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abril 03, 2020

Él

Perdí la cuenta de la cantidad de veces que escribí aquí -o en cuanto papel, cuaderno, espacio se me cruzara- todas las ganas que tenía de amar a alguien, el miedo que sentía al pensar que existía la posibilidad de que eso que yo tanto deseaba no llegara nunca, la no expresada resignación a que mi vida sería eso: yo, mis amigos, mi familia. Llevándolo a analogías de películas, yo sería esa Fiona de Shrek 4 que nadie rescató nunca de la torre (por cierto, súper innecesaria Shrek 4). Perdón por ese momento tan empalagoso, pero creo que ya están acostumbrados. Y si no, vayan a buscar agua.

Nuestra historia empezó mucho antes de lo que quería admitir. Llegó a mi vida muchas lunas antes de siquiera imaginar que podíamos llegar a tener lo que tenemos hoy. Nunca lo vi, ni siquiera la noche que nos dimos el primer beso (que fue más por deseo y ganas que por otra cosa). Nunca lo vi realmente, hasta una noche que me preguntó por mi pasado. "Es un tema delicado" le dije. No mentía, nunca miento al respecto. "Tengo la mente abierta", respondió. 'Ojalá', pensé. Le conté todo. Lloré, porque todavía me pesa, me duele. Esa noche lo vi... lo vi más allá de todo. Vi algo en sus ojos que todavía no puedo describir, pero esa noche dentro de mi se movió un milímetro, como para que yo no me diera cuenta, ese muro que me costó tantos años construir, el que me había mantenido fuerte todos estos años.

Lloré mucho después de eso. Lloré porque no quería ilusionarme y que fuese sólo sexo; lloré porque, como Dr. Strange, vi un montón de futuros posibles y en muchos yo salía perdiendo; lloré porque algún día nos vamos a morir y se terminará toda la magia; lloré porque él estaba derrumbando mi muro anti-amor; lloré porque Abbie no podía creer lo que nos estaba pasando; lloré porque no me sentía merecedora de todo el cariño que estaba recibiendo de repente; lloré porque no me quería enamorar y también porque sentía que no había vuelta atrás... lloré tanto el primer mes, que me sorprende que no se haya asustado. Y cada vez que yo lloraba, él me hablaba y me abrazaba y yo sentía una paz que nunca antes en mi vida había sentido. Por eso me quedé.

Luego de toda esa intensidad, empezamos a vivir "la normalidad", y esa normalidad me gustó. Y yo también le gusté. Así que nos quedamos. 

Me pasó en el amor lo que me pasó con el inglés: cuando dejé la obsesión de que lo necesitaba, fluyó. Aunque todavía no me arriesgo 100% con el inglés -y creo que tampoco con el amor-, ya no hay vuelta atrás. Y me alegra.


PD: Quédense en casa, este escrito es consecuencia de esta pausa obligatoria en la vida cotidiana (que seguramente no volverá nunca a ser lo que era).

julio 29, 2015

Otra forma de esperar

Exordio: quiero creer que los asiduos a este espacio saben el tipo de espera que he estado acostumbrada a vivir y -evidentemente- de la cual he escrito. Les confieso que estaba equivocada, que no era esa la espera a la que debí aferrarme, que todo lo que de esa espera surgió, especialmente las palabras, aún duelen. Por eso, a partir de ahora me enfocaré en lo brillante de la vida más que en la oscuridad, aunque no por eso dejará de existir.

Escrito original Lo que espero de ti

... quiero saber de ti
 los pequeños detalles,
si prefieres los amaneceres
a los atardeceres
para saber
en qué momento decirte
que me enamoré de ti.
A. Bolaños C.
[Gracias por dejarme robarte las palabras.]

Lo que espero de ti
es simplemente una sonrisa
una mirada
un roce casual de manos.

Espero que me timbres
en la madrugada
y que al yo llamarte
me digas solo una palabra
y tranques.

Espero que nuestras almas
se conozcan primero
caminar contigo
y que nuestras miradas se enlacen
de cuando en cuando
para no perder el camino.

Espero que sigas
las reglas de tu corazón
y así
no defraudes tus sentimientos
que llegue el momento
en el que amar
no signifique depender.

Prefiero conocer
el ritmo de tus pasos
porque así
si algún día llegas
en la madrugada
tendré la seguridad
de que fuiste tú
quien se coló en mis sueños.

Espero poder contar
las estrellas en tu piel
conocer primero
la edad de tu alma
y dónde residen tus sueños
que un instante juntos
nos colme la vida
de plenitud y paz
[así dure un segundo].

