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noviembre 24, 2014

Demasiadas veces

¿Cuántas veces son demasiadas veces? Creo que depende de si es bueno o malo. Lo bueno nunca nos parece demasiado, mientras que lo malo, si sucede más de una vez, nos agobia y nos hace creer que estamos condenados. Esto lo escribo desde el empirismo puro y duro. Lo pensaba el fin de semana, después de que me pasara "lo mismo" una vez más. Ya son tres veces. La tercera es la vencida, ¿no? Al menos eso dicen. 

Creo que algo (malo, ya quedó claro) es "demasiado" cuando te da igual, cuando deja de tener sentido, de importarte... cuando te pasó una y otra vez y lloraste y te dolió y no lo superaste, aunque digas que sí, y te pasa otra y otra vez y la reacción es más de desgano, de rutina, de conformidad... son demasiadas veces cuando ya no te crees víctima ni te sientes vulnerado/a sino parte del proceso... cuando lo aceptas y decides que la próxima lo harás mejor... cuando vuelves a aplicar la misma fórmula.

Debo confesar que he usado una misma fórmula desde hace años, lo descubrí esta vez y el primer paso para cambiar es saber qué hay que cambiar. Hoy creo que tres veces son demasiadas veces para una sola vida, hay piedras que tienen patas y hay que cortárselas para sobrevivir. 

Como mínimo, tengo que despejar otra incógnita, porque ya sé cuál es el valor de X. 

Tengo que avanzar.


PD: Me disculpan la alegoría con la estadística, estoy a punto de graduarme. 
#DiosMediante #Amén 

septiembre 02, 2014

Tengo deudas

A veces me da por leer lo que he escrito desde tiempos inmemoriales y hoy fue uno de esos días. Desde mis Pascualinas hasta este blog y el de Wordpress (que básicamente venía siendo lo mismo, porque hacía copy&paste), me di cuenta que todo lo que viví con Emmanuel no está en -casi- ninguna parte. Todas las "estupideces" que publicaba "en incógnito" eran por / para él*, no me da pena escribirlo, ni miedo, ni angustia de que alguien pueda leerlo y decirle que voy a escribir sobre nosotros... mejor dicho, sobre él en mi vida... o que lo lea él mismo, quién sabe, antes era "mi stalker oficial". Sinceramente, eso ya no me interesa, no me importa, no me afecta. Fueron siete meses intensos, quizás un poco menos, pero creo que logré despojarme del miedo y la decepción (entre otras cosas) que me impedían decir y/o escribir esos dos años como la buena historia que es, como esas anécdotas de la vida que sabes que no podrás olvidar, por más que quieras.

Miedo. No sé exactamente a qué le tenía miedo. En realidad, era miedo de mi misma, de lo que siento o sentía... de "descubrir" que aún seguía enamorada o algo así, de extrañarlo como lo hacía hasta hace un par de ¿semanas? ¿meses? ... ¿Acaso ha sido diferente alguna vez? La única diferencia con él es que pude tocarlo, abrazarlo y todas esas cosas que se supone que son normales en las relaciones sociales y sentimentales. Pero, en esencia, fue la misma mierda: me enamoré sola, ¡qué coño! Lo asumo, lo vivo, lo sufro y lo supero. 

Decepción. Una de las tantas veces que reflexioné en mi diario sobre cómo podía salir de "esto", recordé cómo había salido de las ediciones anteriores (sí, mi vida sentimental ha sido siempre igual, con sutiles diferencias) y supe que la decepción era la clave. Creo que él nunca lo leyó, pero es como si lo hubiera hecho, porque en ese escrito le pedía que me decepcionara para tener una excusa, porque soy así de cobarde, y lo hizo. Es -casi- todo lo que tengo que decir al respecto.

En alguna parte escribí que tenía mucho que contar. No mentía. Esas son las deudas que tengo conmigo misma, con Abbie para ser más exacta, porque ella merece tener respaldo escrito de sus recuerdos, de los momentos felices así como de los momentos malditos, los que la dañaron. Momentos que llenan y vacían su pozo, diría.

Hay ciertas cosas que aún no me he permitido hacer, precisamente por ese miedo que describo, pero no estoy apurada, dicen que hay que dejar que el tiempo haga su trabajo y yo estoy muy tranquila ahora, no pretendo que eso cambie por una foto o una canción... ni siquiera por este escrito.

PD: Tengo la sensación de que ha pasado mucho más tiempo del que en realidad ha pasado, "así de relativo es el tiempo" M.B.
*Sé que saben cuáles post eran por / para él, solo quiero creer que el hecho de no nombrarlo me daba un poco de privacidad. ;)

julio 27, 2014

Cien días felices

Ayer terminé el "proyecto" #100HappyDays en Instagram. Creo que es un alivio para muchos, presiento que los estaba ladillando, pero para mí es un logro porque "si ya saben cómo soy..." nah, mentira... lo es porque soy de esas que ve el vaso medio vacío, la pesimista (optimista con experiencia), la amargada, la hater, la que todos le caen mal, la que odia hasta su propia sombra porque qué ladilla que no te abandone nunca... y haber encontrado aunque sea un cachito (sí, de los de la panadería) que me alegrara el día durante cien días consecutivos fue un descubrimiento total.

