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marzo 08, 2015

Peticiones

A una persona se la conoce
por cómo te trata
cuando ya no te necesita.
Anónimo.

¿Me puedes abrazar?


Fue lo último que te pedí. Sabía que todo se había terminado pero no sabía cómo soltarme. Me abrazaste más por compromiso, por costumbre, o eso quiero creer para no tener que agradecerte también ese abrazo. Esa noche estábamos en un hotel de otro país, era nuestra última noche en ese país, recuerdo que yo escribía y lloraba y creíste que escribía sobre ti. Te dije que no, me pediste leer lo que escribía, te dije que no, asumiste que sí era sobre ti y te fuiste. Ya no tiene sentido decirlo, pero de verdad no escribía sobre ti. Cuando terminé, te pedí un favor y estabas absorto en tu celular, me preguntaste "¿qué?" sin mirarme y te respondí "nada, cuando termines te digo" y pacientemente esperé a que terminaras de hacer lo que sea que hacías, y cuando me miraste a los ojos te dije "¿me puedes abrazar?"

En el aeropuerto te quedaste dormido, como siempre hacías en mi casa. En el avión casi no intercambiamos palabras. Había una tensión extraña. Cuando llegamos a Caracas, lo primero que hiciste fue llamar a alguien con desesperación, alejándote de mi para que no escuchara quién sabe qué cosa. Regresaste y anunciaste que comprarías café. Preguntaste "¿quieres uno?" y te escuché, absorta en mi celular, y respondí que no, sin mirarte. Te acercaste a mi rostro y, cuando subí la mirada, me dijiste "¿puedes responderme viéndome a la cara?". Te dije que no. Te ignoré y me aguanté las ganas de llorar. Entre ambas anécdotas habían pasado menos de ocho horas. Te odié en exceso ese día.

Hoy creo que fuimos y somos muy egoístas y que no nos merecíamos. Existen frases trilladas como "lo mejor es lo que pasa" que, con el pasar del tiempo te das cuenta de que no hay verdad más absoluta. 

Lo mejor es lo que pasó. Aunque a veces me niegue a aceptarlo.

marzo 02, 2015

Una vez a la semana...

Te gusta el café hirviendo. Lo sé porque sale mucho humo de tu taza cuando te sientas en la misma mesa de la misma panadería todos los miércoles, y no esperas ni un segundo para llevártelo a la boca, probarlo y sonreír de medio lado mientras parpadeas una vez, lentamente. Creo que es una forma interesante de tortura, dado que una vez realicé tu experimento y pasé toda la semana con el labio superior de color rojo "natural". Dolió, pero por un instante y de cierta manera, me sentí cerca de ti. Tuya, para ser más específica.

No es mi culpa que hayas mudado tu perfección a mi panadería favorita, que te antojes de usar la mesa en la que siempre he planeado sentarme a leer "cuando tenga tiempo", que leas el periódico con las mismas ansias con las que me gustaría leer tus ojos, a la vez que paseas por sus páginas con la paciencia de quien no necesita nada más para vivir... 

Estoy escribiendo tonterías. Me disculpo por espiarte cada miércoles, no es mi intención, pero no he podido evitarlo y vaya que lo he intentado. Mi punto es que quisiera conocerte. Soy demasiado cobarde para acercarme y decírtelo, o para dejarte una nota o cualquier otro mecanismo que la gente común suele utilizar. No soy común, no sé hacer estas cosas. 

A veces me convenzo de que preguntaste por mi en la panadería y Norma te dijo todo lo que sabe, que es poco, pero lo suficiente para que no me pierdas la pista... que vivo dos edificios más arriba, que uso el Metro de lunes a jueves y el autobús los viernes, que los últimos miércoles desde hace tres meses uso vestidos y perfume, que no suelo peinarme y que no salgo sin reloj y que, por cierto, lo uso en la mano derecha aunque no soy zurda, porque no sé quién inventó esa regla de que los diestros tenemos que usar el reloj en la mano izquierda y viceversa.

Norma también sabe que escribo. Uno que otro domingo "cuando he tenido tiempo" me he sentado a escribir en la mesa en la que tú te sientas a leer. Seguro también te dijo eso. Además, no es difícil saber que tengo este blog -creo- y que todavía no he aprendido a no escribir sobre mi vida y también creí que te gustaría leer sobre ti y por eso escribo sobre ti. 