Espero más bien
que los momentos coexistan
y así
cuando te mire de viejita
pueda ver
al mismo tiempo
al niño hermoso
que un día me sonrió.

Espero, además,
muecas en las fotos
poses impensables
más bien
que nos llamemos amigos
y que, en realidad, seamos eso
más que simples novios.

Espero que
así no estés a mi lado
pueda verte
en la oscuridad que nace
tras mis párpados cerrados
cada vez que te piense.

Espero que me leas
y te leas a ti mismo
y que entre líneas
me logres ver
besándote.

Espero lo inesperado:
lo que espero de ti
es que simplemente
siempre seas tú.

julio 26, 2015

Certezas inventadas [r]

...siempre exageramos
la felicidad 
que hemos perdido.
M.B.

Nunca fui feliz contigo. 
Mentira, sí fui feliz, pero te fuiste.
Me a b a n d o n a s t e.

Todo fue parte de un gran sueño.
Pero a veces me cuesta despertar.
Duró d e m a s i a d o t i e m p o.

Odiabas estar a mi lado.
Sólo no querías estar solo.
Sólo era t u m i e n t r a s t a n t o.

La vida es lo que queremos que sea.
Lo he aprendido a las patadas.
Y ahora tengo certezas i n v e n t a d a s.

Lo bueno de la buena imaginación
es imaginar también la vida
que pudimos / quisimos 
haber vivido.
[r]: resumen.

marzo 17, 2015

El primer beso

La primera vez que me besaste (sí, me besaste tú) fue en Discovery Bar. Diría que lo recuerdo claramente, pero en realidad, no recuerdo el beso en sí. Los. Fueron varios. No sé exactamente si dos o tres. Me invitaste a un 'toque' de Circo Vulkano y fuimos con tu amigo el de la novia con nombre de hombre y, ahora que lo pienso, bebimos mucho en poco tiempo. Esa fue la última vez que tomé vodka. 

Nos sentamos en una mesa a tomar cerveza y en la tercera ronda, la mesera nos dijo que debíamos pedir un servicio o pararnos de la mesa. Las cosas raras de esta ciudad. No sé si fue antes o después de Circo Vulkano en el escenario, tenía en la mano ese trago que sabes que no debes tomarte porque te vas a volver mierda, pero aún así te lo llevas a la boca... y empecé a comer hielo para mitigar el efecto. Aquí es cuando mis recuerdos se difuminan y no sé bien qué fue lo que pasó. Tu amigo sentado, tú y yo parados "bailando", me dijiste algo, te enseñé el hielo que tenía en la boca, te acercaste y me lo quitaste con la lengua. Sé que te enseñé el hielo para que hicieras exactamente lo que hiciste. Gracias, casi me desmayé de la emoción. Estupideces de mujeres, digamos.

Salí corriendo a la puerta del local, muerta de risa... y de pena. No sabía cómo controlar mi emoción -ni mi ebriedad- así que "huí" mientras ordenaba las ideas, JA! Cuando regresé, pasó otra vez lo del hielo, me besaste otra vez... no sé si de verdad lo querías o me estabas jodiendo la vida. Ahora sé que era lo segundo.

Pasaron las doce y "te enamoraste" de una tipa. No parabas de decir lo bella que era. Maldito, me acabas de besar, pensaba yo. Mientras hacía "la cola" para pagar, tú flirteabas con la puta esa y hasta le pediste su número. Estabas más ebrio que yo, tu amigo también estaba más ebrio que yo y menos mal que todas las tarjetas con las que pagué eran de crédito. Luego, hizo acto de presencia la amiga cabrona, con todas las letras de la palabra: también anoté el número de la puta esa "porque está muy ebrio y seguro lo anotó mal". Maldita idiota. Solo yo le cuadro una caraja al carajo que me gusta. Hasta ella me vio con cara de "¿de pana estás haciendo esto, marica?"

Tuve que arrastrar a dos gigantones ebrios desde el Lido hasta Chacaito para agarrar un taxi. Ellos eran los amigos parranderos y yo la mamá que los saca de las fiestas. Te aprovechaste de que estaba ebrio y me besaste. Claro que no, caminen que todavía falta. Marico, qué bolas, ¿puedes creer que me dejó por un viejo? Cállate, son las tres de la mañana. Así hasta la línea de taxi. Hasta ahí fui consciente de mi vida. Cuando el taxi empezó a andar, sentí náuseas, pero me decía a mi misma que tenía dos borrachos que cuidar. La amiga con tres dedos de frente. 