Comencé el reto (sí, le queda mejor ese adjetivo) en Febrero y lo dejé a medias porque ese mes fue muy duro para todos y no me sentí capaz de continuar, aplaudo a los que sí. Sin embargo, pensé que no es justo ser siempre la del ceño fruncido y decidí recomenzarlo el día de mi cumpleaños. Para quienes no sepan, #100HappyDays o #100DíasFelices es una propuesta a nivel mundial, no hay premio más allá de ser feliz, punto. Si quieren más información al respecto, yo no puedo dárselas, pero pueden ingresar AQUÍ. :)

Por supuesto que es difícil fotografiar algo que te haga feliz, sobre todo porque nos acostumbramos a no darle importancia a esas pequeñas cosas diarias que te sacan una sonrisa. Además, no siempre puedes fotografiar el instante en sí, sino un símbolo de ese momento (fue una de las cosas que hice) y que no todos los días son felices, créanme, hubo un par de días que no me soportaba ni a mí misma, pero logré sonreír por lo menos un segundo.

¿Qué aprendí? A valorar cada instante de cada día, a reflexionar en las noches y escoger el momento más divertido, más feliz, más tranquilo, más relajante del día, aunque eso no haya sido lo que reflejé en mis fotos, porque creo que lo importante no es lo que le muestras a los demás, sino lo que sientes por dentro y cómo eso te cambia de a poco. No puedo decir que cambié, pero si he vuelto a ser un poco como era Abbie antes del desastre en el que se convirtió nuestra vida. 

Ese es mi premio, después de cien días felices.

PD: Pueden ver mis fotos siguiendo #LokarlaHappyDay en Instagram.

abril 29, 2014

Un lustro de compañías, ¡Salud!

Beatriz escribía en negro. Escribía de despedidas, adioses, hasta.nuncas... escribía de desamores, despechos, derrumbes... me gustaba leer sus escritos porque era seguro que en alguna de sus líneas definiría una parte de mi vida [de antes o de ahora]. En ella encontraba citas, oraciones perfectas que me decían algo, aunque casi nunca escribí nada al respecto. Usé Google Reader hasta que lo eliminaron [duro golpe a los lectores tipo yo] y siempre lo abría con la esperanza de encontrar un escrito más de Beatriz. Ni recuerdo cuándo "la olvidé", pero hoy me enteré que su blog fue "removido"... lástima, era uno de los mejores. Sin conocerla y ella sin saber la veracidad de todo lo que he escrito aquí, la consideraba una amiga virtual. Espero que le esté yendo bien. ¡Salud, Bea!

***

Verónica escribía en rojo. Ella es mi referencia real de esa fantasiosa Anastasia Steele, aunque no se comparen ni de cerca. Por supuesto, ella existe desde muchísimo antes de que las sombras de Mr. Grey pensaran siquiera en ser plasmadas en una hoja. Al principio, creí que se trataba de investigaciones, de cuentos de otras... mi ignorancia no me dejaba aceptar que era ella, era su vida, sus experiencias. Su mundo me parecía ajeno, extraño, excéntrico, hasta una locura. Luego, cuando el porcentaje de inocencia e inmadurez fueron descendiendo, comprendí que la vida no tiene un solo tono de color, lo acepté y lo asumí. No recuerdo cuándo fue la última vez que la leí, pero quiero pensar que siguió siendo feliz con su amo. ¡Salud, Vero!

***

Me acabo de enterar que Diana se llama Diana, la que escribe en azul y letras de máquina de escribir. Para mi, la venezolana que se fue a vivir a Argentina antes de que la emigración estuviera "de moda" y lo contaba -casi- todo en sus escritos "como si a alguien le importara", con una elocuencia que envidiaba [creo que no hay envidia sana, pero créanme, en realidad era envidia sana] y con esa pasión con la que quisiera vivir mi vida [no he decidido ponerle corazón al asunto]. Diana sigue escribiendo y yo la sigo leyendo, y espero crecer como lo ha hecho ella en sus escritos. ¡Salud, Diana!

***

Andrea escribe multicolor. En su blog puedes encontrar historias de todo tipo, confesiones [de ella copié las que intento hacer cada cuánto], mentadas de madre y sobre todo, avances de su vida, como en este humilde (JAJA) espacio. Ella es otra de las que, sin conocerla personalmente, le conozco la vida y probablemente en la 1.0 la odiaría mucho por pura envidia o ella me odiaría a mi por ser tan stalker de sus asuntos, pero me encanta leer que le va bien y se disfruta el mundo. ¡Salud, Andre!

***

Sofí "muchas P" -como la llamé a veces- escribe en "shining lines" gracias a mi visión distorsionada y el título setentoso de su blog. De ella copié lo del aprendizaje del 2013, ¿se acuerdan? JA! Bueno, lo cierto es que Sofi le escribe intensamente a todo(s) y eso me encanta porque así quisiera escribir yo. Lo principal que puedes aprender leyendo a los otros es sobre la escritura. Gracias por algunas inspiraciones y, ¡Salud, Sofi!

***

Elena y Kira deben ir juntas. Ambas escriben en una especie de blanco y negro. A una la conocí por la otra, no me pregunten cuál por cuál, pero a ambas las conocí gracias a Myself que escribe en gris. Lo cierto es que me encantaba leerlas a ambas: sobreviviendo a Caracas y superviviendo a Sapporo [entre otras ciudades], respectivamente. Eso era antes, por supuesto, hoy es otra historia y qué buenas historias. ;) ¡Salud, Ele! ¡Salud, Kira!