Me gustan tus manos cuando se aferran a la taza del café, cuando la sueltan para recorrer las líneas de las noticias, cuando acarician tus cabellos y cuando se posan en tu rodilla. Me gustan tus ojos cuando me miran, porque he notado que me miras. Me gustan tus corbatas, las coloridas, sobre todo. Me gusta que no uses lentes, porque odio los míos. Me gusta cuando tienes barba y cuando no la tienes. Me gustas. No sé tu nombre, pero tienes cara de tener uno que comienza por A. Me gustas, Andrés, Armando o Alfredo. Me gustas como te llames. Me gustas y como soy mejor escribiendo que hablando, lo escribo con la esperanza de que lo leas. M E G U S T A S. Lo siento. Me gustas. Es todo.

PD: No escapes los miércoles cuando llego. Gracias.

agosto 06, 2013

Cómo te explico

...cosas que ni yo puedo explicarme a mimisma.

Es un momento difícil de la vida, de repente pienso "a la mierda la vida, voy a pintar carros" o algo así y otras veces digo "seguiré trabajando y saldré adelante" y hago planes a corto y mediano plazo y me siento plena, feliz, con entusiasmo... pero lo primero ocurre más veces.

Estoy vuelta mierda. Ese es el resumen. En todos los sentidos, creo, y no voy a echarle la culpa a Abbie que se fue y me dejó, que qué puta y vaina, no... tampoco voy a victimizarme y decir que no merezco esto (que no sé qué es, de paso). Últimamente he buscado en mis recuerdos algo que hice mal y por lo cual estoy viviendo y sintiendo lo que ya todos sabemos (una mierda) y ajá, no he encontrado nada, pero algo debe haber... estoy segura.

Lo malo del cuento -la bruja, yo- es que estoy arrastrando gente y sentimientos y eso no está bien... porque ahí sí es verdad que me voy a quedar con mis gatos y/o loros en una casa de campo con bastantes matas y espantos (tipo la Sayona y eso). Debo ser seria, debo recuperar la capacidad de querer, de aceptar, de tolerar, de vivir...

...pero cómo te explico que no sé por dónde empezar.

Respirar hondo cada vez que no sienta algo bonito puede ser un buen primer paso, ¿no?

PD: Escribir "cada vez que no sienta algo bonito" fue el primer paso. Yupi. :)

febrero 20, 2013

Yo soy yo

O quizás no.

Yo creo ser yo, pero no siempre lo que yo creo es lo que es. El deber ser es que yo sea yo, pero como también soy Abbie, entonces no soy del todo yo. Yo digo ser yo, pero a veces no creo serlo, cuando vivo cosas que nunca he vivido me siento otra, una nueva yo, porque estoy a la expectativa de lo que sucederá. Me creo otra contigo. Me gusta eso.* Otras veces me creo demasiado yo, cuando vivo lo de siempre, cuando las experiencias se repiten como un deja vú soy muy yo. No es tan interesante porque sé cómo sigue, cómo termina. No es ni bueno ni malo, simplemente es mi zona de confort, de la que debo salir obligatoriamente. Mi mejor amigo me empuja a ello; mi subconsciente se niega a experimentar cosas nuevas.

Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo correcto. Sentir lo "correcto" es subjetivo. Demasiado subjetivo, tanto que ni siquiera debí decirlo. Más bien cabría decir "no siempre siento lo que los demás se merecen que sienta". Ese es otro tema. Yo siento ser yo, pero no siempre siento lo que quiero. A veces no me siento yo. A veces me siento una mejor. Casi siempre me siento una mejor. Soy feliz cuando me siento una mejor. A veces también soy feliz contigo. Me gusta eso.* Otras veces me siento una peor yo, esas son las veces no felices pero divertidas. La diversión es un espejismo de la felicidad. También sirve aunque no todo el tiempo. La diversión cansa, para la felicidad siempre tenemos energía. También hay veces que me siento yo. Son pocas veces pero las mejores. Cuando me siento yo, soy una mejor yo y eso es mejor que sentirse una mejor yo cuando no me siento yo.

Yo soy yo. Me gusta ser yo. Si no fuese así, ¿qué sería de mi?
PD: Aún no defino quién soy. Sé quién no soy.  Sé qué no soy. Por ahora, eso me basta.

*Cifrado.

enero 09, 2013

¿Culpabilidad por qué?