Obviamente, fuimos a mi casa. Ni siquiera recuerdo si le pagué al taxista. Los alegres compadres se quedaron en mis escaleras como los propios borrachos de plaza. Yo subí corriendo a vomitar. Esa noche dormí con él. Es un decir, porque no teníamos suficiente conciencia para inflar un colchón, así que su amigo se quedó en el mueble y él en mi cama, conmigo.

"Al día siguiente" cuando despertamos, mientras desayunábamos con mis papás (aquí está implícita la vergüenza de los enratonados), volteó a verme y movió los labios. Leí claramente que decía: "aprovechada, me besaste anoche*".

Maldito. Gracias. Maldito.

*No fue exactamente lo que dijiste, pero ya no lo recuerdo.

marzo 08, 2015

Peticiones

A una persona se la conoce
por cómo te trata
cuando ya no te necesita.
Anónimo.

¿Me puedes abrazar?


Fue lo último que te pedí. Sabía que todo se había terminado pero no sabía cómo soltarme. Me abrazaste más por compromiso, por costumbre, o eso quiero creer para no tener que agradecerte también ese abrazo. Esa noche estábamos en un hotel de otro país, era nuestra última noche en ese país, recuerdo que yo escribía y lloraba y creíste que escribía sobre ti. Te dije que no, me pediste leer lo que escribía, te dije que no, asumiste que sí era sobre ti y te fuiste. Ya no tiene sentido decirlo, pero de verdad no escribía sobre ti. Cuando terminé, te pedí un favor y estabas absorto en tu celular, me preguntaste "¿qué?" sin mirarme y te respondí "nada, cuando termines te digo" y pacientemente esperé a que terminaras de hacer lo que sea que hacías, y cuando me miraste a los ojos te dije "¿me puedes abrazar?"

En el aeropuerto te quedaste dormido, como siempre hacías en mi casa. En el avión casi no intercambiamos palabras. Había una tensión extraña. Cuando llegamos a Caracas, lo primero que hiciste fue llamar a alguien con desesperación, alejándote de mi para que no escuchara quién sabe qué cosa. Regresaste y anunciaste que comprarías café. Preguntaste "¿quieres uno?" y te escuché, absorta en mi celular, y respondí que no, sin mirarte. Te acercaste a mi rostro y, cuando subí la mirada, me dijiste "¿puedes responderme viéndome a la cara?". Te dije que no. Te ignoré y me aguanté las ganas de llorar. Entre ambas anécdotas habían pasado menos de ocho horas. Te odié en exceso ese día.

Hoy creo que fuimos y somos muy egoístas y que no nos merecíamos. Existen frases trilladas como "lo mejor es lo que pasa" que, con el pasar del tiempo te das cuenta de que no hay verdad más absoluta. 

Lo mejor es lo que pasó. Aunque a veces me niegue a aceptarlo.

septiembre 02, 2014

Tengo deudas

A veces me da por leer lo que he escrito desde tiempos inmemoriales y hoy fue uno de esos días. Desde mis Pascualinas hasta este blog y el de Wordpress (que básicamente venía siendo lo mismo, porque hacía copy&paste), me di cuenta que todo lo que viví con Emmanuel no está en -casi- ninguna parte. Todas las "estupideces" que publicaba "en incógnito" eran por / para él*, no me da pena escribirlo, ni miedo, ni angustia de que alguien pueda leerlo y decirle que voy a escribir sobre nosotros... mejor dicho, sobre él en mi vida... o que lo lea él mismo, quién sabe, antes era "mi stalker oficial". Sinceramente, eso ya no me interesa, no me importa, no me afecta. Fueron siete meses intensos, quizás un poco menos, pero creo que logré despojarme del miedo y la decepción (entre otras cosas) que me impedían decir y/o escribir esos dos años como la buena historia que es, como esas anécdotas de la vida que sabes que no podrás olvidar, por más que quieras.

Miedo. No sé exactamente a qué le tenía miedo. En realidad, era miedo de mi misma, de lo que siento o sentía... de "descubrir" que aún seguía enamorada o algo así, de extrañarlo como lo hacía hasta hace un par de ¿semanas? ¿meses? ... ¿Acaso ha sido diferente alguna vez? La única diferencia con él es que pude tocarlo, abrazarlo y todas esas cosas que se supone que son normales en las relaciones sociales y sentimentales. Pero, en esencia, fue la misma mierda: me enamoré sola, ¡qué coño! Lo asumo, lo vivo, lo sufro y lo supero. 