*** 

Acabo de cumplir un año más de vida y creo que jamás le he celebrado el cumpleaños a este espacio que ya suma un lustro [fue el mes pasado] y todas estas mujeres -y otros demonios- me acompañaron desde que escribía como una tarada hasta que entendí que la buena escritura [que no ortografía, porque siempre he tenido buena ortografía] es la mejor presentación. Hasta hoy, que no escribo casi nada pero lo leo casi todo, porque también es bueno leerse [y escribirse] después de tanto aprendizaje [banal, sentimental, etc.] ...después de crecer. 

Hoy leo otras mentes, otras anécdotas, otras vidas, sin olvidar quedarme con lo mejor de cada lectura, de cada espacio en el que me "entrometo", como siempre he intentado hacerlo aquí y en la uno.punto.cero. Hoy celebro el cumpleaños de este blog con la compañía que tuve mientras lo escribí y con el deseo de que todas esas mujeres -y los otros demonios- sigan comiéndose el mundo como creo que lo hicieron, cada una a su manera, desde que las leo.

Hoy -como siempre- hay mucho que decir pero pocas ganas de decirlo, quizás porque ya pasó el tiempo de contar todo lo que siento y llegó la hora de contar todo lo que creo que sienten los demás. Escribir es mi meta pero no escribir de mi es uno de los objetivos. Espero lograrlo cuando empiece a intentarlo, como si fuese inmortal: siempre postergándolo todo.

Por los 5 años de escritura que están plasmados aquí y por los que vienen... ¡Salud, Abbie!

agosto 06, 2013

Cómo te explico

...cosas que ni yo puedo explicarme a mimisma.

Es un momento difícil de la vida, de repente pienso "a la mierda la vida, voy a pintar carros" o algo así y otras veces digo "seguiré trabajando y saldré adelante" y hago planes a corto y mediano plazo y me siento plena, feliz, con entusiasmo... pero lo primero ocurre más veces.

Estoy vuelta mierda. Ese es el resumen. En todos los sentidos, creo, y no voy a echarle la culpa a Abbie que se fue y me dejó, que qué puta y vaina, no... tampoco voy a victimizarme y decir que no merezco esto (que no sé qué es, de paso). Últimamente he buscado en mis recuerdos algo que hice mal y por lo cual estoy viviendo y sintiendo lo que ya todos sabemos (una mierda) y ajá, no he encontrado nada, pero algo debe haber... estoy segura.

Lo malo del cuento -la bruja, yo- es que estoy arrastrando gente y sentimientos y eso no está bien... porque ahí sí es verdad que me voy a quedar con mis gatos y/o loros en una casa de campo con bastantes matas y espantos (tipo la Sayona y eso). Debo ser seria, debo recuperar la capacidad de querer, de aceptar, de tolerar, de vivir...

...pero cómo te explico que no sé por dónde empezar.

Respirar hondo cada vez que no sienta algo bonito puede ser un buen primer paso, ¿no?

PD: Escribir "cada vez que no sienta algo bonito" fue el primer paso. Yupi. :)

febrero 21, 2013

Gracias

Mis despedidas han sido más que mis bienvenidas. Supongo que tengo un problema. También puede ser que los demás tienen un problema conmigo, pero no me gusta echarle la culpa a otros, al menos no en cuestiones de sentimientos, quizás por eso las despedidas son mayoría. Digo adiós y vuelvo a caer... y vuelvo a decir adiós. Masoquismo le llaman a eso. Así como la gente que no se resigna a perder... pero la realidad es que yo nunca he perdido porque nunca he tenido. 

Me enamoré de alguien que no existió nunca. Un invento de alguien más a quien le pareció divertido hacerse pasar por "el hombre perfecto"... y qué loca, ¿cómo voy a ser tan inocente? ¿Cómo pude caer así? ¿Cómo pude ser tan ciega durante más de cuatro años? Eso es lo de menos. Es la primera y espero que sea la última vez que lo escribo.

¿Que por qué lo digo ahora? Porque se lo conté a una persona con quien no quiero tener secretos. Ese era mi secreto y hoy, después de todo, decidí que no quiero que se sienta especial por saberlo. Esa persona ha querido despedirse de mi desde hace días y trató de hacerlo de manera sutil y no lo dejé... por necia, por Abbie. Esa persona hoy se levantó con el pie izquierdo y yo pagué los platos rotos y no fue nada agradable.

Como siempre he escrito, en esta vida hay que agradecerlo todo. Ese alguien que se hizo pasar por otro alguien me enseñó a querer y a quererme, aunque irónicamente él [o ella] no se quería a sí mismo. Lo he agradecido cada día de mi vida, aunque no siempre he puesto en práctica lo que me enseñó.

Doy las gracias porque fue lo que aprendí a hacer después de mi primera decepción: no puedo dañar a nadie porque sé cómo que se siente que te dañen, que te humillen, que te engañen, que se burlen de ti... por eso simplemente digo lo que siento y me alejo, me aparto y fin de la historia. Es lo que he hecho desde que tengo uso de razón.

A ti te doy las gracias por los libros. También por hacer que Abbie sonriera una vez más, por lograr que Karla la dejara vivirte. Te agradezco los momentos vividos que se convierten en recuerdos invaluables porque es lo único que nos quedará al final. Te doy las gracias por todas las veces que me aguantaste, porque soy igual de insoportable que tú. Gracias por las veces que me hiciste creer que podía pasar algo más; como dicen, la esperanza es lo último que se pierde... yo la perdí hoy.