Quisiera saber qué tipo de ingredientes tiene mi perfume -mis perfumes, son varios los que uso- o si es por causa de mis perfumes el hecho de que algunos fulanos estén pendientes de mi. OJO, con esto no quiero  presumir ni dar a entender que soy quien no soy (una mujer con cuerpo de top model o algo similar), lo que tampoco implica que no me valoro ni estoy segura de mis (¿encantos?) cualidades, virtudes o como lo quieran llamar.

La verdad del caso es que, últimamente, varios personajes han insistido mantenerse presentes en el perímetro 2.0 donde me desenvuelvo... algunos hasta han intentado hacerlo en vivo y directo, ¿qué está pasando? Cualquiera diría que tengo una relación perfecta, porque ese tipo de cosas pasan cuando eres plenamente feliz en una relación, cuando estás tan estable que podrías ser la base de cualquier edificación... y bueno, evidentemente no es mi caso.

Además, tengo un imán para los acosadores (no stalkers como se llaman popularmente en Twitter, porque esos al menos son divertidos), algunos de los fulanos me dan un poco de miedito y por eso los ignoro... y lo digo aquí para que lo sepan, por si me leen y no se han dado cuenta de lo que hago y de lo que hacen.

La culpabilidad viene, en todo esto, cuando trato de decidir si bloquearlos o no, si ser [más] sincera con ellos o no al punto de ser cruel, porque lamentablemente la crueldad es la que nos abre los ojos ante lo que suponemos que hacemos bien creyendo que no dañamos ni incomodamos a nadie. La culpabilidad se materializa cuando me envían regalos y no sé si está bien recibirlos y "fingir demencia" porque sé que estoy alentando sus ilusiones... y  lo sé mejor que nadie porque lo he vivido.

Lamentablemente tengo suficiente experiencia, si no exceso de experiencia en cuestiones de enamoramiento individual* (léase enamorarse solo) como para auspiciar que alguien se enamore de mi sin yo sentir una pizca de amor por él... o ella, equis, esa es otra historia. Me parece que no está bien dejar volar la imaginación de los fulanos que creen que algún día podrán conquistarme... o llevarme a la cama, lo que sea que quieran lograr, y he sido lo suficientemente sincera -creo- con todos ellos, solo que no ha funcionado como he querido, o quizás no he querido que funcione del todo, que es peor.

Ahora, ¿culpabilidad por qué? ¿Acaso los hombres de los que me he enamorado han sentido pena alguna por mi? ¿Le han puesto barreras a mi imaginación loca para que yo no me ilusionara [demasiado]? ¿Han sido sinceros diciéndome, al menos, que sólo querían alguien que les levantara el ego o el miembro viril? NO, ¿verdad? Entonces, creo que llegó el momento de ser plasta de mierda en ese sentido, porque lo he sido en muchos escenarios menos en ese, porque me parecía algo serio... hasta ayer.

No estoy tan loca como para dañar a los que no se lo merecen, con ellos he tenido que ser más sincera y me ha afectado más serlo porque sé lo que se siente, he estado en sus posiciones muchas veces; una vez más lo siento pero no sé cómo enamorarme con otro órgano que no sea el corazón, nunca he aprendido y espero nunca aprender... esa también es otra historia,

...pero estoy lo suficientemente desquiciada como para mandar a los demás a la mierda. 

*Después que lo escribí, pensé en amor individual como amor a uno mismo, pero eso es un poco más cerca del narcisismo así que lo dejé como está.
PD: Feliz año y toda esa cursilería que no tengo ánimos de escribir.

diciembre 13, 2012

Mi esencia

Siempre he sido la persona más romántica del mundo... y mi vida ha sido todo lo contrario. 

Aún así, nunca había perdido esa esencia, esa manera rosada de ver el mundo, de asociar todo lo que vivía a mi refugio, donde todo era cursi, donde lo que me pasaba siempre tenía un lado dramático, un lado novelístico, por así decirlo, donde todo era parte de un cuento que muchas veces intenté escribir.

Bien, sigo siendo dramática, eso es obvio, pero llegó un momento de mi vida -que quizás algún día les explique con detalle- donde me propuse separar ese refugio de mi vida real: ahí fue cuando "nació" Abbie y Karla para protegerla siempre. 