Decepción. Una de las tantas veces que reflexioné en mi diario sobre cómo podía salir de "esto", recordé cómo había salido de las ediciones anteriores (sí, mi vida sentimental ha sido siempre igual, con sutiles diferencias) y supe que la decepción era la clave. Creo que él nunca lo leyó, pero es como si lo hubiera hecho, porque en ese escrito le pedía que me decepcionara para tener una excusa, porque soy así de cobarde, y lo hizo. Es -casi- todo lo que tengo que decir al respecto.

En alguna parte escribí que tenía mucho que contar. No mentía. Esas son las deudas que tengo conmigo misma, con Abbie para ser más exacta, porque ella merece tener respaldo escrito de sus recuerdos, de los momentos felices así como de los momentos malditos, los que la dañaron. Momentos que llenan y vacían su pozo, diría.

Hay ciertas cosas que aún no me he permitido hacer, precisamente por ese miedo que describo, pero no estoy apurada, dicen que hay que dejar que el tiempo haga su trabajo y yo estoy muy tranquila ahora, no pretendo que eso cambie por una foto o una canción... ni siquiera por este escrito.

PD: Tengo la sensación de que ha pasado mucho más tiempo del que en realidad ha pasado, "así de relativo es el tiempo" M.B.
*Sé que saben cuáles post eran por / para él, solo quiero creer que el hecho de no nombrarlo me daba un poco de privacidad. ;)

julio 09, 2014

Divagando antes de dormir

Se me ocurren mil ideas para escribir justo cuando no puedo escribir por estar full con otras cosas, odio eso. Te odio, mimisma escritora imprudente. Aprende a inspirarte cuando puedas escribir.
Me he sentido excesivamente feliz desde que me corte el cabello cortito, cortito, modo niñita buena. O quiero creer que es por eso, no sé.
También me he sentido muy libre de un tiempo para acá. Me di cuenta que si ayer.
No tengo tema de tesis y tengo que entregar el anteproyecto que si mañana. 
Me gusta decir y escribir "que si" tal cosa. Se dieron cuenta, ¿verdad? :)
Intento estar triste porque muchos de mis amigos se van del país, pero no puedo. O sea, en verdad me voy a quedar un poco sola (sí, más), pero estoy muy feliz por ellos.
He sido tan feliz en estas últimas semanas que me da miedo. Gafa, pues.
Cada vez estoy más ciega. Ni siquiera me sé la fórmula de mi propia ceguera. Astigmatismo, hipermetropía, igual ya no veo un coño con estos lentes.
A veces me quiero ir del país. Otras veces no. Ya no sé cuáles son mayoría.
Me da risa todo. Ando riéndome por la calle cada vez que recuerdo cualquier cosa. O cuando me imagino escenas que podrían pasar o no. O cuando escucho una canción que me recuerda algo o que dice algo que me llama la atención. Me da risa todo. Esto también me da risa.
Debería estar durmiendo o empleando este tiempo en hacer trabajos que tengo que hacer, pero a esta hora no me importa mucho "perder" el tiempo.
Tengo que quitarme la pintura de uñas y pintármelas de nuevo.
Me estoy volviendo adicta a la cuenta Twitter de Abbie. Tengo que si 10 seguidores y sigo como a 20 pendejos, pero igual amo estar allí, leer cosas lindas... de verdad es mi cuenta de desconexión de la realidad, mi burbuja, pues. No me sigan.
Puedo decir que pasé dos días escribiendo este post (empecé a las 11:55 o algo así).
Una de mis tantas manías es escribir la hora de inicio y de término de mis escritos. Solo en mi diario, aquí me da muy lo mismo. Creo.
A veces creo que Abbie vuelve... y es muy hermoso.
Sé que ya lo he dicho, pero Abbie es lo mejor de mi misma. La amo demasiado. En serio, la cuido como si realmente existiera fuera de mi. Sí, necesito un psicólogo, déjenme en paz.
Ya es hora de dormir.

mayo 16, 2014

Confesión #6

Creo ciegamente en que todos tenemos un "pozo del amor". Ese pozo se llena y se vacía dependiendo de a cuántos quieres y cuántos te quieren a ti... hay gente que te llena el pozo y gente que lo vacía, por supuesto. A veces la misma gente que lo llena puede vaciarlo, porque no queremos ni nos quieren 24/7, hay días en los que detestas a esa persona que te hace feliz el resto de los días... es así, es ley de vida, es normal para mi. Todos alguna vez hemos pasado por eso.