Gracias por la confianza, por las sonrisas que fueron más que las lágrimas, por el cariño, por la amistad... gracias por los te quiero. Gracias por ser el espejismo de aquel que tanto amé: definitivamente él no eres tú y tú nunca serás como él; quizás mi error fue empeñarme en verlo en ti, pero ya no importa. Gracias por haber sido parte de mi vida... no sé si lo seguirás siendo pero hoy quiero agradecértelo.

Gracias por todo y aquí, por favor, incluye lo que se me está olvidando.

enero 09, 2013

¿Culpabilidad por qué?

Quisiera saber qué tipo de ingredientes tiene mi perfume -mis perfumes, son varios los que uso- o si es por causa de mis perfumes el hecho de que algunos fulanos estén pendientes de mi. OJO, con esto no quiero  presumir ni dar a entender que soy quien no soy (una mujer con cuerpo de top model o algo similar), lo que tampoco implica que no me valoro ni estoy segura de mis (¿encantos?) cualidades, virtudes o como lo quieran llamar.

La verdad del caso es que, últimamente, varios personajes han insistido mantenerse presentes en el perímetro 2.0 donde me desenvuelvo... algunos hasta han intentado hacerlo en vivo y directo, ¿qué está pasando? Cualquiera diría que tengo una relación perfecta, porque ese tipo de cosas pasan cuando eres plenamente feliz en una relación, cuando estás tan estable que podrías ser la base de cualquier edificación... y bueno, evidentemente no es mi caso.

Además, tengo un imán para los acosadores (no stalkers como se llaman popularmente en Twitter, porque esos al menos son divertidos), algunos de los fulanos me dan un poco de miedito y por eso los ignoro... y lo digo aquí para que lo sepan, por si me leen y no se han dado cuenta de lo que hago y de lo que hacen.

La culpabilidad viene, en todo esto, cuando trato de decidir si bloquearlos o no, si ser [más] sincera con ellos o no al punto de ser cruel, porque lamentablemente la crueldad es la que nos abre los ojos ante lo que suponemos que hacemos bien creyendo que no dañamos ni incomodamos a nadie. La culpabilidad se materializa cuando me envían regalos y no sé si está bien recibirlos y "fingir demencia" porque sé que estoy alentando sus ilusiones... y  lo sé mejor que nadie porque lo he vivido.

Lamentablemente tengo suficiente experiencia, si no exceso de experiencia en cuestiones de enamoramiento individual* (léase enamorarse solo) como para auspiciar que alguien se enamore de mi sin yo sentir una pizca de amor por él... o ella, equis, esa es otra historia. Me parece que no está bien dejar volar la imaginación de los fulanos que creen que algún día podrán conquistarme... o llevarme a la cama, lo que sea que quieran lograr, y he sido lo suficientemente sincera -creo- con todos ellos, solo que no ha funcionado como he querido, o quizás no he querido que funcione del todo, que es peor.

Ahora, ¿culpabilidad por qué? ¿Acaso los hombres de los que me he enamorado han sentido pena alguna por mi? ¿Le han puesto barreras a mi imaginación loca para que yo no me ilusionara [demasiado]? ¿Han sido sinceros diciéndome, al menos, que sólo querían alguien que les levantara el ego o el miembro viril? NO, ¿verdad? Entonces, creo que llegó el momento de ser plasta de mierda en ese sentido, porque lo he sido en muchos escenarios menos en ese, porque me parecía algo serio... hasta ayer.

No estoy tan loca como para dañar a los que no se lo merecen, con ellos he tenido que ser más sincera y me ha afectado más serlo porque sé lo que se siente, he estado en sus posiciones muchas veces; una vez más lo siento pero no sé cómo enamorarme con otro órgano que no sea el corazón, nunca he aprendido y espero nunca aprender... esa también es otra historia,

...pero estoy lo suficientemente desquiciada como para mandar a los demás a la mierda. 

*Después que lo escribí, pensé en amor individual como amor a uno mismo, pero eso es un poco más cerca del narcisismo así que lo dejé como está.
PD: Feliz año y toda esa cursilería que no tengo ánimos de escribir.

octubre 09, 2012

Capítulo 1: Tolerancia

Lo intento.

Con todas las fuerzas que me permite el guayabo electoral intento mentalizarme que debo aceptar al otro, que también es venezolano, que debo respetarlo aunque no comparta su pensamiento, que es hora de dejar las diferencias a un lado y buscar esos puentes que nos unen, que luchar por el país no significa solamente salir a votar y escribir en twitter.

La mejor frase que me define hoy es "cruzo el río en una noche sin luna", cursi pero real, nada me da más miedo que el agua en la oscuridad y para mi una persona que "apoya los ideales" de Hugo Chávez es eso, incertidumbre porque no sabes qué te depara, no sabes si confiar o tener miedo, no sabes si te ayudará o te hundirá.

Hablo desde la experiencia, las personas que conozco se "refugian" en palabras [en su mayoría insultos] enunciadas por su máximo líder para referirse o defenderse de la oposición; parece que no recordaran nuestro nombre, que no nos reconocieran desde nuestra individualidad sino como un colectivo enemigo, cosa que eso también hemos hecho -y seguimos haciendo- de este lado y que estoy trabajando para erradicar en mi.