Me daba miedo que la rompieran porque ella es una niña soñadora, de esas que se quedan por siempre en una etapa y aunque sean muy viejitas siempre piensan como adolescentes, no por inmadurez sino por ganas de vivir; ella es una mujer que vale de verdad, que no tiene rencores, es pura, es casi imposible que exista pero existe... y existe en mi... o eso creía.

Yo he oprimido mi propia esencia por miedo a sufrir... y no me había dado cuenta que sufro más en esta posición, porque cuestiono todo, porque me cuestiono a mi misma, me critico, me impido, me deshago, me prohíbo... he manchado mi propia existencia separando lo inseparable, he ido torturando a Abbie, torturándome a mi misma impidiendo que fluya y que se libere, he postergado liberarme yo misma.

Creí que protegía mi mundo, pero era mi mundo lo que salvaba a aquello que intentaba ser para no sufrir... y lo peor es que ahora -como lo dije hace un tiempo- no sé como unir lo que separé, no sé cómo ser Abbie total y completamente, porque lo he intentado y siempre termino en el foso, siempre termino convencida de que es mejor ser como soy hoy, aparentar fortaleza porque un día ya nada me afectará, creerme indestructible porque así podré caerme y levantarme como si nada: ser Karla casi.sin.sentimientos y dejar a Abbie para después, para cuando tenga la certeza de que alguien la merece de verdad, pero se me está yendo la vida y ella quiere vivir... y hoy estoy siendo más ella que yo y sé que seguiremos sufriendo...

...pero no le importa porque se siente viva.
...yo no quiero esto.

noviembre 01, 2012

Reto 50k

No se asusten, no soy "running".  (Ups!)

De hecho creo que ni siquiera he corrido 1km en toda mi vida, pero no me extenderé porque no puedo "malgastar" mis palabras aquí: el reto consiste en escribir una novela de 50.000 palabras en un mes, es decir, tengo todo Noviembre para escribir una.vaina.loca y lo digo así porque la verdad no sé qué voy a escribir... bueno, sí lo sé, pero lo que no sé es el resultado de lo que tengo en mente.

Si quieren saber más, ingresen en #nanowrimo cuyas siglas significan National Novel Writting Month y si quieren, se anotan. Hoy he escrito como mil palabras y esta noche seguiré escribiendo, ¡deséenme suerte!

Mi idea inició esta mañana como "haré un diario" pero cuando empecé a escribir -también esta mañana- me puse a inventarle cosas a mi yo de la novela, porque yo era la protagonista pero ya no, así que no será exactamente un diario, ya veremos.

Estoy empleando una "técnica" que leí en el foro de la página de Nanowrimo: no borres nada, es excelente... ¿no quería yo intensificar mi escritura? Bueno, esta es la mejor manera, creo.

PD: Descubrí esto gracias al blog de @Bypils

La sensación es igual a cuando te dicen "quedan cinco minutos para culminar el examen".

mayo 22, 2012

Ya ves...

Hay una línea muy delgada entre el gustar y el ser un idiota, en esa línea deberíamos estar todos, aunque obviamente no cabemos. Ese espacito mínimo define lo que soportas o no, lo que dejas pasar y lo que enfrentas, lo que tienes que admitir que no te gusta, lo que te hace tener conciencia de que, aunque alguien te guste, no puedes sobreponer su vida, su bienestar y sus intereses por encima de los tuyos.

"Aprendí que el gustar no puede colocarse por encima de la razón"

Lamentablemente el ser humano -en su mayoría- no aprende de buena manera: siempre es a los golpes, con las caídas, con las decepciones, con el dolor, con las malas experiencias... afortunadamente aprendemos, por muy "chimba" que sea la experiencia, aprendemos, por muy mal que nos trate la vida, aprendemos, por muy poco que creamos merecernos algo, es cierto que "todo pasa por una razón".

"Ya ves
y yo sigo pensando en ti"
Pablo Milanés

Negarlo sería autoengañarme. Pero hay una gran diferencia en cómo te pensaba antes y cómo te pienso hoy. En parte es mi culpa, lo sé y lo admití, pero el hecho de asumirla y que de todas maneras te juzguen y te traten como a una mala persona, hace que te conviertas en quien no quieres ser con esa persona que te importa, hace que analices la situación, que comprendas que no tienes nada que ganar, que ya perdiste lo único que podías perder y eso te vuelve indiferente... y deja de importarte.