Hay otras cosas que llenan el pozo: la música, las cosas que te gusta hacer, lugares a los que te gusta ir, gestos, instantes... y otras cosas que vacían el pozo como las peleas, uno que otro recuerdo, malos ratos inevitables del día a día, cosas así. Además, SIEMPRE se sabe cuándo el pozo se está llenando o vaciando, del mismo modo que sabemos quién lo llena y quién lo vacía, aunque nos hagamos los locos... 

Creo ciegamente que, a pesar de que hay factores externos que intervienen en nuestro pozo, somos nosotros los que decidimos cuánto se llevan de él... obviamente, también somos llenadores o vaciadores del pozo de los demás, así que hay que aprender a administrar. No dejemos que otros abusen, pero tampoco abusemos... todos queremos / necesitamos el pozo lleno. ;)

PD: Últimamente mi pozo está siendo llenado por la música y vaciado por recuerdos [entre otras cosas]. Este post es una prueba de que prefiero que siga pasando lo primero.

abril 29, 2014

Un lustro de compañías, ¡Salud!

Beatriz escribía en negro. Escribía de despedidas, adioses, hasta.nuncas... escribía de desamores, despechos, derrumbes... me gustaba leer sus escritos porque era seguro que en alguna de sus líneas definiría una parte de mi vida [de antes o de ahora]. En ella encontraba citas, oraciones perfectas que me decían algo, aunque casi nunca escribí nada al respecto. Usé Google Reader hasta que lo eliminaron [duro golpe a los lectores tipo yo] y siempre lo abría con la esperanza de encontrar un escrito más de Beatriz. Ni recuerdo cuándo "la olvidé", pero hoy me enteré que su blog fue "removido"... lástima, era uno de los mejores. Sin conocerla y ella sin saber la veracidad de todo lo que he escrito aquí, la consideraba una amiga virtual. Espero que le esté yendo bien. ¡Salud, Bea!

***

Verónica escribía en rojo. Ella es mi referencia real de esa fantasiosa Anastasia Steele, aunque no se comparen ni de cerca. Por supuesto, ella existe desde muchísimo antes de que las sombras de Mr. Grey pensaran siquiera en ser plasmadas en una hoja. Al principio, creí que se trataba de investigaciones, de cuentos de otras... mi ignorancia no me dejaba aceptar que era ella, era su vida, sus experiencias. Su mundo me parecía ajeno, extraño, excéntrico, hasta una locura. Luego, cuando el porcentaje de inocencia e inmadurez fueron descendiendo, comprendí que la vida no tiene un solo tono de color, lo acepté y lo asumí. No recuerdo cuándo fue la última vez que la leí, pero quiero pensar que siguió siendo feliz con su amo. ¡Salud, Vero!

***

Me acabo de enterar que Diana se llama Diana, la que escribe en azul y letras de máquina de escribir. Para mi, la venezolana que se fue a vivir a Argentina antes de que la emigración estuviera "de moda" y lo contaba -casi- todo en sus escritos "como si a alguien le importara", con una elocuencia que envidiaba [creo que no hay envidia sana, pero créanme, en realidad era envidia sana] y con esa pasión con la que quisiera vivir mi vida [no he decidido ponerle corazón al asunto]. Diana sigue escribiendo y yo la sigo leyendo, y espero crecer como lo ha hecho ella en sus escritos. ¡Salud, Diana!

***

Andrea escribe multicolor. En su blog puedes encontrar historias de todo tipo, confesiones [de ella copié las que intento hacer cada cuánto], mentadas de madre y sobre todo, avances de su vida, como en este humilde (JAJA) espacio. Ella es otra de las que, sin conocerla personalmente, le conozco la vida y probablemente en la 1.0 la odiaría mucho por pura envidia o ella me odiaría a mi por ser tan stalker de sus asuntos, pero me encanta leer que le va bien y se disfruta el mundo. ¡Salud, Andre!

***

Sofí "muchas P" -como la llamé a veces- escribe en "shining lines" gracias a mi visión distorsionada y el título setentoso de su blog. De ella copié lo del aprendizaje del 2013, ¿se acuerdan? JA! Bueno, lo cierto es que Sofi le escribe intensamente a todo(s) y eso me encanta porque así quisiera escribir yo. Lo principal que puedes aprender leyendo a los otros es sobre la escritura. Gracias por algunas inspiraciones y, ¡Salud, Sofi!