He leído muchos artículos relacionados a la unidad, a la reconciliación, a dejar de vernos como "aquel chavista" o "aquel escuálido" y buscar esos puntos comunes que nos hacen parte de un mismo pueblo que, a pesar de sus diferencias de pensamiento, puede convivir: lo decía en el post anterior, somos venezolanos y tenemos las mismas alegrías [la Vinotinto, por ejemplo] y los mismos problemas.

Justo cuando me planteo iniciar ese cambio, ese diálogo, esa reconciliación de la que tanto he leído, me encuentro con la cara de ese, mi hermano, mi compatriota, también venezolano, con una risa burlista, de satisfacción por mi "sufrimiento", esa sonrisa de "somos más que ustedes", de enemistad y odio que se ha propagado a la población desde el máximo puesto político y se ha sembrado en todos, especialmente en ellos.

Ese odio es el que hoy nos impide vernos a la cara, hablar de asuntos -buenos o malos del país con alguien que no tiene nuestra preferencia política, nos impide vivir en comunidad... es lo que nos ha hecho discutir hasta con "los nuestros" -refiriéndome específicamente a la oposición- luego de los resultados electorales, porque unos creen que hubo fraude, otros se resignaron, otros más cansados tiraron la toalla y muchas otras reacciones que quizás no conozco.

Eso es básicamente es lo primero que reconozco en ellos: a pesar de cualquier cosa que podamos decir y de las múltiples desventajas que podamos ver, ellos son un solo bloque; lo queramos aceptar o no, han sabido permanecer dentro de un mismo camino, por decirlo de alguna manera, obteniendo los resultados que esperan y es lo que nos ha faltado a nosotros: unidad, consenso, un objetivo claro y preciso más allá de única y exclusivamente sacar a Chávez, porque sí, es un objetivo, pero ¿después qué? Creo que hoy tenemos más claro qué viene después de eso y tiene nombre y apellido.

Mi solución personal es continuar, más allá de que quedó un líder opositor, tenemos que trabajar desde nosotros, iniciar el cambio en nuestra manera de pensar y de actuar ante las situaciones que se nos hacen difíciles o insoportables; sé que cuesta, en uno o dos meses no lo vamos a lograr, pero hay que empezar, humildemente, como lo hemos hecho muchos: reflexionando y pensando objetivamente, inteligentemente, actuando y haciendo actuar al otro desde nuestro ejemplo y no desde nuestro pensamiento, porque sé de muchos -y me incluyo- que van por la vida pregonando unidad, respeto, aceptación y lo primero que hacen es ofender e ignorar al que piensa diferente.

Es difícil ver y escuchar a un chavista [e insisto, no lo digo peyorativamente] burlándose en tu cara y no mandarlo a comer mierda, porque es lo que provoca y creo que al principio es lo que haré porque uno no cambia de un día para otro, los procesos son eso: una continuidad de sucesos en los que vas reflexionando y cambiando tu manera de pensar y por consiguiente de actuar, no es una inmediatez, no es un suiche que prende y/o apaga una conducta.

Poco a poco aprenderé, y es lo que me gustaría que todos aprendiéramos: a educarlos, a enseñarles con el ejemplo, a hablarles aunque me griten, a decirles por sus nombres aunque me digan "majunche", "boliburgués", "pitiyanqui", aunque esa persona no me reconozca como su igual, trataré con todas mis fuerzas de reconocerlo como persona y como venezolano más allá de su pensamiento resentido e infundado por su fanatismo hacia una persona, porque para mi eso no es ideología.

PD: Uno de los tantos nudos que tengo en la garganta, sé que vendrán más. Extenso pero necesario.

septiembre 24, 2012

Agudizando el oído

Hoy es uno de esos días donde mi oído decide que no va a escuchar la letra de la música que se reproduce, no, hoy es uno de esos días donde prefiere escuchar el fondo musical, los instrumentos, la melodía... no sé si les pasa, pero a veces mi oído es así, prefiere escuchar el trasfondo de las canciones que escuchar lo explícito.

La misma historia es mi corazón: ese necio que busca donde no hay, que escucha lo que no se ha dicho, que siente lo que no se le ha pedido... mi corazón, como mi oído, se agudiza para buscarle la vuelta a su favor a todo lo que dice que siente el objeto de su interés... la diferencia es que mi oído se agudiza a veces y mi corazón nunca deja de agudizarse... eso es malo.

Es malo porque no deja de ilusionarse, no deja de querer, no descansa... no quiere vivir solo y, sin embargo, eso ha estado haciendo por más de cuatro años sin darse cuenta, lo que pasa es que ha estado ocupado ilusionándose con cuanto trapo sucio pasa por su casa... y digo trapo sucio porque, vamos, un corazón que ama a otro no puede estar limpio y puro, ¿o sí? Y te tenemos esa barajita repetida infinidad de veces.

Lo peor de todo es que, por abrirle la puerta a los trapos sucios, no se da cuenta de los trapos limpios que rondan su ventana... pero no siempre el corazón se fija en quien queremos que lo haga, por más que intentemos amordazarlo y usar el cerebro, simplemente este órgano no fue hecho para el amor.

Lo que intento ahora es olvidar lo que siento, dejarlo fluir de otra manera, tratar de que mi corazón deje de buscar el transfondo de lo que le dicen de manera explícita y concentrarme en actividades productivas... ayer mismo caminé TRES HORAS desde mi casa hasta un evento que hubo en Los Palos Grandes, solo para olvidar que quiero más de lo que debo querer... y creo que está funcionando.