Ya ves...
"c'est la vie".

mayo 04, 2012

Me hace falta

He intentado analizar todo de una manera objetiva y sin prejuicios... no por él, sino por mi, por mi bienestar, por mi salud mental, por mi tranquilidad, mi paz.

De verdad lo he pensado muchísimo y tengo razón, -no porque sea yo- tengo toda la razón del mundo. Hasta hace poco -ayer- pensaba lo difícil que es estar sin él, lo mucho que lo extraño, lo complicado que resulta evitar escribirle y todas esas otras cosas que se viven en el "despecho".

Me di cuenta, entonces, de algo que no había considerado antes... estar sin él significa estar sola, como lo he estado cuatro años de mi vida... extrañarlo, claro, pero ¿qué extraño "de él" exactamente? Generalizando, extraño su compañía... y eso me lo pueden dar mis amigos, ¿o no? Y sinceramente, el no escribirle no se me ha hecho tan complicado, todo lo contrario, tengo muchas aplicaciones en el iPhone que me entretienen #MomentoSuperficial #ForeverAlone pero vamos, que si funciona hay que hacerlo.

La conclusión es esta: no me hace falta él... me hace falta sentirme importante en la vida de alguien, aunque quizás no fui importante para él; me hace falta sentir que hago falta, me hace falta ser la primera opción de alguien que no quiere ser solo mi amigo... me hace falta querer, ser querida, hacer reír, que alguien ría conmigo, tener sexo y hacer el amor con la misma persona, me hace falta el amor de pareja.

Y probablemente suene a consuelo, a que necesito decirme eso para no pensar que él me hace falta; probablemente suene a que me estoy autoengañando, a que quiero darle un golpe bajo aunque él ni siquiera lee mi blog, probablemente suene a un intento desesperado de olvidarme de él y no me importa. No me importa, porque ya me ladillé de pensar en alguien que no piensa en mi, porque ya me aburrí de extrañar a alguien que no me extraña, porque ya no quiero querer a quien no me quiere.

Piensen lo que quieran, yo ya lo dije: si funciona hay que hacerlo.

septiembre 27, 2011

La espera

"Siempre a tu lado" es la película que acabo de ver. Trata sobre un perro fiel a su amo que lo espera siempre en el mismo lugar, incluso luego de que éste muere. Nunca he tenido una mascota, pero este tipo de películas me recuerdan lo triste y doloroso de la espera... más aún cuando estamos conscientes de que eso que estamos esperando no llegará y aún así, sin explicarlo ni entenderlo muy bien, seguimos esperando.

Creo que todos los años le dedicaré aunque sea un día a aquellos que esperé con la esperanza viva y el corazón abierto y nunca llegaron; aquellos que amé, amo y amaré y fue, es y será en vano... al menos un día al año lloraré el dolor de un amor que no me dejaron vivir, del engaño, de tantas cosas que ni siquiera puedo escribir, que fueron tan reales y tan falsas al mismo tiempo que duele el doble.

En cierto modo, siempre los esperaré. Digo "los" porque no fue uno sólo y no estoy de ánimos para explicarlo... si se dedican a leer ciertos post anteriores y muy puntuales, sabrán más o menos de qué hablo, o por lo menos tendrán una noción entendible de lo que viví, si es que eso se puede calificar como vivencia.

Siempre habrá algo dentro de mi queriendo que yo esté equivocada... queriendo verlos un día por la calle y que me saluden como saludan los viejos amores que quizás nunca dejaron de quererse, pero que siguieron sus vidas porque sí, porque simplemente hay amores imposibles en la vida de cada uno de nosotros, aunque no sepamos exactamente por qué ni qué hacer con ellos o cómo tratarlos... pero existen y existirán siempre.

Todos en algún momento de nuestra vida hemos esperado algo de alguien y nos hemos decepcionado porque no pasó, hemos esperado a alguien que no llegó -no necesariamente de manera física-...  esperado... la espera, ese acto simple que sin darnos cuenta practicamos a diario y que sutilmente va formando un hoyo negro maldito en las almas que puede tragarse a cualquiera, sin importar las intenciones que éste traiga... y nosotros, inconscientemente, alimentamos ese hoyo negro con acciones, con actitudes, con palabras, con el miedo de sufrir una vez más...

