probablemente suene a consuelo, a que necesito decirme eso para no pensar que él me hace falta; probablemente suene a que me estoy autoengañando, a que quiero darle un golpe bajo aunque él ni siquiera lee mi blog, probablemente suene a un intento desesperado de olvidarme de él y no me importa. No me importa, porque ya me ladillé de pensar en alguien que no piensa en mi, porque ya me aburrí de extrañar a alguien que no me extraña, porque ya no quiero querer a quien no me quiere.

Piensen lo que quieran, yo ya lo dije: si funciona hay que hacerlo.

abril 26, 2012

¿Cómo se hace...?

¿Cómo se hace para dejar de sentirte cómoda con alguien?

No me lo merezco, la verdad. Justamente por eso me alejo, porque no se puede estar tan bien con alguien que no está bien contigo, o que quizás sí pero no te lo demuestra, que evita ser quien crees que es -porque es muy obvio que no es tan así siempre- y ni siquiera sabes las razones. 

No merezco ser la peor es nada de nadie, ninguna mujer se merece eso. Arjona tiene razón al decir que no podemos andar por la vida confundiendo amor con compañía, por más solas que nos sintamos. En eso también se puede colar el hecho de que nadie tiene el derecho de venir a meternos gato por liebre, vendernos compañía disfrazada de otra cosa. No nos merecemos eso.

Por otro lado, no hay nada peor que sentirte cómoda con alguien y sentirte sola cuando quieres necesitas te gustaría que ese alguien se sintiera cómodo contigo. No hay nada peor que no hacerle sentir a ese alguien lo que te hace sentir a ti. Fucking shit. Por eso te mandé al carajo, mentira, por eso me vine al carajo y te dejé justo en el lugar del que no quieres salir.

Y no estoy culpando a nadie, solo estoy aclarando mi mente y buscando más motivos para dejarlo todo como ha estado desde ese día que "aclaramos" todo. Solo estoy justificando mis "acciones", estoy haciéndole peso a mi idea de no verlo más para hacer más llevadera su ausencia.

Lo confieso, me ha pegado tu ausencia. No me importa decirlo porque desahogarse es liberar un poco la carga de aquello que nos aqueja. Eso hago aquí. De eso nadie se muere, así que estoy tranquila. El tiempo dirá, por ahora solo quiero encontrar la manera de no pensarte. 

¿Y cómo se hace para desapegarte de alguien a quien te acostumbraste en tan poco tiempo?

marzo 14, 2012

Confesiones de un tercero

Esquivaba su mirada porque sabía que ella le leería el pensamiento... no oculta sus sentimientos, pero no los asume, da por sentado que ella sabe lo que siente, que lo entiende y que lo acepta así... en parte tiene razón, pero sabe que no es suficiente... sabe que no es justo...

Hace poco que la conoce, hace mucho que ama a otra y ella lo sabe... no le pregunta, no lo juzga, no sabe por qué y no quiere saber, cree que sabe lo suficiente y que podrá lograr que ese amor se acabe... qué equivocada está... no sabe nada... debería interesarse más, debería hablarle, preguntarle... debería comprender... debería... el deber ser...

Esquivaba su mirada porque ella lo miraba fijamente, como buscando respuestas, como preguntándole sin hablar... él lo sabía y por eso no la miró... por eso estuvo distraído todo el tiempo que estuvieron uno frente al otro... por eso trató de compensarlo con ocurrencias que le roban sonrisas a ella... hablando como suele hablar quien quiere conquistar... pero no es suficiente... no lo es...

Y los planes, los momentos juntos, las llamadas... nada es suficiente cuando sabe que es importante para ella y que no puede corresponderle... "no todavía..." y las sonrisas... y las palabras... paciencia, bella... y ella frente a él, siempre frente a él... buscando que sus ojos le confirmen lo que él ni se imagina que ella tiene en mente... que de una vez por todas su mirada le hable, ya que él no quiere hablar...

...que no insista, que solo serán amigos...
...que tenga paciencia, que la olvidará pronto...
...que lo ayude, que lo quiere superar, que confía en ella...

Y la nube sube con la brisa que sale de su boca... y no la besa porque no quiere ilusionarla... ¿y quién fue el loco que dijo que la ilusión viene en besos? Y las ganas... y las indirectas... las ganas... ella empieza a quererlo y él quiere dejar de querer... ¿y cómo se hace en esos casos? ¿qué se supone que debe hacer ella? ¿Esperar o renunciar? No sabe hasta cuándo lo soportará... "la indiferencia..." la amistad que se transforma en ella y se afianza en él... 

...y ella no quiere pensar...
...y él tampoco...
...¿entonces?

Me siguen los buenos