Solo intento que mi corazón, como mi oído, se agudice a veces... solo a veces.

julio 10, 2012

Cara de niña

Sin audífonos y con la brisa matutina que regala el pueblo donde trabajo, de pronto sentí el olor a hallaca decembrina... y entré en pánico porque el 2013 me depara 24 años que no quiero cumplir. Sí, así de exagerada, porque prácticamente acabo de cumplir años.

Mujer. Eso es lo que aparento ser, es lo que soy externamente, es lo que mi cerebro procesa cada día: soy una mujer, con trabajo, profesión y -casi- independencia... pero me veo al espejo y sigo viendo a la adolescente que fui y que, por alguna razón -al igual que mi niña interior- nunca se irá... porque las personas somos el conjunto de actitudes y pensamientos que hemos tenido a lo largo de la vida, que se van modificando pero jamás mueren del todo. #MomentoFilosofico

Lo cierto es que ahora, después de varios acontecimientos imprevistos y no planificados, tengo pensamientos de adulto, "problemas" de adulto, hasta economía de adulto... y sí, me siento más independiente de lo que era cuando empecé a trabajar, pero al mismo tiempo me da miedo... hablar de créditos, de mudanza, de fulanito, de dinero para la casa, me da miedo... 

Sabía que algún día pasaría, pero el hecho de estar viviéndolo no es tan divertido como parecía cuando  me lo imaginaba... no es tan fácil, la verdad, el hecho de crecer y menos de aceptar que creciste... pero pienso en otros que han tenido que crecer "a los golpes" y me siento afortunada... 

Y en estos días me dijeron "ya no tienes cara de niña... ahora te ves grande".

junio 20, 2012

Ese miedo que me da...

Soy muy cursi, lo admito. Es innato, algo fuera de mi, no lo puedo evitar... escribo cartas, tengo un diario, doy detallitos que sería digno de fotografiar un 14 de febrero como el regalo más romántico del día... bueno, lo de los detalles es parte del pasado -por ahora-, pero entiendan el punto: soy cursi y romántica y niña fresa y todos los sinónimos que quepan.

Bien, anoche me quedé dormida con un susto de esos que se sienten cuando sabes que algo inevitablemente va a pasar... y la razón fue una palabra estúpida que salió a colación ayer, no como sentimiento sino como pronombre: "amor", que me genera un pánico extraño, un miedo irracional -casi fobia- que no me explico.

Es ilógico y algo tonto lo que siento, pero no lo puedo controlar... me da miedo que de un día para otro una persona cambie radicalmente y pase de tratarme "indiferente" a tratarme lindo... me da miedo la felicidad que eso me causa, me da miedo la nube en la que me estoy montando, me da miedo caerme... me da miedo, MIEDO, MI-E-DO. Punto.

No puedo definir lo que está pasando y eso también me da miedo... y no, no pienso autosabotearme la felicidad como siempre lo hago, pero nunca está de más ser precavida y creo que el miedo es un síntoma de ello, solo que el susto que siento es exagerado y es lo que me inquieta, #ModoDramática 

Y escribo esto y siento miedo... 
...ese miedo que me da el amor.

mayo 04, 2012

Me hace falta

He intentado analizar todo de una manera objetiva y sin prejuicios... no por él, sino por mi, por mi bienestar, por mi salud mental, por mi tranquilidad, mi paz.

De verdad lo he pensado muchísimo y tengo razón, -no porque sea yo- tengo toda la razón del mundo. Hasta hace poco -ayer- pensaba lo difícil que es estar sin él, lo mucho que lo extraño, lo complicado que resulta evitar escribirle y todas esas otras cosas que se viven en el "despecho".

Me di cuenta, entonces, de algo que no había considerado antes... estar sin él significa estar sola, como lo he estado cuatro años de mi vida... extrañarlo, claro, pero ¿qué extraño "de él" exactamente? Generalizando, extraño su compañía... y eso me lo pueden dar mis amigos, ¿o no? Y sinceramente, el no escribirle no se me ha hecho tan complicado, todo lo contrario, tengo muchas aplicaciones en el iPhone que me entretienen #MomentoSuperficial #ForeverAlone pero vamos, que si funciona hay que hacerlo.

La conclusión es esta: no me hace falta él... me hace falta sentirme importante en la vida de alguien, aunque quizás no fui importante para él; me hace falta sentir que hago falta, me hace falta ser la primera opción de alguien que no quiere ser solo mi amigo... me hace falta querer, ser querida, hacer reír, que alguien ría conmigo, tener sexo y hacer el amor con la misma persona, me hace falta el amor de pareja.

Y probablemente suene a consuelo, a que necesito decirme eso para no pensar que él me hace falta; probablemente suene a que me estoy autoengañando, a que quiero darle un golpe bajo aunque él ni siquiera lee mi blog, probablemente suene a un intento desesperado de olvidarme de él y no me importa. No me importa, porque ya me ladillé de pensar en alguien que no piensa en mi, porque ya me aburrí de extrañar a alguien que no me extraña, porque ya no quiero querer a quien no me quiere.

Piensen lo que quieran, yo ya lo dije: si funciona hay que hacerlo.

abril 26, 2012

¿Cómo se hace...?

¿Cómo se hace para dejar de sentirte cómoda con alguien?