Hoy, inconscientemente todos esperamos algo. Particularmente, estoy consciente de ello y por eso mi espera será menos maligna... mi hoyo negro está disminuyendo porque, aunque en el fondo sigo esperando aquello que no llegará, construí un muro que impide el paso de las nuevas personas de mi vida al hoyo negro... porque no se merecen pagar por los actos de otros, así de simple.

Con la espera uno aprende a no esperar... irónico, pero cierto. Uno aprende a vivir independiente, sin la necesidad de que fulano o mengano te den algo o actúen de tal o cual manera... uno aprende a canalizar los pensamientos y "filtrar" aquellos que vienen cargados de deseos que no podemos cumplir por nuestra propia voluntad. Uno aprende a no esperar nada de nadie porque esa es la vía pacífica de vivir y de convivir con otros, de no decepcionarse de alguien por el simple hecho de que no hizo lo que imaginábamos que haría o que queríamos que hiciera... uno aprende.

"Bienaventurados los que nada esperan pues nunca serán defraudados" dice la Biblia, si mal no recuerdo. No se trata de no esperar nada de nada, porque entonces no tendría sentido vivir... pero, mientras evitemos las expectativas de una persona o una relación, nuestra vida será más sana sentimentalmente hablando... eso creo, tampoco soy quién para dar consejos, sólo hablo desde mi experiencia.


Firmado y sellado.

PD: Este escrito es original de mi diario, escrito el 01 de Septiembre de 2011 a las 02:57am publicado aquí con algunas modificaciones y párrafos que no están en el original.

mayo 22, 2011

¿Y si hablamos?

¿Y si decimos de una vez por todas lo que sentimos? No creo que sea tan malo. Lo he hecho y, en el peor de los casos simplemente dejan de hablarte. Una persona menos en tu vida no hace daño, de todas maneras no ayuda mucho que estén dentro sin que sepan realmente tus sentimientos. ¿Qué tanto les cuesta ser sinceros? No lo entiendo, la verdad.


No hablo de una situación en específico. A los seres humanos nos da miedo hablar, decir lo que sentimos, que nos odien o nos quieran demasiado por nuestros ideales, pensamientos, sentimientos; sobre todo por esto último. Sí, sé que a veces hace daño expresar lo que sientes por una persona, porque eso te hace vulnerable ante ella y te despoja de tus armaduras para defenderte, bla, bla.... pero quizás esa persona necesita que tú le digas lo importante o lo irrelevante que es para ti y en tu vida, quizás necesita una palabra para continuar o para devolverse, quizás necesita más que la certeza de un "quizás".


Expresar un sentimiento o un pensamiento no siempre tiene que ser malo. A veces aclara la mente y nos quita pesos innecesarios de encima. Es cierto, los seres humanos siempre queremos o necesitamos ser víctimas, pero créanme, muchas de las veces que creemos serlo, realmente estamos haciendo el papel de victimarios sin darnos cuenta... ¿y por qué? Por quedarnos callados. Aunque siempre está la otra cara de la moneda... cuando lo somos (víctimas o victimarios) por hablar demasiado y, aunque "las palabras se las lleva el viento" la verdad hay algunas que nunca se olvidan.


La idea entonces es hablar lo justo y necesario, ni más ni menos... la dificultad es saber el límite de ello. Pero nada, simplemente cuando sientan que la están cagando mucho, dicen algo como "perdí el hilo" o "se me fue la idea" y asunto resuelto. Nada de "creo que estoy hablando de más" porque es una frase que demuestra la metida de pata, al igual que "no sé por qué dije todo eso" y "discúlpame si te hice sentir mal" o "creo que dije muchas estupideces" (aunque si llegan a ellas, la verdad ya no hay vuelta atrás). Lo importante es sincerarse y punto. Dar sin esperar recibir es como pedir caminar sin avanzar, pero supongo que ese es un acto noble que el 2% de las personas en el mundo ponen en práctica. Siempre esperamos algo de la otra persona, por eso casi siempre nos decepcionamos.


Una amiga me dijo una vez "no des más de lo que recibes", pero pana, si no son sincer@s con usted, séalo primero, porque la sinceridad es la clave del éxito, o del fracaso, pero es la clave de que algo está pasando y de que ese algo traerá consecuencias. Claro está que en ciertas situaciones no podemos ser totalmente sinceros, ¿se imaginan? "Mira, es que de verdad me pareces horrible y no me imagino en una relación contigo". o "es que de verdad ya no quiero que seamos amigos, ya me caes hasta mal". No, pues. No se trata de mentir, pero tampoco tenemos que sincerarnos al punto de herir, se trata de expresar tus sentimientos con claridad, sin mucho adorno porque confundes y sin mucha mierda porque hieres.