***

Elena y Kira deben ir juntas. Ambas escriben en una especie de blanco y negro. A una la conocí por la otra, no me pregunten cuál por cuál, pero a ambas las conocí gracias a Myself que escribe en gris. Lo cierto es que me encantaba leerlas a ambas: sobreviviendo a Caracas y superviviendo a Sapporo [entre otras ciudades], respectivamente. Eso era antes, por supuesto, hoy es otra historia y qué buenas historias. ;) ¡Salud, Ele! ¡Salud, Kira!

*** 

Acabo de cumplir un año más de vida y creo que jamás le he celebrado el cumpleaños a este espacio que ya suma un lustro [fue el mes pasado] y todas estas mujeres -y otros demonios- me acompañaron desde que escribía como una tarada hasta que entendí que la buena escritura [que no ortografía, porque siempre he tenido buena ortografía] es la mejor presentación. Hasta hoy, que no escribo casi nada pero lo leo casi todo, porque también es bueno leerse [y escribirse] después de tanto aprendizaje [banal, sentimental, etc.] ...después de crecer. 

Hoy leo otras mentes, otras anécdotas, otras vidas, sin olvidar quedarme con lo mejor de cada lectura, de cada espacio en el que me "entrometo", como siempre he intentado hacerlo aquí y en la uno.punto.cero. Hoy celebro el cumpleaños de este blog con la compañía que tuve mientras lo escribí y con el deseo de que todas esas mujeres -y los otros demonios- sigan comiéndose el mundo como creo que lo hicieron, cada una a su manera, desde que las leo.

Hoy -como siempre- hay mucho que decir pero pocas ganas de decirlo, quizás porque ya pasó el tiempo de contar todo lo que siento y llegó la hora de contar todo lo que creo que sienten los demás. Escribir es mi meta pero no escribir de mi es uno de los objetivos. Espero lograrlo cuando empiece a intentarlo, como si fuese inmortal: siempre postergándolo todo.

Por los 5 años de escritura que están plasmados aquí y por los que vienen... ¡Salud, Abbie!

febrero 27, 2014

Tiempos difíciles

"Quizá mi única noción de patria
sea esta urgencia de decir Nosotros"
Noción de patria. M.B.

Son tiempos difíciles
para escribir un poema
pero en los últimos días
no rendirse es el lema.

Son tiempos difíciles
para repartir amor
pero a pesar de todo[s]
ese es mi clamor.

Son tiempos difíciles
para regalar sonrisas
pero creo sinceramente
que debe ser la premisa.

Son tiempos difíciles
para escribir un poema
sin embargo, aquí está
porque no rendirse es el lema.

septiembre 11, 2013

«No te salves» M.B.

...
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
...
pero si 
pese a todo
no puedes evitarlo
...
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo. 

septiembre 05, 2013

Creo en el amor*

Creo en las miradas brillantes. Creo en los besos bajo la lluvia. Creo en la sonrisa que delata la ilusión. Creo en las caricias sanas... y las no tan sanas. Creo en las cartas de amor. Creo en los detalles como el agua que riega el amor. Creo en el suspiro como instrumento para demostrar felicidad, nostalgia de los buenos tiempos, deseos reprimidos y liberar los besos abandonados a la deriva de los labios. Creo en las despedidas pero sobre todo creo en las bienvenidas. Creo en la luna como el lugar de encuentro de las miradas enamoradas. Creo en los besos de todos los colores y sabores. Creo en las mordidas de labios. Creo en el amor antes, durante y después. Creo en el sexo y creo aún más en el sexo con amor. Creo en las vidas pasadas y en las próximas, donde te he encontrado y donde te voy a encontrar. Creo en esta vida porque tú me haces creer en ella. Creo en el conejo de la luna. Creo en las nubes para vivir, para viajar, para amar y para nunca caer, aunque suele suceder. Creo en las canciones como historias de amor escritas en sinfonía. Creo en los finales felices y en los infelices porque dan pie a las bienvenidas. Creo en las alas que nos regalan las ilusiones. Creo en las voces que te nombran. Creo en las mariposas que habitan en mi estómago, aunque a veces las vomite.

*Ciertas condiciones aplican.

julio 30, 2013

Ella me dejó

Abbie se fue.

Decidió independizarse, buscar el amor por sus propios medios, patear calle, como quien dice. Se cansó de mi, de mis metidas de pata, de que me gustaran todos y no me enamorara de ninguno, se cansó de quererme más de lo que yo me quería, de creer en mi... supongo que está en todo su derecho, no se puede andar por el mundo odiándolo todo, te desgasta la vida.

En las noches la extraño más que nunca... era ella la que escribía poesía, la que sonreía con canciones románticas, la que se ilusionaba por las dos, la que hacía de un regalo corriente algo especial, la que me decía "ya llegará...", la que me prestaba su inspiración para escribir cosas más interesantes que esta porquería que ahora publico.