No me lo merezco, la verdad. Justamente por eso me alejo, porque no se puede estar tan bien con alguien que no está bien contigo, o que quizás sí pero no te lo demuestra, que evita ser quien crees que es -porque es muy obvio que no es tan así siempre- y ni siquiera sabes las razones. 

No merezco ser la peor es nada de nadie, ninguna mujer se merece eso. Arjona tiene razón al decir que no podemos andar por la vida confundiendo amor con compañía, por más solas que nos sintamos. En eso también se puede colar el hecho de que nadie tiene el derecho de venir a meternos gato por liebre, vendernos compañía disfrazada de otra cosa. No nos merecemos eso.

Por otro lado, no hay nada peor que sentirte cómoda con alguien y sentirte sola cuando quieres necesitas te gustaría que ese alguien se sintiera cómodo contigo. No hay nada peor que no hacerle sentir a ese alguien lo que te hace sentir a ti. Fucking shit. Por eso te mandé al carajo, mentira, por eso me vine al carajo y te dejé justo en el lugar del que no quieres salir.

Y no estoy culpando a nadie, solo estoy aclarando mi mente y buscando más motivos para dejarlo todo como ha estado desde ese día que "aclaramos" todo. Solo estoy justificando mis "acciones", estoy haciéndole peso a mi idea de no verlo más para hacer más llevadera su ausencia.

Lo confieso, me ha pegado tu ausencia. No me importa decirlo porque desahogarse es liberar un poco la carga de aquello que nos aqueja. Eso hago aquí. De eso nadie se muere, así que estoy tranquila. El tiempo dirá, por ahora solo quiero encontrar la manera de no pensarte. 

¿Y cómo se hace para desapegarte de alguien a quien te acostumbraste en tan poco tiempo?

marzo 12, 2012

Fechas patrias: Día de la Bandera

Les cuento que hoy es era el día de la bandera... la de siete estrellas, la de los escuálidos radicales, pitiyanquis, boliburgueses, capitalistas, imperialistas... istas ...istas ...istas ...y majunches. Si les soy sincera, no sé cuándo es el día de la bandera actual y, siendo más sincera aún, no me interesa.

Hoy es el día de MI BANDERA, la Bandera de Venezuela, no la Bolivariana, sino la Venezuela que nuestros padres y abuelos soñaban con mejorar, por la que no hicimos hicieron nada y a la que ahora lloramos, porque "todo pasado fue mejor" y porque "éramos felices y no lo sabíamos"... y no sé si es cierto porque no me acuerdo, en realidad, porque tengo toda mi vida -al menos toda la que recuerdo- viviendo el mismo gobierno... 

No estoy desconociendo la bandera actual, simplemente expreso el más común sentido de pertenencia: desde que tengo uso de razón he sabido que hoy es el día de la bandera... esa que hacía con papel lustrillo en el colegio, esa que se imponía en los actos escolares como cierre triunfal después de escuchar la historia de las banderas, desde aquella que por primera vez fue izada por Francisco de Miranda en La Vela de Coro hasta la que se iza hoy en día en todos lados, esa que me enseñaron a amar... pero vamos, que no vengo a hablar de historia, supongo que ustedes saben más que yo, o eso espero.

Hoy es el día de la bandera, la de "la cuarta", la que "no volverá", la que crecí amando, la que me tapó la cara y me salvó de ahogarme en gas lacrimógeno, la que me secó el sudor después de correr para salvar mi vida cuando reprimían nuestras marchas, la que reposa en mi cuarto sin esperanzas de volver a ver la luz del día... hoy es el día de "esa" bandera que tanto honramos y que ahora no sirve para nada es ilegal.

Y no es porque sea "rebelde" o María Alejandra López y quiera desconocer todo lo que hace este gobierno aunque provoca porque, obviamente, debe existir una razón "de peso" para cambiar una fecha patria... pero, ¿qué necesidad hay? Porque no es sólo ésta... es el día de la raza resistencia indígena, el día de no sé que verga que se celebra el 2 de febrero (¿o el 4 de febrero?) y cambiarle la dirección al la cabeza del caballo del escudo por capricho porque "ver al pasado es no avanzar" -o algo así- y la lista sigue...

Qué tristeza que me de más orgullo ver una bandera de siete estrellas... qué tristeza buscar entre las miles de banderas aquella que "le falte una estrella" porque es la que "nos representa"... qué triste... pero es culpa del gobierno de turno y no me apena decirlo... porque nunca antes un gobierno que haya cambiado la bandera ha despreciado a la bandera "anterior" tanto como éste... nunca había habido tanto odio hacia el pasado... y podría seguir, pero no vale la pena.

Pero vamos, que igual no es tan relevante y no tiene sentido "celebrar" el día de la bandera "vieja"... es hora de superarlo, aunque mi molestia no es sólo el cambio de día, más bien es una excusa para expresar y desahogar mi rabia e indignación ante los actos y acciones inconstitucionales de esta gente... vamos, lo superaré en cuestión de horas, así que relajados.