Lo diré en términos sexuales (qué raro yo): el mundo está 'quesúo' de sinceridad. En estas situaciones no se miente, simplemente evitamos abrirnos ante esa persona por miedo o por lástima o damos por sentado que el otro sabe lo que sentimos, pero mira, siempre hay que ponerle velas al santo para alumbrarles el camino. Pana, si se sinceraron contigo, ¿qué te cuesta hacer lo mismo? Sea para bien o para mal... y si no lo hicieron, ¡empieza tú! No hay nada peor que ser el "stand by" en la vida de alguien y vivir con esa angustia de "siperono"... no le hagan esa maldad al mundo, vivan y dejen vivir a los demás, contigo, sin ti, como sea...


De verdad que parece que fuese una punta extensa para alguien: "siperono" -y sin explicaciones-, porque hasta en las relaciones de amistad hay que sincerarse. En esto tengo cero uno en la boleta, de verdad, porque cuesta más sincerarse con personas que te conocen muchísimo (o que te conocieron muchísimo alguna vez) que sincerarse con aquellos a los que estás conociendo, porque duele más cuando te sinceras con un amigo y hieres o sales herido. Por eso las relaciones de amistad (las de verdad) son tan delicadas y hay que llevarlas con inteligencia y cariño, claro está...


Bien, entonces el mensaje es: si el mundo está quesúo de sinceridad, deberíamos darle ese placer, ¡así que hablemos!




Firmado y sellado.

diciembre 16, 2010

La gente me cree loca

Sí, me creen loca porque sonrío por la calle.

Es que no entiendo por qué tengo que ser loca por hablar sola, o por cantar mientras camino por la avenida. No sé qué tiene de malo sonreírle a los demás, tocar una batería imaginaria o voltearle los ojos a un desconocido. Definitivamente, ¿por qué tengo que ser loca?

¿Será que los locos son ellos? Siempre con sus caras largas, sus miedos estúpidos de parecer amables, sus pensamientos banales, sus sonrisas fingidas o ausentes, sus actitudes uniformadas.. ¡Qué aburridos! ¿Será que me enviaron al mundo equivocado? No lo entiendo...

Al caminar por la calle escucho música porque el montón de gente que me pasa por un lado ni voltea para desear buenos días, o para dirigir una mirada amable... Todos se preocupan por el qué dirán, pero ellos no dicen nada de sí mismos... Y yo, que digo que soy odiosa, antipática, sarcástica, amargada, entonces la gente se ríe y me dice "¡tú lo que estás es loca!".

Pero, ¿y yo qué hice? ¿No se supone que la gente "loca" está encerrada entre 4 paredes en un hospital psiquiátrico? Locos son ellos, que actúan todos igual, vistiéndose igual, quejándose de lo mismo sin actuar diferente para cambiarlo, asistiendo a lugares donde no quieren estar por "cumplir con fulano", diciendo lo que los todos quieren escuchar... Y terminan siendo robots sociales, hablando de lo que se supone que una persona de tal o cual edad debe hablar, haciendo lo que una persona de cual o tal edad debe hacer, buscando las mismas opciones de vida que el resto de su grupo social...

Locos son ellos, que se unen a otros sin amor, que viven con gente que odian por temor al "qué dirán", por mantener un status en la sociedad, que hacen cosas para complacer a otros, que comen a la hora de la comida y no porque tienen hambre, que beben con "amigos" los miércoles por la noche, y los jueves en la mañana todos hablan paja de todos, que visten de forma incómoda para ""verse bien", que compran tal o cual marca de ropa/zapatos porque eso les da más "caché"...

Es que, mi definición de "loco" es muy diferente, no entiendo sus acciones extrañas, hacen cosas que no les gusta, se gastan mucho dinero en artículos innecesarios para ser aceptados por "sus amigos", frecuentan lugares aburridos para ser reconocidos y tienen a fulan@ o mengan@ como novi@ porque es a quien necesitan a su lado, por aquello del físico, pero no l@ quieren...

¿Y yo soy loca por cantar bajo la lluvia? No me jodan...

Firmado y sellado.

Me siguen los buenos