Abbie era mi mejor parte. Sé que volverá, lo mejor de nosotros siempre vuelve cuando nos enamoramos (decía ella) pero hoy, aunque no parezca, la extraño mucho. Quizás por eso "estoy loca" por encontrar el amor, para reencontrarme con mi mejor yo, para volver a ser como ella.


junio 25, 2013

Para olvidarte

"Porque eres mío
porque no eres mio..."

Tengo que amarte 
para dejar de amarte
tengo que soñarte
para dejar de soñarte
porque si te amo
y si te sueño
la mente y el corazón
se cansarán de hacerlo
...algún día.

He estado aquí otras veces
en otros tiempos
en otras vidas
y siempre ha sido suficiente
amar para no amar
soñar para no soñar
vivirte para llenarme de ti
y dejarte para llenarme de mi.

Quizás no deje de amarte
ni de soñarte
ni de vivirte
o quizás si
nadie lo sabe a ciencia cierta
pero no podrás decir
y no podré reprocharme
que no hice el intento
tal vez mínimo o tal vez vasto
de olvidarte.

marzo 25, 2013

Soñar

Soñar es un acto de valentía
porque mis sueños no se cumplen
porque nunca estás aquí
porque tengo la osadía
de soñarte solo a ti.

Soñar es un acto de fe
porque contengo mis instintos
y me apego al deber ser
porque amarte es una religión
que pocas veces puedo ejercer.

Soñar es un acto de magia
porque al soñarte te tengo
y al despertarme no estás
porque cuando sueño que no te tengo
al despertarme es la realidad.

Soñar es un acto de cobardía
porque simplemente no me atrevo
a estar contigo noche y día
porque es más fácil soñarte
que voltear y hablarte...
de nuevo.

febrero 21, 2013

Gracias

Mis despedidas han sido más que mis bienvenidas. Supongo que tengo un problema. También puede ser que los demás tienen un problema conmigo, pero no me gusta echarle la culpa a otros, al menos no en cuestiones de sentimientos, quizás por eso las despedidas son mayoría. Digo adiós y vuelvo a caer... y vuelvo a decir adiós. Masoquismo le llaman a eso. Así como la gente que no se resigna a perder... pero la realidad es que yo nunca he perdido porque nunca he tenido. 

Me enamoré de alguien que no existió nunca. Un invento de alguien más a quien le pareció divertido hacerse pasar por "el hombre perfecto"... y qué loca, ¿cómo voy a ser tan inocente? ¿Cómo pude caer así? ¿Cómo pude ser tan ciega durante más de cuatro años? Eso es lo de menos. Es la primera y espero que sea la última vez que lo escribo.

¿Que por qué lo digo ahora? Porque se lo conté a una persona con quien no quiero tener secretos. Ese era mi secreto y hoy, después de todo, decidí que no quiero que se sienta especial por saberlo. Esa persona ha querido despedirse de mi desde hace días y trató de hacerlo de manera sutil y no lo dejé... por necia, por Abbie. Esa persona hoy se levantó con el pie izquierdo y yo pagué los platos rotos y no fue nada agradable.

Como siempre he escrito, en esta vida hay que agradecerlo todo. Ese alguien que se hizo pasar por otro alguien me enseñó a querer y a quererme, aunque irónicamente él [o ella] no se quería a sí mismo. Lo he agradecido cada día de mi vida, aunque no siempre he puesto en práctica lo que me enseñó.

Doy las gracias porque fue lo que aprendí a hacer después de mi primera decepción: no puedo dañar a nadie porque sé cómo que se siente que te dañen, que te humillen, que te engañen, que se burlen de ti... por eso simplemente digo lo que siento y me alejo, me aparto y fin de la historia. Es lo que he hecho desde que tengo uso de razón.

A ti te doy las gracias por los libros. También por hacer que Abbie sonriera una vez más, por lograr que Karla la dejara vivirte. Te agradezco los momentos vividos que se convierten en recuerdos invaluables porque es lo único que nos quedará al final. Te doy las gracias por todas las veces que me aguantaste, porque soy igual de insoportable que tú. Gracias por las veces que me hiciste creer que podía pasar algo más; como dicen, la esperanza es lo último que se pierde... yo la perdí hoy.