Aunque bueno, seguramente saldremos cual rebelde de escritorio a protestar por Twitter con el hashtag a.k.a. HT #Nuestra7Estrellas o #NuestraBandera o algo así ...y de paso seremos noticia porque ahora, para algunos "periodistas", igual que para nosotros los "protestantes de computadora" -por no incluir a los que "protestan" desde la comodidad de sus aposentos- toda protesta tuitera es arrechísima y digna de ser cubierta. #NOT

PD: Debo dejar de preocuparme por las cosas que hagan los demás, a fin de cuentas, yo tampoco hago nada... o eso parece.
PD2: Demasiados tachones... qué triste autocensurarse, pero bueno...

febrero 28, 2012

Conspiración


Bastó un tweet de @ErikaTipoWeb para quedar en shock... "#Aries Ya es hora de que dejes el drama y que sientas el equilibrio ideal entre ser fuerte y ser vulnerable" y mira que yo no creo en estas vainas, digamos que lo leo una vez al año -y exagero-, porque soy de las que piensan que jamás puedes acertar en la vida de cada una de las millones de personas que son de un mismo signo: es estadísticamente imposible que tanta gente esté pasando por lo mismo; pero vamos, que esto fue como poner "este párrafo -esta predicción, este signo, whatever- es sólo para Karla y Abbie". #MaricaQueSusto

"Qué bolas -pensarán algunos- que esta pana se dio cuenta que no puede seguir estancada porque leyó un tuit... mediocre influencia que se gasta"... bueno, no: lo he estado pensando desde hace días, de hecho he escrito varias cosas al respecto que obviamente no he publicado y que seguramente no publicaré. 

Para que quede constancia, lo digo de una vez: 

Entendí que no puedo seguir "protegiendo" a Abbie, que para volver a ser una tenemos que vivir las dos, que algún día me encontraré al amor de frente y estoy segura que sabré cómo actuar, porque sé que he aprendido -aunque no tenga la certeza de qué exactamente-, que debo hablar y escribir en primera persona, sin dobles personalidades, sin importar mi vulnerabilidad, sin tener que hacerme la fuerte, la desentendida, la que no le importa...

Entendí que la soledad también es sabia, que el silencio a solas perturba más que los ruidos de las grandes ciudades, que no se puede vivir para siempre sin sentir nada, que se puede aprender muchas cosas de un mismo error, que esconderse no es triunfar ni estar a salvo, que estar a salvo no es mantenerse en una zona de seguridad autoimpuesta sino enfrentar los propios miedos... entendí que el amor no es el enemigo,

...y que el universo siempre conspira a nuestro favor.

#OhGranPoderDeDecisiónApoderateDeMiHazmeTuyaGraciasAmén

PD: El enemigo son las cursilerías demostraciones públicas y exageradas de "amor".

febrero 13, 2012

La vida perfecta


Es mentira que hay un modelo estándar para la vida perfecta del ser humano: cada cabeza es un mundo -eso dicen- y por ello es imposible que podamos considerar "perfecto" algo universal. Para algunos sería ideal tener un "Manual para una vida perfecta", de hecho creo que existen -son libros de autoayuda cuyos autores seguramente saben menos de cómo vivir una vida perfecta que uno-.

Cualquier vaina. Al grano:

Anoche escuchaba a uno de mis jefes hablar de su "sueño dorado": tener una librería -me encantó la idea, pero me reservo los detalles-. Me quedé pensando en ello... ¿podemos llegar a tener una vida perfecta? Porque vamos, somos inconformes por naturaleza, siempre hay algo que queremos cambiar, mejorar, dejar atrás o llegar a obtener... siendo así, ¿se puede llegar al momento de la vida en que podamos decir "tengo todo lo que soñé"? ¿Alguien lo habrá dicho en algún momento, sin estar en su lecho de muerte?

Leí hace varios días un artículo que habla de un nuevo libro escrito por una enfermera donde enumera los arrepentimientos comunes de la gente que está a punto de morir... supongo que todos nos arrepentimos -o lo haremos en su momento- de algo, pero me llamó la atención que la gente tiende a arrepentirse de cosas que no hizo... quedé casi en shock al leer que algunos dijeron "me hubiera gustado ser más feliz".

Me puse a pensar entonces que para ser más feliz hay que hacer lo que nos gusta hacer... so, ¿qué nos gustaría hacer en la vida? Creo que todos deberíamos plantearnos esa interrogante y tratar de responderla antes de que sea tarde... aunque tampoco entiendo cuándo ya es tarde para no hacer algo: si hay vida, salud y dinero, ¡a la carga! -bueno, siempre nos falta el dinero-, pero entiendo que el ser humano se ve limitado por las necesidades sociales y pospone las metas a largo plazo para cumplir los objetivos inmediatos, es decir, "pospone lo importante para hacer lo urgente".

El problema empieza cuando confundimos sueños con objetivos: es difícil diferenciar las cosas que podemos hacer posibles y las que no, entonces supongo que sería de gran ayuda hacer una especie de lista y escribir lo que queremos hacer para luego establecer prioridades. Típico que uno no sigue los consejos que da -aunque esto no es un consejo, es una reflexión-, y que el ser humano nunca tiene tiempo para cosas tan banales porque siempre andamos ocupados. -Ok omitan este párrafo-.

Sinceramente, no creo que exista la vida perfecta: creo que la perfección la vemos y la vivimos cada día de nuestras vidas sin darnos cuenta, como esos momentos cuando decimos "podría pasar el resto de mi vida haciendo esto" y no nos damos cuenta que es un instante mágico, feliz y trascendental, donde tomas una decisión inconsciente de que lo estás haciendo.

No quiero parecer libro de autoayuda, pero de verdad pónganse a pensar: ¿lo que hacen los llena? ¿son felices haciéndolo?
Yo sí, por ahora...

Me siguen los buenos