Gracias por la confianza, por las sonrisas que fueron más que las lágrimas, por el cariño, por la amistad... gracias por los te quiero. Gracias por ser el espejismo de aquel que tanto amé: definitivamente él no eres tú y tú nunca serás como él; quizás mi error fue empeñarme en verlo en ti, pero ya no importa. Gracias por haber sido parte de mi vida... no sé si lo seguirás siendo pero hoy quiero agradecértelo.

Gracias por todo y aquí, por favor, incluye lo que se me está olvidando.

diciembre 13, 2012

Mi esencia

Siempre he sido la persona más romántica del mundo... y mi vida ha sido todo lo contrario. 

Aún así, nunca había perdido esa esencia, esa manera rosada de ver el mundo, de asociar todo lo que vivía a mi refugio, donde todo era cursi, donde lo que me pasaba siempre tenía un lado dramático, un lado novelístico, por así decirlo, donde todo era parte de un cuento que muchas veces intenté escribir.

Bien, sigo siendo dramática, eso es obvio, pero llegó un momento de mi vida -que quizás algún día les explique con detalle- donde me propuse separar ese refugio de mi vida real: ahí fue cuando "nació" Abbie y Karla para protegerla siempre. 

Me daba miedo que la rompieran porque ella es una niña soñadora, de esas que se quedan por siempre en una etapa y aunque sean muy viejitas siempre piensan como adolescentes, no por inmadurez sino por ganas de vivir; ella es una mujer que vale de verdad, que no tiene rencores, es pura, es casi imposible que exista pero existe... y existe en mi... o eso creía.

Yo he oprimido mi propia esencia por miedo a sufrir... y no me había dado cuenta que sufro más en esta posición, porque cuestiono todo, porque me cuestiono a mi misma, me critico, me impido, me deshago, me prohíbo... he manchado mi propia existencia separando lo inseparable, he ido torturando a Abbie, torturándome a mi misma impidiendo que fluya y que se libere, he postergado liberarme yo misma.

Creí que protegía mi mundo, pero era mi mundo lo que salvaba a aquello que intentaba ser para no sufrir... y lo peor es que ahora -como lo dije hace un tiempo- no sé como unir lo que separé, no sé cómo ser Abbie total y completamente, porque lo he intentado y siempre termino en el foso, siempre termino convencida de que es mejor ser como soy hoy, aparentar fortaleza porque un día ya nada me afectará, creerme indestructible porque así podré caerme y levantarme como si nada: ser Karla casi.sin.sentimientos y dejar a Abbie para después, para cuando tenga la certeza de que alguien la merece de verdad, pero se me está yendo la vida y ella quiere vivir... y hoy estoy siendo más ella que yo y sé que seguiremos sufriendo...

...pero no le importa porque se siente viva.
...yo no quiero esto.

julio 12, 2012

Detalles

...un libro.
               ...una tarjeta.
                                   ...un dibujo.
                                                     ...un regalo.


                                                                       ...un momento.
                                                                                              ...una sonrisa.
                                                                                                                    ...un abrazo.
                                                                                                                                       ...un beso.


                                                                                                                  ...una comida.
                                                                                            ...una mirada.

                                                       ...un TE QUIERO.
[Inserte foto de la prueba del delito]

junio 20, 2012

Ese miedo que me da...

Soy muy cursi, lo admito. Es innato, algo fuera de mi, no lo puedo evitar... escribo cartas, tengo un diario, doy detallitos que sería digno de fotografiar un 14 de febrero como el regalo más romántico del día... bueno, lo de los detalles es parte del pasado -por ahora-, pero entiendan el punto: soy cursi y romántica y niña fresa y todos los sinónimos que quepan.

Bien, anoche me quedé dormida con un susto de esos que se sienten cuando sabes que algo inevitablemente va a pasar... y la razón fue una palabra estúpida que salió a colación ayer, no como sentimiento sino como pronombre: "amor", que me genera un pánico extraño, un miedo irracional -casi fobia- que no me explico.

Es ilógico y algo tonto lo que siento, pero no lo puedo controlar... me da miedo que de un día para otro una persona cambie radicalmente y pase de tratarme "indiferente" a tratarme lindo... me da miedo la felicidad que eso me causa, me da miedo la nube en la que me estoy montando, me da miedo caerme... me da miedo, MIEDO, MI-E-DO. Punto.

No puedo definir lo que está pasando y eso también me da miedo... y no, no pienso autosabotearme la felicidad como siempre lo hago, pero nunca está de más ser precavida y creo que el miedo es un síntoma de ello, solo que el susto que siento es exagerado y es lo que me inquieta, #ModoDramática 

Y escribo esto y siento miedo... 
...ese miedo que me da el amor.

Me siguen los buenos